Ronda de expertos: el impacto del terremoto de Japón en las carteras


Mientras el mundo entero sigue conmocionado por los sucesos de la semana pasada en Japón, los gestores evalúan ya el impacto que tendrá en las carteras y en la economía la larga recuperación que le queda por delante al país.

Publicamos distintos informes de casas como Banif, Vontobel, Threadneedle, Schroders, Saxo Bank, DWS, RCM de Allianz o MFS.

 

Banif: el atractivo de Japón, aún más reducido tras el terremoto

El informe elaborado por Banif titualdo “Japón: Nuevo eclipse de sol”, cree que, aunque todavía es pronto para valorar la magnitud de la destrucción y las pérdidas en Japón tras el cuarto terremoto más intenso registrado en su historia, “el impacto macro y en mercado, tanto a nivel local como global, no debería ser apreciable en el tiempo”. Con todo, su posicionamiento estratégico, que no contempla desde hace tiempo exposición a Japón, se mantiene, pues consideran que el atractivo de fondo de sus activos sigue siendo reducido, y más aún después del terremoto.

Comentario que incluye tanto la curva (tipos muy bajos), la divisa (prevemos depreciación del yen a medio plazo) y la bolsa (contexto todavía cuasi deflacionario).

No obstante, la entidad considera que el terremoto podría tener una repercusión positiva si la población termina recuperando la confianza en sí misma y en la clase política que habrá de gestionar el desastre. Es decir, si se hace de la necesidad virtud, puede convertirse en el revulsivo que la sociedad nipona necesitaba desde hace dos décadas que termine de cambiar de una vez el fondo estructural de esta economía. “Ése será el momento en que pueda reconsiderarse el retorno a este mercado como posición estratégica de inversión”, comenta Banif en su informe. Consulta el informe completo

Vontobel: impacto limitado en los mercados

Aunque el terremoto representa una enorme tragedia para la población, desde Vontobel consideran que el impacto general en los mercados financieros internacionales será limitado. “Mientras algunos sectores y compañías tendrán que hacer ajustes adicionales a causa del desastre, otros se beneficiarán de lo ocurrido”, comentan desde la gestora.

Con respecto a su política de inversión, Vontobel afirma que no está haciendo cambios en su estrategia global y por ello sigue sobreponderado en los activos de renta variable e infraponderado en los bonos gubernamentales. “Nuestras carteras cuentan con una baja exposición a Japón y deseamos mantener esos niveles, pues consideramos que un peso o ponderación neutral es apropiada”, comentan.

La gestora cree que el progreso de la situación nuclear es incierto y que los efectos en la economía y en los mercados financieros podría tener un mayor rango dependiendo del escenario. Por eso, desde Vontobel están vigilando de cerca la situación. Consulta el informe completo.

Threadneedle, esperanza en la fortaleza de las compañías

Sarah Williams, experta en el mercado japonés de Threadneedle, cree que aún es pronto para calcular el impacto económico y las consecuencias en los mercados de renta fija y variable. “Aún no sabemos si las autoridades tendrán éxito a la hora de reducir el riesgo nuclear y de contener el contagio radioactivo. Por eso, hasta que no se asegure la seguridad de las plantas nucleares, los inversores seguirán siendo cautelosos”, comenta. Williams considera positivo que, pese a la magnitud de la catástrofe, las bolsas sigan abiertas, permitiendo entradas y salidas de capital y también la decisión del Banco de Japón, que ha anunciado que proporcionará liquidez extra en el sistema financiero y ha doblado su plan de compra de activos hasta 122.000 millones de dólares.

“El terremoto de Kobe en 1995 sirve de algún modo de precedente, mostrando que Japón es una nación con fuerta para recuperarse de los desastres, al igual que su mercado de renta variable. Hay diferencias con respecto a lo ocurrido hace 16 años, como que la valoración de las bolsas es mucho más barata ahora”, afirma Williams.

Por eso, la experta cree que es probable que cualquier cartera con acciones japonesas esté invertida en compañías de alta calidad, competitivas globalmente y con valoraciones que no estaban infladas antes de la reciente corrección de los mercados. Además, muchas de esas compañías no tendrán operaciones en las áreas afectadas del país y otras tendrán balances lo suficientemente fuertes como para enfrentar los problemas. Consulta el informe completo.

