Responsabilidad inversora: patrimonio y sentido común


Cuando nos planteamos preservar el patrimonio familiar, el principio fundamental es el sentido común. Sólo el inversor con sentido común, es capaz de acertar.

Patrimonio: la primera parte de esta palabra (“patri”), nos pone en relación con la paternidad, con la pertenencia a una familia y a un conjunto de familias (patria). El patrimonio es un don que recibimos de un padre y en el contexto de una patria (sentido de filiación), que tenemos que hacer producir-rentabilizar (sentido de responsabilidad). Por ello, respetar e invertir bien ese patrimonio, es algo importante en la vida de cualquier persona, ya que hay una profunda implicación personal (la de la paternidad que nos invita a la responsabilidad).

La gestión del patrimonio es un ejercicio de sentido común y esto tiene algunas consecuencias a tener en cuenta:

  • Para ganar dinero en los mercados financieros o en los inmobiliarios, lo importante es preveer lo que van a hacer los precios, aunque éstos se alejen del valor razonable
  • El éxito de una inversión no se asegura realizando muchas operaciones matemáticas ni muy sofisticadas; si esto fuera así, muchos profesores de matemáticas y de finanzas serían multimillonarios
  • Los índices bursátiles no reflejan con toda exactitud el movimiento de las bolsas. Estos índices se calculan casi siempre ponderando las empresas por su capitalización, lo que significa que las empresas grandes influyen mucho más en ellos que las pequeñas. Por otro lado, recordar que estos índices se calculan sin incluir los dividendos que reparten las empresas
  • En cualquier adquisición, es fundamental pagar un precio inferior al valor del bien comprado. Comprar caro (pagar más que el valor) no es un éxito, sino una destrucción de valor
  • Que los mercados financieros sean eficientes, no significa que los precios en bolsa sean “correctos”. La única consecuencia de esta eficiencia, es que no es fácil hacerse rico analizando la evolución histórica de  los precios, los volúmenes de negociación, etc…
  • Fundamental elegir buenos gestores para sus fondos. Es bueno que las comisiones del gestor dependan de sus resultados y que tengan una buena porción de su patrimonio en el fondo
  • El valor de las acciones y de los bonos depende fundamentalmente de expectativas, y éstas son magnitudes no observables

Es importante diversificar, pero invertir en muchos activos no es necesariamente diversificar. Un inversor español apenas diversifica el riesgo de su cartera de acciones, invirtiendo en acciones americanas o europeas. Es preciso invertir en otros mercados o en otros bienes (inmobiliarios de diferentes tipos, obras de arte, hedge funds u otros activos alternativos). En este aspecto, todas las alternativas que ofrece la inversión responsable, hay que tenerlas muy en cuenta; ya que aportan valor en la necesaria diversificación de nuestras carteras.

Foto: MarkyBon, Flickr, Creative Commons