Qué preocupa a los responsables de riesgo de las entidades


Los bancos y compañías de seguros son cada vez más optimistas y han progresado fortaleciendo su gestión del riesgo, pero el cumplimiento regulatorio puede distraer la atención sobre los riesgos emergentes, según revela la encuesta a 346 altos directivos de gestión de riesgos senior del sector de los servicios financieros globales realizada en febrero de 2010 por The Economist Intelligence Unit (EIU) para SAS, compañía de software de Business Analytics.

De hecho, y aunque las instituciones han doblado sus niveles de confianza con respecto a un año antes, con un 75% de los encuestados que confían en el crecimiento de los ingresos, un 68% optimista con respecto a las expectativas de rentabilidad y más de la mitad con la vista puesta en los mercados emergentes, la autocomplacencia es todavía un riesgo y la necesidad de cumplir con la regulación puede eclipsar el foco del gestor de riesgo en el día a día.

Entre las preocupaciones de los responsables de riesgo de las firmas financieras europeas destacan las restricciones de crédito, la liquidez y la calidad de los datos, si bien Abhik Sen, de EIU, asegura que “si la encuesta se hubiera hecho unos meses más tarde, el riesgo soberano estaría también en primera línea en Europa”. En la región Asia Pacífico, éstas se diluyen de forma significativa, pues “el crédito fluye con facilidad, no existen problemas de liquidez e incluso muchas entidades se preguntan, a puerta cerrada, de qué crisis habla el mercado, lo que no impide que tomen nota de las lecciones de la misma”, comenta Alistair Sim desde SAS.

Así, en un escenario de recuperación de los niveles de confianza y significativas decepciones en la gestión de riesgos, las principales preocupaciones se centran en la situación tras la retirada de los paquetes de estímulo de los gobiernos, la calidad de los datos, la falta de especialización en gestión de riesgos y la comunicación entre los diferentes departamentos, pues el 40% de los encuestados detecta fallos en las estrategias. De ahí la necesidad de buenos datos, sistemas de comunicación y una cultura del riesgo en los negocios.

Nuevo papel

“La figura del responsable de riesgos o CRO ya no sólo tendrá que encargarse de pisar el freno sino también de asesorar sobre el momento adecuado para apretar el acelerador”, dice Sim, haciendo hincapié en que ya no estará aislado sino que tendrá una función clave en la definición de las estrategias. El experto afirma que, frente al conflicto de las empresas entre la competitividad y la gestión de riesgos, en 2008 el foco de interés se puso en la crisis, en 2009 en la recuperación de la confianza y este año en la reconstrucción de la credibilidad, si bien los futuros desafíos están en la comunicación, tanto con el quipo interno como con el externo, que incluye reguladores y consumidores. De hecho, entre los principales retos destaca “la mejora de la calidad de los datos y la integración de los riesgos operacionales, de crédito y de mercado”, afirma Sim.

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