 

Schroders: sin daño generalizado a los negocios

Shogo Maeda, responsable de renta variable japonesa de Schroders, también señala la decisión del Banco Central de inyectar 15 billones de yenes para proporcionar liquidez y estabilidad al sistema financiero. Considera que la actividad económica disminuirá a corto plazo pero que con los progresos en los trabajos de rescte y la recuperación de las infraestructuras, la economía debería volver a su senda de recuperación. Además, hace hincapié en que la región afectada por el terremoto y el tsunami supone el 7% de la economía nacional y que el área metropolitana de Tokio no se ha visto afectada y también los mercados financieros siguen funcionando con normalidad.

“Con la información que tenemos actualmente, no creemos que haya un daño generalizado a la sostenibilidad de los negocios de muchas firmas japonesas”, afirma. El experto dice, que según se vaya teniendo más información de las empresas en relación a los daños causados por las catástrofes, el mercado se estabilizará. Consulta el informe.

Por su parte, Keith Wade, economista jefe de Schroders, cree que, con todo, los daños han sido más extensos que en el terremoto de Kobe en 1995, lo que requiere mayor gasto en reconstrucción. El experto prevé una reducción del PIB de entre el 1% y el 1,5% en el trimestre de primavera, que se compensará por un mayor gasto en programas de reconstrucción en el segundo semestre del año y en 2012.

Japón ya cuenta con uno de los mayores lastres de deuda del mundo, con una ratio de deuda bruta-PIB del 226% y un déficit presupuestario ligeramente por debajo del 10% en 2010. Sin embargo, es importante recordar que la tasa de ahorro de Japón es elevada y que el país no depende de la financiación externa para financiar su déficit presupuestario.

Saxo Bank: la economía parece mortalmente herida

John J. Hardy, estratega de divisas de Saxo Bank, advierte en su informe titulado “El mercado se toma finalmente en serio el terremoto en Japón” del peligro. “Los informes de daños del terremoto y posterior tsunami en Japón aumentan, y las perspectivas sobre el estado de las plantas nucleares no están nada claras. Con ello, los mercados finalmente se están tomando en serio esta situación, ya que la tercera economía mundial parece mortalmente herida en estos momentos. Los inversores huyen del riesgo en todos los frentes, y el dólar está mostrando sus viejos colores de activo refugio en este entorno”, afirma.

Para Hardy, por ahora los mercados están reaccionando a la situación de peligro nuclear y calibrando qué significa financieramente el desastre en términos de producción interrumpida en un gran número de fábricas, una refinería detenida y una importante porción de la capacidad de generación energética de Japón fuera de servicio, además del coste de los daños de cientos de miles de millones. “Aparentemente, la catástrofe ha pillado el mercado corto en yenes, así que el yen sigue subiendo con fuerza. Esto está en línea con lo que habría ocurrido en condiciones similares de mercado incluso sin ocurrir un desastre en Japón”, comenta. Para el experto, a pesar de la causa de esta crisis, el hecho es que la aversión al riesgo está en boga y hay una fuerte apuesta por la deuda pública, factores que tienden a favorecer el yen.

“El Nikkei ha caído un 10,5% y ya había caído casi un 12% desde su máximo de mediados de febrero, lo que se convierte a efectos prácticos en un crash bursátil. Las rentabilidades de los bonos a 30 en EEUU están en mínimos anuales y podemos esperar un repunte increíble en los eurobonos que comenzarán a negociar pronto en Europa”, comenta. “El mayor grado de volatilidad a corto plazo aparecerá probablemente hoy o mañana, o cuando ya esté claro que la situación de los reactores nucleares se ha restablecido, ya que los mercados (en este caso el Nikkei) no suelen mantener durante mucho tiempo un estado de pánico como el que estamos viendo actualmente. Desde nuestro punto de vista, aún parece que la reacción de las divisas es un poco lenta o se encuentra por detrás de la curva, al menos en términos de la aún relativamente modesta corrección de las divisas procíclicas.

Consulte el informe.

DWS Investments: dos escenarios en función del problema nuclear

Desde DWS Investments se muestran en shock por lo ocurrido en Japón, ya que normalmente los países con mayores niveles de ingresos, educación y desarrollo financiero sufren con menor fuerza los desastres naturales: como ejemplo dice que las expectativas tras el terremoto de Kobe eran que la recuperación llevaría una década, y sin embargo en 15 meses la actividad industrial era el 98% del nivel anterior al desastre. Pero ahora al terremoto y tsunami se une la incertidumbre nuclear de las plantas de Fukushima Daiichi, Fukushima Daini, Onagawa y Tokai. Por eso en la gestora dibujan dos escenarios.

