Qué importancia dar al riesgo geopolítico y cómo calcular su impacto sobre los mercados


Desde el punto de vista puramente financiero, podría afirmarse que este verano de 2014 está siendo relativamente tranquilo. Sin embargo, el peso de los numerosos conflictos geopolíticos que se están desarrollando en distintas partes del mundo –Siria, Libia, Irak, Ucrania y Rusia, Gaza...– está causando mella desde varios frentes en los mercados de capitales. Los expertos de Franklin Templeton Investments y UBS Global AM abordan esta cuestión y cómo poder interpretar en clave financiera las preocupantes noticias de Europa del Este, África y Oriente Medio.

Desde Franklin Templeton los expertos analizan en primer lugar un conjunto de datos macro, empezando por las previsiones de crecimiento mundial del FMI: el organismo ha tenido que recortarlo desde el 3,7% hasta el 3,4%, aunque de momento mantiene su proyección del 4% para 2015 porque los indicadores adelantados parecen sugerir que el crecimiento efectivamente se está recuperando en muchas economías. Sin embargo, la reciente escalada de tensión en varios países del mundo “ha tenido un impacto notablemente suave sobre los mercados financieros mundiales”. En concreto, “no han subido los precios del oro y los precios del petróleo habían caído a mínimos de ocho años a finales de julio (aunque los precios del Brent rebotaron en agosto tras la intensificación del conflicto en el norte de Irak)”, señalan.

Desde la firma americana interpretan que, “como resultado de la respuesta en general mesurada de los inversores a los eventos recientes, en julio los mercados emergentes continuaron recuperando parte de la débil rentabilidad vista durante los primeros meses de este año”. También constatan el estrechamiento continuado de los CDS y, en el campo de las divisas, el fortalecimiento del dólar al tiempo que otras divisas como la rupia indonesia o el ringgit malasio recuperaban algo de terreno. En este apartado los expertos constatan la escasa reacción al impago selectivo de Argentina por parte de otros países en vías de desarrollo, algo que atribuyen a que “los problemas subyacentes al 'default' eran muy específicos de Argentina, además de bien conocidos”.

Cómo gestionar el riesgo geopolítico

La influencia de situaciones tan complejas como el conflicto territorial entre Ucrania y Rusia o el conflicto territorial con tintes terroristas y de extremismo religioso en Irak preocupa seriamente a Matthew Richards, estratega de UBS Global AM. Éste afirma que “el riesgo geopolítico está alzándose en la agenda de inversión, a juzgar por la encuesta mensual a gestores realizada por Bank of America Merrill Lynch. Una crisis geopolítica es ahora, de lejos, la respuesta más común cuando se pide a los gestores que identifiquen el principal riesgo de cola”.

Richards aporta un ejemplo reciente de cómo podría reaccionar el mercado ante una crisis de grandes dimensiones: el pasado 15 de agosto saltó la noticia de que el ejército ucraniano abrió fuego contra un grupo de militares rusos, “lo que habría represado una escalada significativa del conflicto”. En el tiempo que tardaron las fuentes oficiales rusas en desmentir esta información, los principales índices bursátiles de EE.UU y Europa perdieron un 1% de su valor. “En general, las recientes ventas de activos de riesgo se podrían atribuir a preocupaciones geopolíticas, pero solo hasta un punto” concluye el estratega, que también tiene en mente asuntos como la próxima subida de tipos la Reserva Federal o el mal dato del PIB de la eurozona en el segundo trimestre del año.

¿Cómo deben evaluar los inversores esta clase de eventos? “Ciertamente no deberían desestimarlos, particularmente en un contexto en el que la capacidad de almacenamiento en los mercados del petróleo está en sus niveles más bajos desde mediados de 2008, cuando una escasez de capacidad contribuyó a un repunte de los precios que fue seguido de una recesión global. El impacto sobre los mercados de la energía podría ser particularmente agudo en los meses de invierno si Rusia hace efectiva su amenaza de retirar las exportaciones de gas a Europa”, reflexiona el experto. No obstante, recuerda que “las noticias geopolíticas, como los datos económicos, pueden tanto mejorar como empeorar, y en este caso las noticias parecen ser abrumadoramente malas”.

Posibles fuentes de tensión en Europa

Matthew Richards alerta de tres posibles eventos de riesgo que pueden entrar en escena en Europa en los próximos meses. El primero de ellos es el referéndum por la independencia en Escocia, que se celebrará el próximo 18 de septiembre. El segundo, la consulta por la independencia que pretende sacar adelante el gobierno de la Generalitat de Cataluña el 9 de noviembre, aunque en este caso el estratega aclara que “a diferencia del referéndum escocés, no está claro que el catalán siga adelante, dado que no ha sido acordado con el gobierno español”. El tercer evento que le preocupa se celebrará el 7 de mayo de 2015: las elecciones generales en Reino Unido. El partido conservador ha prometido que si las gana celebrará una consulta popular en la que se decidirá si la isla quiere seguir formando parte de la Unión Europea o si la abandonará en 2017.

A este cóctel el experto añade los posibles resultados de la evaluación de la calidad de los activos de los bancos de la eurozona (AQR) que está realizando el BCE, la próxima subida de los tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra y de la Reserva Federal y el posible corte del suministro de gas ruso. Después de un verano intranquilo, llegará un otoño ciertamente movido.

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