Radiografía del GS Asia Equity Portfolio: filosofía, estrategia y posicionamiento


El GS Asia Equity Portfolio de Goldman Sachs AM vuelca 26 años de experiencia en el segmento de renta variable Asia Ex-Japón para lograr un fuerte track récord de generación de alpha a largo plazo. La filosofía de inversión se nutre de la creencia de que se puede generar retornos sostenibles a través de un análisis fundamental y en profundidad, que combina un entendimiento de los mercados locales fruto de la presencia con los pies sobre el terreno. Con esta combinación, la estrategia cuenta con el Sello FundsPeople 2020 por su calificación de Consistente.

El equipo de gestión, liderado por Sumit Mangal desde Singapur, capitaliza su experiencia y conocimiento sobre el mercado asiático para buscar compañías de alta calidad o en proceso de mejora, con fuertes gestores, perfiles sostenibles de generación de beneficios y que coticen a valoraciones atractivas.

La esencia de la estrategia es puramente bottom-up y basada en los fundamentales. El proceso se centra en el largo plazo, con un énfasis en el factor de calidad. El objetivo: encontrar los negocios más sanos que coticen con un descuento frente a su valor intrínseco. El trabajo sobre el terreno del equipo de analistas es una de sus bazas. Son 14 profesionales con una experiencia media de 16 años en la industria, repartidos entre Singapur, Hong Kong y Mumbai. Es lo que les permite tener cerca de 3.000 reuniones anuales cara a cara con las compañías. “Esto nos da acceso oportuno al flujo de noticias y nos permite cubrir nichos menos explotados en el mercado”, explican.  

Otro de los puntos importantes de la filosofía es su fuerte foco en la gestión del riesgo. “Queremos que el riesgo derive de nuestras decisiones a nivel de selección de valores y nos centramos en mantener una cartera equilibrada en todo momento”, explican. En su opinión, este énfasis es la clave de su consistencia a lo largo de varios entornos de mercado. Y es que el fondo se sitúa en el primer cuartil de su categoría tanto a 3 como a 5 años.

Actualización del mercado

Pese al impacto temporal del COVID-19 en el mercado, el gestor sigue constructivo con la renta variable asiática. Al fin y al cabo, su perspectiva positiva a largo plazo deriva de factores como la demografía favorable, con una población joven significativa en la región y la fuerte demanda de los consumidores impulsada por el aumento de los niveles de ingresos. “Creemos que estos factores brindan oportunidades potenciales de inversión a largo plazo en las empresas. En general, el consumo per cápita dentro de las economías asiáticas todavía está muy por debajo de sus contrapartes desarrolladas”, explica. Y ese repunte del consumo se expresa de diversas formas en Asia. Por ejemplo, el gasto de los consumidores en China está más inclinado hacia las compras experimentales, el lujo y el turismo, que a pesar de verse negativamente afectado a corto plazo, probablemente no cambiarán significativamente a largo plazo. Por otro lado, en la India y otros países del sur de Asia, donde los niveles de ingresos continúan siendo moderados, es probable que seamos testigos de un crecimiento en el gasto discrecional de productos como los automóviles y los electrodomésticos. Además, vaticinan que la adopción más rápida de Internet y servicios relacionados, incluidos el comercio electrónico y los pagos móviles, continuaría ofreciendo oportunidades de crecimiento sólidas para las empresas.

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