¿Qué opinan los analistas de la rebaja de nota de S&P a la deuda española?


La decisión de S&P no cambia en prácticamente nada las cosas. A juzgar por la reacción del mercado y por la opinión de los analistas, el impacto que tendrá la rebaja de rating aplicada por la agencia de calificación de riesgos a la nota de la deuda española va a ser muy limitado, dado que los argumentos sobre los que la entidad estadounidense fundamenta esta decisión habrían sido ya descontados por los inversores. Así al menos lo creen la mayoría de firmas de análisis consultadas por Funds People, que creen que esta degradación se debe a una situación macroeconómica y del sistema financiero de sobre conocida.  

Según Daniel Pingarrón, analista de mercados de IG Markets, “la repercusión que la rebaja de rating tendrá en el mercado va a ser moderada, aunque no dramática puesto que, con la salvedad de que el país no será capaz de cumplir con sus objetivos de déficit, en términos generales la agencia no descubre nada nuevo”. En su opinión, S&P no hace más que hacer una recopilación sobre dos aspectos fundamentales de la economía española de sobra conocidos: situación macroeconómica y estado del sector financiero.

Respecto al primer asunto, Pingarrón considera que las subidas de impuestos aprobadas por el Gobierno y el recorte de gasto público no servirán para reducir un déficit que, según las estimaciones de la agencia americana, se situaría en torno al 6,3% en 2012, un punto por encima del objetivo comprometido por el Gobierno. Respecto al segundo, que la reforma del sistema financiero impulsada en febrero por el ministro de Economía, Luis de Guindos, “ha sido poco ambiciosa al infravalorar el verdadero estado de salud del sistema financiero.”

En este sentido, el analista de mercados de IG Markets entiende que la creación de un banco malo hubiese sido una solución mucho más eficaz para resolver el problema, “si bien esto no se podría hacer con cargo al déficit público, lo que implicaría tener que acudir al fondo de rescate europeo con lo que ello supondría para la imagen del país”. No obstante, Pingarrón no descarta que al final la creación de un banco malo sea la salida que se vaya a adoptar, a pesar de que por ahora cuenta con la oposición de Alemania.

Lo que parece muy claro es que, con un PIB que este año se contraerá previsiblemente en torno a un 1,5% y en 2013 un 1%, la morosidad de los préstamos aumentará en todos los segmentos (tanto inmobiliarios, como hipotecarios y para pymes), por lo que el sector financiero requerirá de provisiones adicionales, asegura Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4. A su juicio, “es más que probable que las entidades financieras necesiten ser recapitalizadas ya que el decreto de febrero aprobada por el Ejecutivo se ha demostrado insuficiente”.

Pese a ello, al igual que IG Markets, desde la entidad que preside Juan Carlos Ureta consideran que el impacto que podría tener en el mercado la decisión de S&P podría ser muy limitado “al estar ya recogido en precio”. En cuanto a la iniciativa en sí, Aguirre entiende que esta decisión “no ha tenido en cuenta unas últimas medidas de ajuste de gasto puestas en marcha por el Gobierno que deberían contribuir a consolidar las cuentas públicas del país”. Del mismo modo, la directora de análisis y estrategia de Renta 4 afirma que la rebaja de nota “no pondrá en ningún brete al Tesoro Público, que seguirá colocando con éxito su deuda”.

Y es que, al fin y al cabo, la deuda del país sigue estando dentro de los parámetros de grado de inversión. “Otra cosa sería que, como ocurriera con Portugal, su nota fuese rebajada a bono basura, una situación que en el caso luso provocó una masiva huida del país, si bien este fenómeno sólo se produjo cuando las tres agencias de calificación le quitaron al bono portugués el grado de inversión”. Esto no significa, sin embargo, que a corto plazo veamos una venta de posiciones en España al existir fondos en cuyos estatutos no esté contemplada la inversión en bonos con una calidad crediticia determinada.

Por ahora, S&P recortó ayer el rating de España hasta BBB+, manteniendo una perspectiva negativa, ante las expectativas de que las finanzas públicas se deterioren más rápidamente de lo inicialmente esperado como resultado de la contracción de la economía y la debilidad del sector bancario. La nota es la misma de la que disfrtua actualmente Italia. Por su parte, Moody’s mantiene el rating en A3 y Fitch en A, calificaciones por encima de lo que ahora lo ha situado S&P, por lo que, según Ahorro Corporación, “podríamos esperar próximas rebajas por parte de estas agencias”.

Profesionales
Empresas

Noticias relacionadas

Lo más leído