Santander, BBVA y CaixaBank pretenden acaparar el 70% del negocio bancario en España en tres años


"Las tres grandes entidades (Santander, BBVA y CaixaBank) llegaremos a una cuota de negocio del 70% en dos o tres años". Esta es la previsión realizada hoy por el responsable de Banco Santander en España, Enrique García Candelas, y refrendada a continuación por sus homólogos en BBVA, Jaime Sáenz de Tejada, y en CaixaBank, Juan Antonio Alcaraz. Esta cifra, que correspondería principalmente a su cuota en ahorro y en créditos, supondría que cada uno de los tres tendría más del 20%, cuando ahora rondan el 15% cada uno.

García Candelas explicó que este fuerte incremento será consecuencia de la "concentración brutal" que se vivirá en los próximos dos o tres años y que será "mucho más rápida de lo que se cree". "El desaplazamiento de cuota en absoluto ha finalizado". Y después de ese proceso, en el que será determinante el tamaño y la solvencia -defendió-, quedarán en España apenas siete u ocho bancos y menos de 30.000 sucursales, lo que supone que habrán desaparecido (absorbidas o compradas en su mayoría) más de medio centenar de entidades y más de 15.000 sucursales. 

En ese camino de nuevas fusiones y de clausuras de sucursales, BBVA confía en ganar mucho terreno a sus competidores, aprovechando que ya hicieron todos los cierres que pretendían en 2008 y 2009. "El nivel de despiste en las redes (de los competidores) va a seguir siendo elevado", dijo Sáenz de Tejada, lo que aprovechará la entidad para intentar ganar los casi diez puntos de cuota que le separan de ese objetivo de acaparar entre las tres grandes el 70% del mercado. El directivo no fue tan concreto a la hora de cifrar el número de competidores que habrá en un par de años, pero sí dijo que "no terminaremos desde luego con el número actual".

El consejero delegado del grupo, Ángel Cano, aseveró que todavía queda trabajo por hacer, pese a la reducción de la capacidad instalada en España, y recalcó que ahora los consumidores "van a ser más exigentes, más proactivos y dispuestos a cambiar de entidad". De ello se beneficiarán las entidades percibidas en el mercado como más solventes (flight to quality).

Desde CaixaBank, están convencidos de que el proceso de cierres les permitirá a todos ganar cuota de mercado "independientemente de lo que hagamos". Alcaraz aseveró que "las cuotas se van a seguir concentrando se mida como se mida tanto por lo que hagamos nosotros como por lo que hagan los demás". Su estrategia seguirá centrada en captar más clientes y sobre todo aumentar la "cuota de ingresos" (nóminas, pensiones, etc) desde las 5.500 oficinas que pretenden mantener abiertas porque las consideran "necesarias". Es el mismo número que tenía antes de la crisis, pero ahora con un 30% más de volumen de negocio, más el que espera añadir.

Menos provisiones, vuelta a los beneficios

Otra gran ventaja con la que contarán estas entidades en los próximos años, aunque eso será más general a todo el sector, será el descenso de las provisiones que tienen que realizar para sanear sus exposiciones al ladrillo. Gracias a ello, Santander, por ejemplo, prevé ahorrar 1.500 millones en dos o tres años, una cifra que unida a los 600 millones de mejora de ingresos y a los 420 millones de ahorro de costes derivado de la integración de Banesto y Banif supondrá un empuje de 2.500 millones a los beneficios en el próximo trienio. De momento, en 2013, la entidad prevé ganar en España una cifra similar a la de 2004, después de haber perdido más de 1.000 millones en 2012.

Sabadell aparca las compras

Aunque los mayores bancos del país se apropiaron ayer de la mayor parte del mercado, aunque fuera en sus previsiones, otros grandes también mostraron ambiciosas pretensiones para los próximos años. Banco Sabadell, en palabras de su consejero delegado, Jaime Guardiola, afirmó que con entre 2.200 y 2.300 oficinas (unas 300 más de las que tiene en la actualidad) se centrarán a partir de ahora en el crecimiento orgánico (tras realizar siete compras en España en los últimos años). Con apertura de nuevas oficinas, captación de clientes y rentabilización de las últimas adquisiciones (como Banco Gallego), "aspiramos a tener una cuota de mercado del 10%, dijo Guardiola, que precisó que este objetivo se materializará en un plan estratégico a final de año. 

El representante de Banco Popular en la mesa redonda de las jornadas, Miguel Ángel Luna, consejero director general de Popular Banca Privada, prefirió no entrar en la batalla dialéctica y se limitó a aseverar que para su grupo "no es tan esencial la cuota de mercado sino dar cada vez más atención a los clientes". Desde su plataforma de atención a los clientes de mayores patrimonios, defendió el modelo de entidad independiente y aseveró que pretenden crecer dando al cliente lo que necesita, es decir, lealtad, cercanía y que su dinero sea lo más importante para el banco.

Si todas las previsiones anunciadas en las jornadas se hacen efectivas, eso significaría que Popular y las otras dos o tres entidades que permanezcan vivas se tendrían que repartir el 20% restante del mercado. Bankia aspira a ser una de ellas y aunque no precisó qué cuota quiere mantener, su director general de presidencia, José Sevilla, sí dejó claro que están impulsando y dinamizando la red comercial para vender más productos a sus clientes, que creen que están poco bancarizados. Entre los productos que quieren fomentar, están los fondos de inversión y los seguros, donde creen que tienen "mucho recorrido", remarcó.

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