Risk-on de nuevo


No hubiese sido verano si no se hubiese producido un cierto aumento de la volatilidad y si agosto no nos hubiese dejado su correspondiente sentimiento de aversión al riesgo impactando sobre los mercados de bonos y acciones. Llevábamos bastante tiempo esperando una corrección de mercado de este tipo, teniendo en cuenta los riesgos geopolíticos y las abultadas valoraciones. Finalmente, esta corrección no ha sido muy grande y no ha durado mucho tiempo. Los diferenciales del high yield han vuelto más o menos a los niveles a los que se encontraban antes de agosto y además se han reanudado los flujos de inversión en high yield, lo que indica que la búsqueda de rentabilidad sigue siendo tan fuerte como siempre. El resto del año será cuestión de la política monetaria. La clave de lo que sucederá con los rendimientos de los bonos globales, radica en el tiempo que los bancos centrales puedan mantener sus caras de póquer a medida que los mercados laborales en Estados Unidos y Reino Unido se ajustan. Incluso las perspectivas son ahora más asimétricas que a comienzos de año. Con los rendimientos alemanes a 10 años al 1%, ¿es más probable que avancen en la dirección de  Japón (0.5%) o de Estados Unidos (2.4%)?  Si más miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) y del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (MPC) empiezan a abogar por un inicio de la normalización, los rendimientos crecerán.

http://institucionales.axa-im.es/analisis-y-estrategia-de-inversion

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