Reflexiones sobre el auge del riesgo político en Europa y su impacto sobre el mercado


La cercanía en el tiempo entre la consulta sobre la permanencia de Reino Unido en la UE y las elecciones generales españolas ha llevado a muchos inversores a tratar de anticipar qué impacto puede tener el riesgo político sobre el resto de países que tienen una cita con las urnas en los próximos 12 meses. Respecto al resultado de los segundos comicios en España en menos de un año (137 escaños para el PP, 85 para el PSOE, 71 para Unidos Podemos y 32 para Ciudadanos), desde Pioneer Investments el director de renta fija soberana europea, Tanguy Le Saout, comenta que “la buena noticia es que, a diferencia de Reino Unido, el electorado español no ha votado por una solución radical. La mala noticia es que podría producirse otro periodo de extensas negociaciones políticas”.

“El resultado no es tan malo como el que temían los mercados, dado que se había hablado de que la coalición Unidos Podemos podría unirse al PSOE para formar un gobierno de izquierdas”, prosigue Le Saout. La situación actual es bajo su punto de vista “no el resultado que hubieran elegido los mercados, pero al menos no es el resultado al que tenían miedo”. En términos de efectos sobre clases de activos, el experto considera que los diferenciales de la deuda española podrían estrecharse frente a Alemania, “pero el estrechamiento puede ser limitado por la carencia de claridad política”.

Mantiene una opinión opuesta Laura Sarlo, analista sénior de deuda soberana de Loomis Sayles (filial de Natixis Global AM): “La incertidumbre causada por el Brexit golpeará al crecimiento de la UE. Las economías periféricas seguirán bajo presión, y esperamos que los diferenciales entre países europeos se ensanchen”.

El temor de Sarlo es que, con la excepción española, el Brexit sea la chispa que prenda el sentimiento anti europeísta en otras partes de la zona euro. Además de las intenciones de Nicola Sturgeon, primera ministra de Escocia, de volver a convocar otro referéndum a favor de la independencia, la analista recuerda que también Italia celebra su propio referéndum para decidir la introducción de una serie de cambios en la Constitución. “Pensamos que los riesgos anti UE están incrementándose entre las políticas de la periferia”.

A Jack McIntyre, de Brandywine (filial de Legg Mason Global AM), le preocupa el posible efecto del Brexit sobre las elecciones presidenciales que celebra EE.UU. en otoño: "Llevamos un tiempo sumidos en un contexto de escaso crecimiento. La gente se está frustrando. Existen diferentes formas de populismo, tanto de izquierda como de derecha, que están impulsando la popularidad de Donald Trump. Está jugando con argumentos contrarios a la globalización y a la inmigración. Ya veremos cómo termina esto". Para McIntyre, el mayor riesgo que conlleva la victoria de Trump es que "cumpla algunas de las cosas que ha dicho, lo que dará lugar al proteccionismo. Ya asistimos a esta situación en 1929 y ello daría lugar a un entorno caracterizado por una elevada aversión al riesgo". 

El año que viene también va a estar cargado de eventos políticos: elecciones presidenciales en Francia, elecciones federales en Alemania y elecciones generales en los Países Bajos. “Habida cuenta de los riesgos asociados a la actual crisis de los refugiados, el panorama político sigue siendo muy incierto”, observan los expertos de NN Investments Partners. Sobre los resultados del 26-J, opinan lo siguiente: “Las elecciones celebradas el domingo en España dieron como resultado un Parlamento sin mayoría por segunda vez en seis meses. El Partido Popular de centro-derecha del presidente en funciones Mariano Rajoy volvió a ganar, pero no consiguió una mayoría, lo que deja al país expuesto a otro prolongado período de paralización política o incluso a unas terceras elecciones generales”.

En la gestora holandesa también se fijan en el impacto de la incertidumbre política en Europa sobre las valoraciones, al tener capacidad para hacer que los mercados reajusten considerablemente los precios para que reflejen el riesgo político. “Esto ya puede percibirse, pues hemos visto cómo las bolsas de los países periféricos sufrían el mayor castigo y cómo, al mismo tiempo, se ampliaban los diferenciales de sus valores de deuda pública. A este respecto, el Brexit puede llevar a los mercados a volver a fijar su atención en el riesgo de desintegración de la zona euro. La unión monetaria sigue necesitando instituciones fiscales y bancarias más vigorosas para conseguir ser estable a largo plazo”, resumen.

Según NN Investment Partners, estas dinámicas probablemente podrían determinar en gran medida la duración de la desconfianza a corto plazo reinante en los mercados: “Al final, los circuitos de retroalimentación negativa entre la política y los mercados, por un lado, y la economía real, por el otro, impulsarán el impacto sobre las perspectivas de crecimiento y, por ende, sobre las perspectivas a medio plazo para los mercados”, concluyen.

“En los tiempos que corren, la política no suele tener un efecto positivo en los mercados a corto plazo, pero la marea finalmente se calma, la prima de riesgo del mercado cae y los fundamentos de las acciones regresan una vez más al centro de la escena”, opina Paul Casson, gestor de retorno absoluto de Artemis. El experimentado gestor se encarga de recordar que “esto sucede una y otra vez, con nuevas dudas en cada oportunidad, que se disipan a medida que el miedo se desvanece”. “Europa no es un lugar perfecto, pero los mercados volátiles son los que nos proporcionan oportunidades, y no hay motivo para rendirse y volver a casa”, sentencia.

 

 

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