¿Quién ganará el Mundial? Las entidades hacen sus apuestas y hablan sobre las oportunidades y los retos que ofrecen las candidatas


Goldman Sachs abrió la veda en cuanto a pronósticos sobre quién ganará el Mundial de Brasil. Apenas recién inaugurado el campeonato mundial, es ahora Deutsche Bank el que se atreve con sus pronósticos. La novedad con respecto al banco de inversiones americano –que da por ganador a Brasil-, Deutsche Bank asigna también una probabilidad elevada a que España revalide el título conquistado en Sudáfrica hace cuatro años.

Los expertos del banco alemán han desarrollado un modelo cuantitativo en el que no dejan nada al azar. De entrada, consideran que Brasil es el país que tiene más probabilidades de ganar, seguido por Alemania, España y Francia. Basándose en datos estadísticos, los expertos de la entidad afirman que este Mundial tiene que ser ganado por un equipo diferente al de la última vez, puesto que se ha registrado una racha de cuatro campeonatos consecutivos en los que ha ganado una selección diferente cada vez. De acuerdo con sus modelos, de funcionar esta predicción se incrementarían las probabilidades de que Alemania, Francia, Argentina, Holanda, Portugal, Urugay o Reino Unido se lleven la copa a casa.

La segunda lección que dan las estadísticas es que, cada vez que un equipo ha ganado esta competición, en el siguiente ocasión ha conseguido ganar otra copa o al menos llegar a la final, con la excepción de Inglaterra, que ha sido la única en no llegar a la final. “Por tanto, estamos confiados en que Inglaterra ganará este Mundial”, afirman desde el banco. Apelando una vez más a los números, la anterior vez que la selección inglesa ganó el trofeo contaba con una gran proporción de jugadores del Liverpool… igual que el conjunto que se presenta este año en Brasil, lo que consideran como una razón más para apostar por este equipo. 

Pero este es tan solo un primer pronóstico. El modelo diseñado por el banco de inversión mide los siguientes parámetros: nivel de consistencia de la actuación de cada equipo en años recientes; nivel de destreza en conseguir los mejores resultados del fútbol mundial; la influencia de jugar en casa o fuera y el talento de los jugadores.

Atendiendo sólo al nivel de consistencia, la referencia que toman es el ranking mundial elaborado por la FIFA, que contabiliza los resultados de las distintas selecciones en distintos torneos durante los últimos cuatro años (los partidos amistosos cuentan menos). Ateniéndose sólo a esta variable, España es el país con más probabilidades de ganar –un 6,41%- dado el impresionante palmarés acumulado por la Roja desde que ganara la Eurocopa de 2008 bajo la batuta de Luis Aragonés. Le siguen Alemania (5,35%), Brasil (5,13%), Argentina (5,1%) y Colombia (4,83%). En cambio, el país con menos opciones sería Australia.

Sin embargo, el ranking elaborado por la FIFA sólo abarca los últimos cuatro años. Si se tiene en cuenta la serie histórica – contabilizando el resultado final del campeonato pero también semifinales, cuartos de final y los finalistas vencidos- entonces sería Brasil quien se alzaría con el campeonato, con un 16,4% de probabilidades. Le seguirían Argentina (7,9%), Alemania (7,7%), Uruguay (7,2%), Holanda (6,5%) e Italia (4,5%). En cambio, los países con menos posibilidades de ganar serían Bosnia, Costa de Marfil, Grecia e Irán. 

Otro argumento a favor de la victoria de Brasil es el lugar donde se celebra el Mundial, aunque sólo en cuatro ocasiones desde 1950 la nación anfitriona haya ganado el campeonato, aunque sí que en seis ocasiones se haya llegado hasta la semifinal desde entonces. De ahí que desde Deutsche Bank también asignen probabilidades de ganar a los países vecinos de Brasil, léase Argentina o Uruguay, por ejemplo.

La variable que mide el talento de los jugadores y su cohesión dentro del equipo tiene en cuenta su participación en competiciones del máximo nivel, en qué liga han estado más activos y si juegan en equipos extranjeros o de su país. “Argentina, Brasil, Francia y Holanda encajarían en la categoría, mientras que Inglaterra, Alemania e Italia típicamente tienen más jugadores en mercados domésticos. Entretanto, España encaja bien en ambos campos, con un gran número de jugadores de los gigantes Barcelona y Real Madrid, pero también muchos jugadores en los mejores clubs en ligas extranjeras, como David Silva en el Manchester City, Thiago Alcántara y Javier Martínez en el Bayern de Munich o Fernando Torres en el Chelsea”, destacan desde la entidad. Por tanto, basándose en esta métrica, España sería otra vez la nación con más papeletas para ganar, aunque también tendrían buenas probabilidades Francia, Brasil y Alemania.

Brasil y Argentina vista a través de BNY Mellon

Tradicionalmente, Brasil ha sido siempre favorito para ganar el Mundial pero su futuro económico es sin duda más incierto. “La inflación es alta y frente a las elecciones del próximo mes de Octubre, una gran parte del electorado se siente desatendido e ignorado”, comenta Rogerio Poppe, gestor de carteras en ARX Investimentos (BNY Mellon). “La política social ha sino uno de los aspectos prioritarios durante el mandato de Dilma Rousseff. Ha puesto en marcha programas como los de la Bolsa de Familia, una plataforma social que hereda de su predecesor, Lula da Silva. A través de ella se presta ayuda económica a familias pobres en Brasil. Mientras que el éxito de este programa es patente (alrededor de 11 millones de familias brasileñas se ha beneficiado de él) ha cosechado muchas críticas. El programa ayuda a un cuarto de la población mientras que a una amplia mayoría le preocupa la inflación y el aumento del coste de vida en las principales ciudades del país”.

