“Recomendamos mantener la cautela hasta que las incertidumbres se disipen”


Desde que el pasado 26 de julio el presidente del BCE, Mario Draghi, pronunciase la famosa frase de que haría todo lo necesario para evitar la caída del euro, hemos asistido a un rally bursátil que, visto más de cerca, arroja una realidad distinta a la que pudiera parecer. “Los fondos y los inversores retail no han participado de esta recuperación de la renta variable, como demuestran los bajos volúmenes de contratación, que han caído a niveles de 2002”, aseguran desde AXA Investment Managers. De todos modos, la gestora recuerda que unos mayores volúmenes no necesariamente garantizan un favorable comportamiento bursátil.

En un informe publicado por la entidad, AXA IM señala que la mayoría de los participantes en el mercado se han mantenido al margen hasta que queden resueltas las incertidumbres que, a día de hoy, pesan sobre el mercado. Por lo pronto, desde la gestora esperan una intervención por parte del BCE en el mercado de deuda que estreche los diferenciales de países que, como España, se encuentran en una situación de dificultad. “Esta posible intervención de la autoridad monetaria nos ha hecho manteneruna visión positiva sobre la deuda periférica a corto plazo, así como reforzar nuestra postura defensiva en renta variable. Recomendamos mantener la cautela hasta que las incertidumbres se despejen”.

Y es que septiembre promete ser un mes lleno de riesgos que se visualizarán en forma de titulares de prensa, en un momento en el que el mercado pide claridad sobre el modo en el que intervendrá el BCE y sobre las decisiones del Tribunal Constitucional alemán sobre el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM). “Al mismo tiempo, el reciente discurso del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, también ha dejado claro que la autoridad monetaria estadounidense está dispuesta a apretar el gatillo”, afirman.

Los expertos de la entidad consideran que la ralentización en el ritmo de crecimiento de la economía de Estados Unidos, unido al ahondamiento de Europa en un escenario de recesión, son factores que siguen pesando sobre el comercio internacional. “En este sentido, los mercados emergentes están sufriendo las consecuencias”. Sin embargo, los países en desarrollo cuentan con una ventaja: el empuje de la demanda interna.

“Creemos que la demanda interna resistirá en los emergentes, gracias a las rebajas de tipos aplicadas por sus bancos centrales en los últimos meses, incremento del crédito y estímulos fiscales”, indica la gestora. Asimismo, AXA IM no cree que la producción industrial en estos países se vaya a desplomar en el mismo grado en que lo hizo en 2009, sobre todo teniendo en cuenta que los inventarios se encuentran muy lejos de los máximos alcanzados a principios de aquel año.

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