El primero se basa en asumir que las autoridades tienen éxito en el control 
de la amenaza nuclear y concluye que no hay un gran impacto en el crecimiento del país. En este caso, las consecuencias económicas serían similares a las de Great Hanshin o Kobe, cuando el terremoto de magnitud 6,8 causó daños estimados de 10 billones de yenes, unos 100.000 millones de dólares, el 2,5% del PIB japonés. Eso, sin contar la importancia del puerto de Kobe, mayor que la economía de la región afectada por los últimos desastres. En ese caso, la producción industrial se recuperó con rapidez, así como el PIB, si bien la deuda creció hasta el 234% del PIB, que en 2011 se situó en niveles más manejables, del 129% en términos netos. Como puntos a favor, en DWS creen que el país cuenta con un alto índice de ahorro de las familias y superávit en su cuenta corriente, del 2,5% del PIB, con reservas de divisas de 1,1 billones de dólares. “La consecuencia inmediata es una pérdida de capacidad, pero el impacto a largo plazo podría incluso ser moderadamente positivo. Bajo la idea de que no hay escalada de la tensión nuclear, el PIB podría verse impactado positivamente por el desastre”, concluye la gestora.

El segundo escenario, que recoge la posibilidad de un mayor accidente nuclear, con la contaminación de un área importante que incluye la región de Tokio, es más grave, pues dicha área representa un 40% del PIB del país. El impacto de producción en otras regiones sería también grave, vía la cadena de oferta, teniendo en cuenta que la energía nuclear contribuye en un 29% a la producción eléctrica del país. La pérdida supondría más del 5% del PIB, una disrupción con consecuencias importantes en los sectores asegurador y financiero que dejaría un mal año para la economía del país.

Ante la incertidumbre, DWS Investments espera una aversión a riesgo a corto plazo y apuesta por acciones de firmas como constructoras, refinerías, acereras, firmas de carbón, gas y energías renovables. Además, cree que los flujos de repatriación apoyarán al yen a corto plazo, pero el Banco Central intentará debilitarlo a largo. Con respecto a los bonos públicos, principalmente en manos de inversores nipones, cree que habrá más emisiones que serán absorbidas por las medidas de relajación monetaria del Banco Central en las próximas semanas.

RCM Asia Pacific, de Allianz Global Investors: los daños serán mayores de lo previsto

Para RCM Asia Pacific, de Allianz Global Investors, el estrés económico de Japón se ha ampliado ante el peligro nuclear de la planta de Fukushima. “Las ideas iniciales de que no se producirá una escalada de los problemas parecen haber sido prematuros pues la situación ha emperado desde entonces”, comentan. Por eso, la gestora considera que aunque es demasiado pronto para estimar con precisión los daños causados por el terremoto y el tsunami, serán mayores de lo estimado en un primer momento, incluyendo un paquete de gasto fiscal y medidas de liquidez tomadas por el Banco de Japón.

Aun así, y a pesar de los niveles de pánico e incertidumbre en los mercados, RCM afirma que evitará hacer seguir la corriente, y sigue ejecutando sus procedimientos de control de riesgo y su búsqueda de las compañías más impactadas por la situación para cuantificar riesgos y tomar las acciones apropiadas. “RCM mantiene su visión de largo plazo hacia el mercado y las firmas de calidad cuyos precios han sido demasiado castigados por los inversores a la vez que busca salir de las firmas con niveles inaceptables de exposición a la creciente crisis nuclear”.

MFS: consecuencias energéticas y financieras

Mientras los mercados han reaccionado negativamente al desastre, el equipo de inversión global de MFS se está centrando en entender los desafíos derivados de la crisis energética tanto a corto como a medio plazo.

También intenta entedender la exposición a la región de Tohoku, la parte norte de la isla principal y más afectada por el desastre, así como diferenciar entre los daños del terremoto y el tsunami; estos últimos, mucho más difíciles de recuperar. El equipo también señala las ramificaciones financieras del desastre, para la industria aseguradora mundial.

 

 

 

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