Razones para pensar en el rebote del petróleo: la propuesta de valor de Guinness AM


España se ha convertido oficialmente en la nueva región europea en la que Guinness AM va a desarrollar su actividad comercial. La boutique inglesa ha dedicado recursos desde el comienzo de siglo a extender su presencia internacional, de tal forma que ahora distribuye sus fondos (además de en Reino Unido) en Francia, Alemania, Suiza, Luxemburgo y Escandinavia. En España cuenta con el apoyo de Selinca para la distribución, y de momento han establecido contacto con inversores en Madrid, Barcelona, Andorra y Lisboa.

Aunque han sido varios los fondos de la gama disponibles para el inversor español (Guinness Global Energy Fund, Guinness Asian Equity Income Fund, Guinness European Equity Income Fund, Guinness Global Energy Fund, Guinness Global Equity Income Fund, Guinness Global Innovators Fund y el Guinness Global Money Managers Fund), la firma está poniendo énfasis en el Guinness Global Energy Fund como carta de presentación. “Es un fondo con un largo track record (17 años) y un buen indicador de lo que hacemos: ofrece competitividad, disciplina y un proceso intelectual y repetible” explica Jonathan Waghorn, gestor del fondo. “Sabemos que es un fondo sectorial que puede no interesar a todo el mundo, pero es un buen ejemplo de lo que hacemos. Es una propuesta de alta calidad que nos diferencia de la competencia”, añade.

Para Waghorn, España es un mercado clave para los planes de expansión de la firma: “Entre 2010 y 2011, el mercado español estaba completamente muerto. En el entorno actual post crisis creemos en cambio que presenta un elevado potencial de crecimiento”.

El gestor afirma que la filosofía de inversión de Guinness es “100% de renta variable pura”, y que su fortaleza reside en una selección de valores “a partir de un filtrado del universo diligente, regular e inteligente, que nos permite encontrar buenas ideas con buenos fundamentales”. Es decir, que en la construcción de las carteras de sus fondos se combinan procesos cuantitativos y cualitativos con un sesgo value. “Somos buenos eligiendo valores, no haciendo trading. Somos pacientes, podemos mantener un valor entre dos y cuatro años en cartera”, indica el experto.

El segundo elemento diferencial del proceso de inversión de Guinness AM reside en su filosofía de construcción de carteras equiponderadas para neutralizar el riesgo por capitalización. El experto explica que, por ejemplo, en el índice de referencia del sector de la energía el 25% lo acaparan dos valores, las petroleras Exxon y Chevron. En cambio, el Guinness Global Energy Fund invierte en sólo 30 valores con una ponderación del 3,3% cada uno. “Mi trabajo consiste en seleccionar los valores, no me preocupo mucho por la construcción de la cartera. Así es más fácil reequilibrar la cartera – vendiendo ganadores y comprando perdedores- cuando hay reembolsos o suscripciones”, añade Waghorn. El resultado de esta estrategia es un elevado active share.

Razones para pensar que es un momento propicio para invertir en energía

El inversor puede preguntarse si este es el momento más adecuado para estrenarse en España con un fondo sectorial de energía, dado que el precio del petróleo recientemente ha vuelto a corregir, después del rally iniciado en febrero. “Ahora se ha vuelto muy popular estar infraponderado en energía, pero prevemos muchos flujos de dinero a la clase cuando mejore el precio del petróleo”, declara Waghorn.

La clave de la propuesta de Guinnes AM está en que el equipo está convencido de que tiene sentido volver a invertir en valores del sector con los precios actuales: “La media histórica apoya que ahora es el momento oportuno para la inversión. Al igual que en 1986 y en 1998, se ha producido una caída cíclica muy extrema”, afirma el gestor. De hecho, de acuerdo con datos manejados con la firma, la corrección actual ha sido la más duradera en el tiempo de los últimos 35 años: las cotizadas del segmento de la energía han presentado una rentabilidad inferior al MSCI World durante los últimos 91 meses, y ha devuelto al sector a niveles de precios del año 2002. Además, la representación del sector de la energía en el índice S&P 500 ha caído a mínimos históricos del 6,45%, frente a la media histórica de los últimos 25 años del 9,5%.

“Actualmente sigue habiendo mucho petróleo almacenado. Hay la necesidad de que los inventarios retornen a niveles más normalizados, y esto supondrá un punto de inflexión para que aumenten los precios”, añade Waghorn. Éste sitúa el suelo del petróleo en los 30 dólares el barril, pero espera que el precio medio del barril ascienda a 40 dólares en el conjunto de 2016 porque calcula que la nueva tendencia alcista se originará en la segunda parte de 2016. “Siempre es muy difícil hacer una previsión exacta del rumbo del petróleo, pero necesitamos estimaciones para poder calcular los flujos de cajas de las empresas en las que queremos invertir”, aclara el gestor.

Este prevé asimismo que el precio del crudo se recupere hasta el rango de 60 a 65 dólares en 2017 y que en 2018 oscile entre los 70 y los 75 dólares. “El barril a 40 dólares sigue siendo muy doloroso, necesitamos volver rápidamente al nivel de los 50 dólares para que las petroleras recuperen beneficios y sean capaces de generar el crecimiento que el mundo necesita. Actualmente, los productores están perdiendo dinero diariamente. Es necesario incentivar a los productores para que vuelvan a invertir”, concluye Jonathan Waghorn.

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