“Nos encontramos también con otro país de Latinoamérica, Argentina. Este no es solamente el segundo favorito para ganar el Mundial, sino que además parece estar avanzando en la dirección correcta en lo que se refiere a las políticas de ajustes y, a pesar de la desaceleración del crecimiento durante este año, está dando pasos que gustan a los mercados de cara a las elecciones del año que viene. Si la Corte Suprema en EE.UU votara a favor de Argentina en las negociaciones actuales, favorecería el retorno de la economía argentina a los mercados de capital voluntarios y podría comenzar su camino hacia el crecimiento sostenible”, asegura Javier Murcio, gestor de mercados emergentes en Standish. "Sin embargo, es muy probable que la corte suprema americana solicite más evidencias a la Fiscalía General del Estado americano, lo que podría ralentizar el proceso por lo menos un año más. En caso de decida continuar hacia adelante ahora, las oportunidades de quiebra técnica se intensifican y, posiblemente, se levantaría la posición actual del tribunal de apelación".

En lo que se refiere al programa de ajustes que está marcha, el gobierno argentino ha reconocido que es necesario realizar ciertos cambios para estabilizar las reservas y contribuir a relajar la entrada de capital global en los mercados locales. Hasta ahora los cambios principales se han centrado en política monetaria (devaluación, subida de los tipos de interés, reducción, por parte de la banca, de las posiciones a largo en dólares, cambios en pagos de tarjetas de crédito para turistas en el extranjero) y estas iniciativas han ayudado a estabilizar las reservas.

“Mostrar un índice de inflación más definido y nuevos datos de PIB ayuda, pero lo que hace falta es un ajuste en el ámbito fiscal, ya que un 2-3% del PIB se libraría del gasto primario con un ajuste en la energía subsidiaria – un movimiento político que apenas causa ningún daño – y que reduciría la necesidad de financiación del banco central” concluye Murcio.

¿Qué gana la economía brasileña?

Con independencia de si la selección brasileña se hace con la Copa o no, también resulta interesante analizar qué beneficios económicos puede obtener el país, máxime teniendo en cuenta el malestar de la población por el gasto gubernamental en instalaciones para la organización del torneo. Craig Botham, economista de mercados emergentes de Schroders, opina que  “a corto plazo, la recompensa principal será probablemente el gasto que realizarán los turistas. En cuanto al gasto de los consumidores nacionales, éste se verá adelantado, aunque no aumentado”. El Gobierno de Dilma Rousseff espera alrededor de 600.000 turistas para el Mundial y prevé un aumento del consumo de entre el 0,1% y el 0,6% del PIB. “Sin embargo, los días festivos obligados afectarán a los pequeños comercios y a la producción”, apostilla el experto.

Además, destaca que sólo se han gastado dos tercios del presupuesto inicial que manejaba el Gobierno, equivalente a aproximadamente el 1% del PIB. “El repunte del crecimiento provocado por esta inversión ya se ha materializado y es difícil que los nuevos estadios (un tercio del gasto total para el Mundial) generen el crecimiento adicional que el aumento en la capacidad de producción generaría; tomemos a Sudáfrica como referencia. La nueva infraestructura de transportes que se ha construido proporcionará ventajas a largo plazo y debería impulsar ligeramente al alza la tendencia de crecimiento”, vaticina Botham.

“Tal vez, la clave en el Mundial podría impulsar el crecimiento son las consecuencias políticas”, aventura el experto. Éste cree que “la candidatura de Rousseff se vería perjudicada por más huelgas y protestas, y el descontento sobre el coste y la corrupción vinculados al evento tendrán una mayor atención si el equipo nacional no consigue los resultados esperados”. “Aunque puede que los brasileños no estén dispuestos a ver como algo positivo que su equipo caiga en las primeras rondas, si el Mundial termina por provocar la elección de un presidente más reformista, sería un verdadero legado de crecimiento”, concluyen desde Schroders.

Hay gestoras que, incluso, han elaborado vídeos en los que sus profesionales discuten sobre las oportunidades que supondrá para Brasil ser organizador del evento. Una de ellas es Aberdeen, concretamente los gestores de renta fija Debora Confortini y Edwin Gutiérrez, y la gestora de renta variable Fiona Manning, quienes en un vídeo discuten las perspectivas para el país y su atractivo para los inversores. ¿Podría afectar el rendimiento de la selección Brasileña a las perspectivas de la economía y los mercados? ¿Seguirá siendo un país tan interesante cuando todo acabe? En términos generales se puede decir que desde la gestora se confía en las oportunidades de crecimiento del país y apuestan por diversos sectores que plantean desafíos atractivos a largo plazo.

Legg Mason Global AM, por su parte, ha creado su propia "alineación" para hacer frente a algunos de los riesgos que presenta la economía macroeconómica actual (conózcala pinchando aquí).

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