Ronda de gestores de renta fija: los hispanobonos, una opción atractiva para inversores


Los hispanobonos serían algo así como Eurobonos a la española, es decir, una especie de deuda común para las distintas comunidades autónomas que se ha convertido en la última propuesta del Gobierno para reducir los altos precios que pagan las administraciones públicas de las distintas regiones a la hora de financiarse. Los expertos aplauden la idea y, en general, la consideran una buena propuesta para facilitar el acceso de las comunidades al mercado, al igual que se hizo y se hace actualmente con los bancos a través de las emisiones avaladas por el Estado. Los gestores de renta fija creen que las posibilidades de su creación son mayores que las de los eurobonos y, aunque reconocen que el camino no está exento de dificultades (como el timing, el establecimiento de las tires o el coste que podría suponer para el Estado), creen que sería una opción atractiva para los inversores en términos de rentabilidad (mayor a la de la deuda del Tesoro aunque menor a la de las comunidades más endeudadas), seguridad (gracias al aval estatal) y liquidez. Sin embargo, la mayoría de los gestores de renta fija consultados rechaza asegurar que incorporaría hispanobonos a sus carteras antes de conocer los detalles y condiciones de las emisiones.

 

“La idea es muy interesante tanto para las comunidades, que tendrán un vía de financiación más razonable, como para los inversores, que tendrán una opción adicional para invertir”, comenta Fernando García de la Serrana, director general de Gestifonsa. “Aunque todavía no está claro cuál sería el mecanismo de funcionamiento, en nuestra opinión podría ser un movimiento positivo que ayudaría a reducir los excesivos diferenciales sobre la deuda pública española que están pagando las comunidades autónomas en general. Si tenemos en cuenta que ya existe un aval más o menos implícito por parte del Tesoro hacia la deuda de las comunidades, parecería razonable hacerlo explícito”, añade José Caturla, consejero delegado de Aviva Gestión y director corporativo de Inversiones de Aviva España, que suma la ventaja del aumento de la liquidez. “Si se emitiera de un modo conjunto, los volúmenes podrían ser mayores, con lo que la liquidez aumentaría y, por tanto, la aceptación ante los inversores institucionales”, asegura.

 

Una medida positiva y también efectiva, según indican desde Inverseguros Gestión Fernando Barroso, su director, y Nuria Pose. “Es una medida positiva para financiar a las comunidades autónomas que durante los últimos años no han podido acceder al mercado institucional o, de hacerlo, están pagando un elevado sobrecoste que puede empeorar su situación actual", explican. Creen además que sería una medida efectiva, tal como ocurrió con las emisiones avaladas a los bancos durante 2008, ya que permitirá a las autonomías financiarse a tipos de interés más asequibles.

 

En este mismo sentido se pronuncian en Banco Madrid Gestión de Activos los gestores de renta fija María Morales y Germán García, que creen además que ayudaría a establecer un mayor control presupuestario con vistas a cumplir el objetivo de déficit. “Ayudaría a un mayor control presupuestario del Gobierno central sobre las regiones españolas con más problemas para cumplir el objetivo de déficit marcado por el ejecutivo”, afirman. “Puesto que los elevados tipos a los que se financian las comunidades incrementa el déficit de éstas y con ello el del Estado, y dado que en el entorno actual se va a vigilar muy de cerca el compromiso de España de llegar al déficit del 5,3% en 2012, creemos que la emisión ayudará al cumplimiento de objetivos presupuestarios tanto autonómicos como estatales”, concluyen.

