Retos y obstáculos para el crecimiento de las EAFI


El desarrollo de las empresas de asesoramiento financiero españolas (EAFI) está siendo más lento de lo esperado. Actualmente, hay 110 registradas en la CNMV, un número aún reducido en comparación con otros mercados maduros. ¿Cuáles son las razones de este lento avance?

Cristóbal Amorós Arbaiza, responsable de la EAFI que lleva su nombre, cree que “las empresas de asesoramiento financiero han nacido con demasiados requisitos y sin los apoyos necesarios para divulgar y consolidar esta figura de asesoramiento”, algo que está afectando a su desarrollo. “Todo esto, además de frenar la incorporación de nuevas EAFI, hace que numerosos asesores y firmas de asesoramiento financiero estén operando sin la obligada autorización y supervisión de la CNMV”, dice.

“Hay entidades que cuentan con una estructura reducida (dos o tres personas) y que no pueden hacer frente a todos los requisitos a los que están obligadas las EAFI (auditoría, blanqueo de capitales, formularios que pide la CNMV, etc)”, explica. Por eso, el experto defiende una regulación razonable. Entre las peticiones de Amorós Arbaiza estaría una mayor facilidad para el registro y autorización de la figura “sin que suponga mermas de garantías”, y sobre todo una racionalización de los requisitos y exigencias a las que están sometidos.

“Hay que regular pero de forma práctica, permitiendo el desarrollo de la figura si se quiere defender al pequeño inversor, y dar forma a un asesoramiento financiero independiente al alcance de todos y no solo de los grandes patrimonios”. De no ocurrir, dice que los más vulnerables y expuestos a posibles engaños serán esos pequeños y medianos inversores. De hecho, considera que con un asesoramiento como el que presta una EAFI no hubieran sufrido como lo han hecho en el pasado: “Hay dos tipos de rentabilidad: la que se ve de la cartera, la directa, pero también la que no se ve, que correspondería a los errores y malas inversiones que se evitan gracias a un buen asesoramiento”, dice.

Precisamente, el patrimonio asesorado para los clientes minoristas aumentó el año pasado mientras que el profesional cayó, lo que muestra el impulso de la demanda. Según comentaron a Funds People distintas EAFI, en el sector confían en el potencial de desarrollo entre este tipo de inversores.

También cree que tendría sentido que la CNMV estandarizara unos conocimientos mínimos de los profesionales de las EAFI que ahora no se piden.

Trabajo a tres bandas

Para poder caminar en la línea deseada, defiende impulsar el trabajo del sector a tres bandas, mediante la colaboración del Consejo de Colegios de  Economistas de España (y su departamento de EAFI llamado EAF), la asociación del sector Aseafi y el think tank Instituto para el Fomento del Asesoramiento Financiero Independiente o Ifafi, creado hace unos meses, y en el que participan bancos como Inversis, Bankinter y UBS, y EAFI como la suya, Wealth Solutions, C2 Asesores Patrimoniales EAFI o Ética Patrimonios, entre otras. Amorós Arbaiza incide en la importancia de la coordinación y unificación de criterios. “La voluntad es ir de la mano y coordinar también posturas con el supervisor y con las entidades financieras. “Lo importante es remar en la misma dirección”.

El grupo tendrá que trabajar por aunar posturas en torno a temas como el modelo de cobro. Para Amorós Arbaiza, las distintas fórmulas son válidas, siempre que se actúe con transparencia y de acuerdo con un código de conducta claro que tenga como objetivo defender los intereses de los clientes. Aboga por introducir el cobro directo a los clientes, ya que es la forma en la que éstos valoren el servicio que reciben, pero, por la naturaleza del inversor español y la experiencia vivida hasta ahora, reconoce que no será fácil. Su opinión es que tendrán que coexistir, al menos durante un tiempo, los diferentes modelos (cobro de retrocesiones o fórmulas mixtas), y matiza que, de prohibirse las retrocesiones, bastantes EAFI podrían desaparecer.

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