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Retorno absoluto de EdR, para reducir la volatilidad de la cartera


TRIBUNA de Paula Mercado, directora de Análisis, VDOS.

Los tipos de interés ultra bajos continúan suponiendo un reto para los inversores, que al obtener menores retornos con los productos libres de riesgo, han buscado alternativas capaces de generar mayores rendimientos. Estas alternativas más rentables, sin embargo, suelen incrementar la volatilidad de la cartera, por lo que se hace necesario encontrar una forma de reducir esta variable.

Consciente de esta necesidad del selector de fondos, a la hora de balancear el riesgo de su cartera, la gestora Edmond de Rothschild Asset Management pone el énfasis en el control de la volatilidad en su fondo Edmond De Rothschild Start que, en su clase I institucional, gana un 0,17% por rentabilidad desde el inicio del año.

Descorrelacionado de los principales mercados de renta variable y renta fija, es un fondo de retorno absoluto que, por política de inversión, mantiene un nivel objetivo de volatilidad máximo de 3% (aunque su objetivo de gestión es de 2%) siguiendo una estrategia de gestión discrecional y oportunista.

Para alcanzar su objetivo de retorno absoluto, el fondo combina dos tipos de asignación de activos complementarias: carry flexible y rendimiento. La primera es básicamente una estrategia de renta fija de muy corta duración, cuya ponderación puede variar de 0% a 100% y que puede incluir tanto deuda soberana de emisores de la OCDE, como crédito de grado de inversión o high yield y deuda emergente, con el carry como principal generador de retornos regulares. El segundo tipo de asignación de activos se apoya en una estrategia macro, direccional y de valor relativo, aplicada a un universo de inversión que incluye acciones, bonos y divisas, que se gestiona activamente y sirve como fuente adicional de retornos.

El gestor del fondo es Benjamin Melman, director del Equipo de Asignación de Activos y Deuda Soberana de Edmond de Rothschild Asset Management. Con anterioridad fue director de Asignación de Activos e Inversiones Estructuradas y Cuantitativas de RFS Investment Managers, director de Estrategias de Inversión y Director de Análisis de Crédit Lyonnais AM/ Crédit Agricole AM, en diferentes etapas, y economista de CDC Gestión. Se graduó en Divisas, Banca y Finanzas por la Universidad Panthéon-La Sorbonne.

El proceso inversor combina convicciones y flexibilidad. Es un proceso estructurado y transparente, que cumple con el doble objetivo de definir las expectativas de mercado y convicciones, por tipo de activo, y de determinar la asignación de activos apropiada para cada cartera.

En la parte de renta fija, el objetivo de sensibilidad lo define mensualmente el comité de renta fija, determinándose a continuación la ponderación para cada activo, así como la asignación a los diferentes segmentos de bonos. A partir del universo resultante, se lleva a cabo la selección de emisiones individuales en base a las mayores convicciones de los especialistas de renta fija.

Para la parte macro, se parte de un análisis macroeconómico, definiéndose una clasificación por tipo de activo (de – a +) que sirve de base para la siguiente etapa de generación de las mejores ideas por parte del comité de asignación. A continuación, se calibra la estrategia direccional y se determinan las posiciones de valor relativo. Combinando el resultado de ambas, se construye la cartera, que será monitorizada para cumplir con los objetivos establecidos de correlación y riesgo.

En la parte de rendimiento, los gestores mantienen un sesgo largo en renta variable de la zona euro, a través de futuros, dividendos y estrategias protegidas (largo en renta variable europea con superposición de put/spread). Apuestan también por la elevada probabilidad de un aumento en la pendiente de la curva de tipos en EE.U.U, así como por el sector bursátil de salud, por el riesgo político de la eurozona (se mantienen negativos en OAT francesas) y por la corona sueca sobre el dólar australiano (fortaleza de la economía sueca frente a expectativas menos positivas para la australiana).

Para la parte de carry flexible, España (4,20%) Portugal (3,60%) Méjico (2,20%) Irlanda (1,50%) y Chipre (1,40%) representan las mayores ponderaciones por país en cuanto a deuda soberana se refiere. En crédito, la parte de grado de inversión incluye entre sus mayores posiciones Cap Gemini 2021 BBB (0,49%) HeidelbergCement 2019 BBB (0,04%) y FedEx 2020 BBB (0,13%). En high Yield, la mayor presencia corresponde a Telecom Italia 2018 BB+ (0,81%) y las alemanas Techem 2019 BB (0,79%) y ZF North America BB+ (0,79%). Por último, en deuda financiera senior, las mayores posiciones corresponden a emsiones de Bank of America 2019 A- (1,15%), KBC Group 2021 BBB+ (1,07%) y Citigroup 2021 A- (1,06%).

La evolución histórica por rentabilidad del fondo muestra como el fondo bate al índice de su categoría durante 2014, 2015 y 2016. Pero su mayor fortaleza se revela en el dato de volatilidad, tanto a tres años, de 1,03%, como a un año, de 0,86%, posicionándose entre los mejores de su categoría por este concepto en ambos periodos, en el quintil cinco. En este último periodo, su Sharpe es de 3,04 y su tracking error, respecto al índice de su categoría, de 0,78%. La suscripción de la clase I institucional de EDMOND DE ROTHSCHILD START supone una inversión mínima de 500.000 euros, aplicando a sus partícipes una comisión fija de hasta 0,35%. El fondo cuenta también con una clase C para el inversor individual, que requiere una aportación mínima de una participación, siendo su último dato de valor liquidativo de 549,96 euros.

Las mayores convicciones del equipo gestor son en renta variable de la eurozona y de EE.UU., considerando la mejora de los fundamentales, en el primer caso, y la prolongación del ciclo estadounidense en el segundo. En renta fija, favorece los activos de la eurozona, donde el Banco Central Europeo proporciona cierta visibilidad.

Un fondo que destaca por su estabilidad en los retornos, respecto a un coste por volatilidad controlado y muy reducido, que puede formar parte de una cartera bien diversificada como elemento reductor de riesgo.

Para información más detallada, ver ficha a continuación.

EDMOND_DE_ROTHSCHILD_START_I_24_febrero_2017

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