¿Retorno Absoluto “de verdad”?


¿Se pueden obtener atractivas rentabilidades ajustadas a su riesgo en cualquier entorno de mercado? ¿Y gestionar adecuadamente el riesgo consiguiendo preservar capital ante escenarios adversos? ¿Existen realmente productos que muestren baja correlación con los activos tradicionales, de forma que los beneficios de diversificación funcionen en los momentos más difíciles? Sí. La respuesta a estas relevantes cuestiones es afirmativa. De hecho, la posibilidad de que estos vehículos adicionalmente tengan liquidez, transparencia y gocen de control regulatorio es la razón del espectacular crecimiento que ha experimentado el universo alternativo en entorno regulado UCITS.

El interés por invertir en un producto con estas características ha provocado que el patrimonio y el número de fondos de este espacio se haya triplicado en los últimos tres años. Es más, el ritmo de expansión ha logrado mantenerse en 2011, como reflejan las entradas patrimoniales en fondos de Retorno Absoluto (de 12.000 millones de euros según Lipper), especialmente relevante en la segunda parte del año, contrastando con lo sucedido en la mayor parte de las categorías, que sufrieron reembolsos considerables.

Sin embargo, este desarrollo no está exento de controversia, y con frecuencia se cuestiona la capacidad de los gestores alternativos para obtener sus objetivos. Curioso resulta, por ejemplo, el caso de Reino Unido, país donde más vehementemente se les ha criticado y donde, paradójicamente, mayores suscripciones ha habido durante el pasado ejercicio. En efecto, los resultados de 2011 y 2012, en términos agregados son decepcionantes, con una rentabilidad media de -3,3% y 0,66% respectivamente. ¿Por qué, entonces, pese a estos pobres resultados, la categoría sigue captando dinero, en Reino Unido y en el resto de países?

Pues bien, en gran medida este comportamiento viene explicado porque el dato de rentabilidad media encubre, por definición, la dispar evolución que se está registrando en este espacio. Realmente sí hay fondos alternativos que han conseguido, y siguen consiguiendo, obtener rentabilidades positivas, incluso muy atractivas, con una volatilidad reducida en un difícil contexto de mercado. Es precisamente a estos productos, a los que busca acceder el inversor. Así pues, es clave a la hora de valorar los fondos de retorno absoluto tener presente que la heterogeneidad es una característica esencial de su universo. La dispersión de resultados entre los distintos fondos es una constante histórica, que se acentúa en años tan complicados para la gestión como 2011 y 2012 (el pasado ejercicio el rango de dispersión de rentabilidades ascendió a 80%). Dentro de una misma estrategia de inversión, encontramos enormes diferencias de comportamiento. De ahí que el trabajo de análisis y selección resulte especialmente relevante en esta categoría, porque no existe ni una fórmula algebraica ni una fórmula mágica que identifique los buenos fondos que verdaderamente aportan valor al inversor.

Nuestra labor como analistas y selectores tiene pues, aquí, un doble objetivo: detectar aquellos fondos cuya evolución es consistentemente mejor que el resto de sus peers y aquellos que tienen interés debido a sus atractivas singularidades. Nuestro trabajo comienza, por tanto, por el conocimiento intensivo del universo de retorno absoluto y sus características esenciales y distintivas. Continúa con una adecuada ordenación y categorización del espacio para poder comparar apropiadamente los fondos. Y culmina con un profundo análisis cuantitativo que estudia la evolución de las principales variables alternativas y exhaustivo análisis cualitativo para identificar los gestores que ofrecen mayor atractivo. Este proceso se complementa con la due diligence operacional, especialmente relevante en esta categoría que invierte en un amplio abanico de instrumentos y que suele hacer un uso intensivo de derivados. El análisis operacional es, por tanto, indispensable en este caso para conocer en profundidad las tripas del producto.

Esta minuciosa actividad tiene como finalidad la confección de un catálogo de fondos seleccionados de retorno absoluto, clasificados por nivel de riesgo, que cumplen su objetivo de ofrecer un atractivo Ratio de Sharpe a largo plazo con el denominador común de una adecuada gestión del riesgo. Se trata, en definitiva, de poner a disposición de nuestro cliente los fondos de retorno absoluto que consideramos son los mejores de su categoría, dado un determinado nivel de riesgo.

Así, por ejemplo, en 2011 nuestras recomendaciones obtuvieron, según nuestras propias estadísticas,  resultados destacados al lograr rentabilidades positivas en el 89% de los casos, porcentaje muy superior al 30% de resultados positivos que obtuvieron el resto de comparables. Añadir, por último, que es precisamente en periodos complicados de mercado como el actual cuando preservar capital y descorrelacionar son fortalezas deseables y cuando, en consecuencia, la inversión en fondos de retorno absoluto “de verdad”, de la mano de expertos selectores, cobra realmente valor.

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