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¿Quieres contribuir con tu inversión al desarrollo sostenible? Aquí tienes seis maneras


La sostenibilidad se ha convertido en un aspecto relevante. Prueba de ello es que cada vez más productos incluyen aspectos de ISR en sus procesos de inversión y lanzan productos ad hoc buscando generar una rentabilidad a la vez que contribuyen al desarrollo sostenible de la sociedad teniendo en cuenta aspectos éticos, sociales y medioambientales.

Con motivo del quinto aniversario de la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, el Observatorio Inverco ha elaborado un documento que resume algunas claves para que los ciudadanos puedan contribuir, a través del ahorro que han destinado a la inversión, a cumplir con estos objetivos.

1. Inversión en fondos siguiendo criterios ASG/ESG

Una manera de contribuir con el desarrollo sostenible es incluir los factores ASG (también conocidos como principios ESG por su nombre en inglés) en el proceso de inversión. Estos criterios se dividen en tres grandes grupos: ambientales (incluyen aspectos como cambio climático, emisiones tóxicas o energías renovables) sociales (derechos humanos, condiciones de trabajo dignas, diversidad e igualdad o acceso a la información) y de gobierno corporativo (como poner fin a la corrupción, favorecer la ética empresarial o fomentar la transparencia. De esta manera, según Inverco, "es posible observar a largo plazo el impacto cualitativo y cuantitativo que tendrá esa acción sobre la consecución de los ODS". 

2. Invertir en fondos siguiendo la estrategia de exclusión

Este tipo de inversión socialmente responsable excluye de su cartera todas aquellas empresas cuya actividad esté asociada a comportamientos poco éticos o que influyan negativamente sobre el medioambiente y la sociedad. De esa forma, tan solo debe seleccionar aquellas empresas cuya acción impulse el desarrollo sostenible y, a largo plazo, colaboraría en el cumplimiento de alguno de los 17 objetivos pautados por la ONU, arguyen desde la asociación.

3. Inversión de impacto

Se trata de orientar todas las decisiones de inversión hacia fondos que impulsen un impacto positivo sobre la sociedad, la economía, la política y el medioambiente. El principio fundamental de este tipo de inversiones consiste en obtener algún tipo de retorno financiero abordando al mismo tiempo una problemática social o medioambiental. Desde su aprobación en 2015, en línea con la inversión de impacto han surgido nuevas tendencias que tienen como principal cualidad seguir alguno de los ODS planteados por la ONU. Desde el Observatorio Inverco enumeran algunos ejemplos de este tipo de inversión: aquellos enfocados en compañías que trabajan para impulsar el acceso a la educación en todas partes, poner fin a la pobreza, favorecer el acceso a una vivienda digna o llevar energía y agua potable a zonas en situación de vulnerabilidad económica.

4. Los fondos temáticos

Suelen ser fondos de renta variable global especializados que invierten en determinadas industrias que se benefician de megatendencias, es decir, de cambios estructurales a largo plazo que afectan a la economía y a la sociedad. Así, invierten en empresas ligadas a temáticas específicas como eficiencia energética, salud, medioambiente o innovación, aplicando criterios ASG en la selección de dichas compañías. 

A través de estos productos, explican desde el Observatorio Inverco, "se puede invertir no solo en aquellas empresas relacionadas en la lucha contra el cambio climático que tendrán un impacto positivo en el cuidado del ecosistema y el descenso de la contaminación, sino también en los nuevos avances tecnológicos que ayudarán a promover la innovación en la industria, las ciudades sostenibles y el consumo responsable".

5. Fondos solidarios

Estos productos ceden parte de los beneficios o las comisiones obtenidas a organizaciones o entidades con fines sociales. Estas donaciones pueden ser realizadas desde la gestora o bien el partícipe puede determinar el porcentaje de los beneficios que destinará a las asociaciones. "Las iniciativas seleccionadas a las que irá destinado este capital dependerán de la gestora y las compañías podrán conocer con anterioridad quiénes serán los beneficiarios de esa inversión, de manera que puedan escoger el fondo que más les encaje en línea con los principios y valores de su empresa", justifican.

6. Fondos que invierten en bonos verdes

Consisten en instrumentos de financiación ofrecidos por bancos, empresas y administraciones públicas a los inversores a cambio de una rentabilidad y cuya cantidad se destina únicamente a la financiación de proyectos que contribuyan al desarrollo sostenible, como aquellos que fomenta el uso de energías renovables y reducen los efectos del cambio climático.

Estos vehículos de inversión deben seguir una serie de principios, recogidos por la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA, por sus siglas en inglés). Entre ellos destaca la transparencia durante todo el proceso, la comunicación clara y gestión de los fondos obtenidos a través de terceros y la publicación de indicadores de rendimiento que apoyen la inversión realizada. Asimismo, se han establecido una serie de categorías que engloban las diversas temáticas de los bonos verdes, entre las cuales se encuentra la prevención de la contaminación, el impulso del transporte sostenible, la eficiencia energética o el desarrollo de infraestructuras ecológicas, recuerdan desde Inverco.

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