Retorno absoluto, ¿una moda pasajera?


En los últimos años hemos asistido a numerosos cambios en el marco regulatorio de nuestra industria, ya sea desde el ámbito comunitario como desde el ámbito local. El debate sobre la ética de algunas estrategias de inversión, el nivel de información o el cuestionamiento de los límites de nuestra industria continúa todavía. Precisamente uno de los mayores éxitos de la industria está consistiendo, en mi opinión, en hacer suyo ese debate para ofrecer al inversor individual estrategias de inversión y carteras ajustadas a su perfil de riesgo que hasta hace nada no estaban a su alcance. Es decir, en cierto modo, estamos ampliando nuestros horizontes.

Un buen ejemplo es el auge de los fondos englobados en la nueva categoría de retorno absoluto, que, según datos de Inverco (septiembre de 2009), representa más de un 2,5% del patrimonio total con 4.461 millones de euros. Un dato difícil de imaginar si tenemos en cuenta que muchos de los fondos dentro de la categoría tienen sus raíces en la industria de los hedge funds, utilizan derivados, posiciones cortas y un largo etcétera de términos que se han convertido en tabúes durante estos dos años. ¿Qué explica este hecho entonces? ¿Se trata de una moda pasajera o los fondos de retorno absoluto han venido para quedarse.

Los cambios legislativos, las posibilidades de gestión real del riesgo y el mejor comportamiento de estos fondos en entornos de caídas y en mercados volátiles son, sin duda, algunas de las claves.

Sobre el primer aspecto, los cambios legislativos, deberíamos comenzar mirando a la historia de la inversión de retorno absoluto y destacar que ciertamente no se trata de una moda pasajera destinada a inversores institucionales o grandes patrimonios. La inversión que busca el retorno absolutoha sido fundamental para la industria de hedge funds durante décadas. Aunque los hedge funds eran un sector relativamente pequeño hasta 1990, su existencia es mucho anterior. Se acepta de manera general que el primer hedge fund lo lanzó en 1949 A.W. Jones, que fue pionero en el concepto de combinar las inversiones cortas y largas con el apalancamiento. Instituciones y grandes patrimonios han estado participando en esta industria desde entonces.

El régimen legislativo UCITS III ha abierto el mundo de las técnicas de los fondos de inversión libre a los gestores de fondos de inversión para particulares. Hay quien señala que estos conceptos son muy sofisticados para llegar al inversor individual, pero ¿son mucho más complejos que otros productos estructurados o que otros fondos de acciones o bonos que aprovechan también las ventajas que ofrece la legislación UCITS III? En algunos aspectos los fondos de retorno absoluto están regresando a las raíces de los hedge funds, cuando “hedge” significaba realmente controlar el riesgo de una cartera y no aumentarlo sin control.

El aspecto de la gestión del riesgo es otra de las claves por los que los inversores están optando por esta categoría de fondos. Los fondos de retorno absoluto pueden ser un valioso componente de diversificación en una cartera al mismo tiempo que incrementan el retorno y minimizan el riesgo. La cuantificación del riesgo es un concepto muy bien asentado en el espacio institucional, y a medida que los inversores particulares y sus asesores asimilan el impacto de los recientes movimientos del mercado, el riesgo global de las carteras está llamado a convertirse en un factor clave a la hora de decidir las estrategias de inversión futuras.


Los inversores tienen que entender que los beneficios de control de riesgos de las estrategias de retorno absoluto pueden provocar que el fondo en cuestión no participe en toda la subida del mercado, pero sí limitará considerablemente el riesgo de caídas.

Se trata de un punto especialmente relevante, sobre todo para los que opinamos que el mercado presenta todavía un escenario marcado por la volatilidad, ya que hemos visto unos mercados de renta variable y de renta fija muy volátiles que han dejado a muchos inversores con rentabilidades negativas y han minado su confianza en la inversión tradicional en retorno relativo. Además, los extremadamente bajos tipos de interés no benefician la inversión en efectivo. A este respecto, los fondos de retorno absoluto que utilizan estrategias de asignación táctica de activos (TAA por sus siglas en inglés) han demostrado, durante años tan complejos como 2008, que en estos entornos de mercado la flexibilidad y la rápida reacción que permiten este tipo de estrategias son armas realmente valiosas.

Por tanto, ¿los fondos de retorno absoluto han llegado para quedarse? En Aviva Investors creemos que el concepto de crear productos con estrategias de retorno absoluto para el inversor particular se ha convertido ya en parte integrante del panorama de inversión español y está aquí para quedarse. Confiamos que con el tiempo se ganen un lugar como estrategias de inversión a largo plazo, como viene sucediendo ya en otros países en los que operamos.

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