 

El escollo: establecer las tires

Pero también hay escollos pues, al igual que con los eurobonos, la situación de las comunidades autónomas españolas es muy hetereogénea. “La realidad es que hace falta una solución para auxiliar a algunas comunidades autónomas que no pueden financiarse de una manera eficiente pero el problema es el mismo que se plantea con los Eurobonos: al hacer una emisión conjunta con la garantía del Tesoro Público, pones a todas las comunidades a la misma altura, cuando es evidente que no es así”, explica David Ardura, gestor de Gesonsult. Por eso, ese escollo se materializaría a la hora de determinar las tires y en este sentido los gestores difieren: “Lo lógico sería pensar en unas emisiones similares a la de otras agencias, tales como el ICO o FROB para que el coste no fuese demasiado elevado”, dice Pose. Pero Caturla cree que debería ser mayor: “No es fácil definir cual sería el coste, pero entendemos que debería estar ligeramente por encima del coste de financiación del ICO, FADE, etc y similar al papel avalado por el Estado de las entidades financieras", comenta, aunque matiza que sería necesario conocer previamente la estructura de estas emisiones así como si constaría de un aval explícito por parte del Tesoro. "Tendrán un emisor con rating similar a la deuda con mas rentabilidad”, dice en la misma línea García de la Serrana.

 

Para Ardura, el otro problema que se plantea es el timing y la particular situación del Tesoro Público en un escenario en el que los mercados siguen poniendo el foco sobre España. “No parece el mejor momento para salir con una idea nueva como ésta, aunque sea una solución necesaria”, indica.

 

Con todo, las posibilidades no parecen tan remotas. “Creemos que los hispabonos se acabarán emitiendo, debido a la elevada rentabilidad a la que tienen que financiarse las comunidades tanto en el tramo institucional, como en el minorista (si se añaden las comisiones bancarias), ya que permitiría al Gobierno monitorizar más de cerca los presupuestos regionales”, dicen en Banco Madrid Gestión de Activos, al igual que en Inverseguros: “Hay una alta posibilidad de que salga adelante, ya que las administraciones están pagando un sobrecoste importante, que finalmente sale de los bolsillos de los contribuyentes, y es necesario una solución”. Y es que, a diferencia del caso de los eurobonos, con clara oposición por parte de Alemania, creen que hay un interés generalizado por todas las partes para que se lance dicho producto, aunque sobre todo para las comunidades más endeudadas.

 

"Las tires serán interesantes para todos las comunidades que se financian en líneas generales a deuda más 200 puntos básicos y pasarán a financiarse a deuda más 50,60 o 70 puntos básicos, en cualquier caso con un diferencial significativamente inferior al de la actualidad", explican en Gestifonsa. Y es que, como ayudarían a rebajar los costes de financiación de las comunidades autónomas, que actualmente sólo tienen acceso a los mercados mayoristas para importes pequeños y en momentos puntuales de mercado, sería una idea más atractiva para aquellas comunidades con un déficit mayor ya que en dichas emisiones habría apenas distinción entre las autonomías con más o menos déficit. Con todo, para el Estado podría suponer un incremento de los costes de financiación, ya que a los hispabonos habría que añadirle la posibilidad de la emisión de las FFPP (Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores), explica Pose.

 

Atractivo con prudencia

La cuestión está también en analizar si serían interesantes para el inversor, pregunta a la que los gestores responden positivamente. “Vemos estas emisiones interesantes desde el punto de vista del inversor, ya que la TIR a la que esperamos que se emita será superior a la del Tesoro, al igual que las emisiones de entidades financieras avaladas por el Estado”, dicen en Banco Madrid Gestión de Activos. “La posibilidad de incorporarlos a las carteras es positiva: es un nuevo emisor con un rating interesante, que aporta valor y diversificación", dice García de la Serrana.

 

Pero los gestores son prudentes a la hora de determinar si incluirían los hispanobonos en cartera y prefieren esperar a conocer las condiciones definitivas. “Al igual que el resto de agencias, sería un activo a tener en cuenta y que se incorporaría a las carteras teniendo en cuenta los mismos parámetros que otros activos: liquidez, rentabilidad, vencimiento y momento en el que se emitan”, dicen en Inverseguros. “Aún nos faltan detalles, como el tamaño de las emisiones, plazos y tipos. En el pasado reciente, las emisiones avaladas del sector financiero (sin ser lo mismo, puede tomarse como un punto de referencia) han sido un instrumento para obtener un plus de rentabilidad sobre la deuda del Estado, aunque la liquidez ha sido bastante limitada. Como siempre, el factor liquidez y tipo volverán a ser clave a la hora de tomar una decisión de inversión”, dice Ardura.

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