¿Quiere usted tener una alta probabilidad de fracaso? Haga market-timing.


Si algo ha observado con claridad Morningstar en los 30 años que lleva analizando productos de inversión, es que los inversores suelen hacer un mal trabajo de market-timing a la hora de invertir en fondos.

Intuitivamente todos sabemos que los inversores tienden a comprar caro y vender barato; el pánico y la avaricia son parte de la condición humana y en el mundo de las inversiones  los estudios en relación al behavioural finance así lo demuestran. No es bueno generalizar y siempre habrá inversores que sepan controlar sus emociones y no caigan en esta trampa, pero el inversor medio ahí fuera ha demostrado que destruye valor de forma consistente a lo largo de los años a través de un pobre market-timing. De hecho, Mark Hulbert, del Hulbert Financial Digest, publicó un estudio hace algún tiempo analizando un centenar de estrategias de market-timing en Estados Unidos. Si bien identificó algunas estrategias que consiguieron batir de forma consistente al índice de referencia S&P 500, alrededor de un 80% de las mismas fracasó en su empeño. Si este es el resultado en inversores profesionales con el grado de formación y sofisticación de  la industria americana, podemos imaginar cuál es la habilidad para hacer market-timing de un inversor particular medio.

Para monitorizar este problema en el mundo de la inversión colectiva, Morningstar creó hace tiempo una medida de rentabilidad denominada Investor Return, que mide la rentabilidad de un producto ponderada por los activos gestionados en lugar de por el tiempo. Es decir, calcula cuál es la rentabilidad real que han recibido los inversores, de media, en un producto de inversión determinado. Comparando el Investor Return (money-weighted) con el Total Return (time-weighted) llegamos a lo que denominamos Behaviour Gap, que calcula lo que han ganado o perdido los inversores en el fondo entrando y saliendo en el mismo, en lugar de permanecer dentro del barco en todo momento.

En este sentido, tomando el mercado de las AFP Chilenas (fondos de pensiones), vemos como esto sucede de forma clara. Todos los fondos AFP de Tipo A (los fondos con más exposición a la renta variable), con excepción de Modelo que recibió una licitación de dos años que garantizó flujos constantes y por tanto no es relevante para este estudio, muestran un Behaviour Gap negativo. En un producto como este que está pensado para inversores a largo plazo, hacer market-timing saltando de nivel de riesgo simplemente perjudica a las rentabilidades a largo plazo, como demuestran los datos.

Estudios realizados por Morningstar demuestran que esto ocurre con una alta persistencia a lo largo y ancho de diferentes regiones, tipos de producto y tipos de activo. Además, la magnitud de este “gap” es sorprendente, siendo más pronunciado en aquellos productos más específicos o concentrados, y en aquellos con más riesgo. Por ejemplo, el gap es muy significativo en fondos sectoriales o mono-país, donde los inversores suelen entrar y salir al calor de las modas y de las rentabilidades recientes.

Es responsabilidad de todos los agentes que participan en el mercado de inversión intentar corregir este problema, porque está en juego el futuro financiero de todos. Como dijo Peter Lynch, “los inversores han perdido mucho más dinero preparándose para las correcciones o tratando de anticipar las correcciones, que lo que han perdido en las propias correcciones”.

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