¿Qué impacto está teniendo el resultado electoral en Reino Unido sobre las distintas clases de activos?


La jugada de Theresa May para reforzar su liderazgo terminó por volverse en su contra, como reflejaron los resultados de las elecciones generales celebradas en Reino Unido la semana pasada. Aunque en los días anteriores a la cita con las urnas ya estaban evolucionando los pronósticos, que pasaron de prever una mayoría absoluta a un gobierno de coalición, lo cierto es que el mercado todavía está digiriendo la posibilidad de un gobierno del Partido Conservador en minoría. En este contexto, los equipos de inversión de J.P.Morgan AM han examinado el comportamiento de las distintas clases de activo para dilucidar el impacto de este último evento político.

#1 Divisas

Los analistas del equipo de renta fija global, divisas y materias primas de la gestora explican que, en un contexto de debilidad general del dólar, la libra había sido capaz de recuperar casi un 5% desde que la Primera Ministra Theresa May convocase las elecciones en marzo. Sin embargo, la divisa ha perdido un 1% como consecuencia de la reciente incertidumbre en torno al resultado electoral, demostrando una vez más que es el principal canal por el que los inversores están expresando sus puntos de vista en torno a eventos de riesgo político.

De cara al futuro, el equipo dictamina que las fuerzas que van a condicionar la evolución de la libra esterlina son negativas a corto plazo (incertidumbre política ante el resultado electoral y el parlamento en minoría), pero positivas a largo plazo, en términos de que el Brexit sea menos duro de lo anticipado inicialmente dado que dos tercios de la Cámara de los Comunes respalda esa postura… “aunque este resultado podría transformarse en un proceso caótico que terminaría siendo negativo”, advierten.

#2 Tipos

El equipo de renta fija global, divisas y materias primas afirma que “el inesperado resultado de las elecciones podría conducir a una política fiscal más expansiva de lo previsto, capaz de cambiar la postura de Reino Unido de cara a las negociaciones del Brexit. Aunque aclaran que las consecuencias del resultado siguen siendo muy inciertas, sí han podido constatar que, por el momento, “estos factores compensatorios han permitido que las tires de los gilts apenas se movieran la semana pasada”. 

#3 Renta variable

“El resultado de estas elecciones pone de relieve la importancia de analizar los fundamentales de las empresas en lugar de dejarse influenciar excesivamente por los aspectos emocionales de la política”, afirma el equipo de renta variable europea de J.P.Morgan AM. Aunque sus expertos indican que aún es pronto para ver qué impacto registran los mercados de renta variable, sí afirman que “es probable que la debilidad de la libra dé un impulso, al menos a corto plazo, a las empresas que generan ingresos en los mercados internacionales”. Añaden que las empresas en el exterior también se están viendo beneficiadas por su exposición a una economía mundial en expansión, “lo que significa que sus ganancias se verán reforzadas”.

En cambio, el equipo explica que las empresas más domésticas “probablemente acusen volatilidad a corto plazo, ya que las políticas internas son ahora opacas”. Ya se han podido ver indicios de esta tendencia, puesto que en los días posteriores a las elecciones se han comportado mejor dentro del FTSE 100 “las acciones con una elevada proporción de beneficios en el extranjero, como es el caso de los sectores minero, de bebidas y de productos personales”, mientras que han presentado caídas “las acciones de los sectores de construcción de viviendas y comercio minorista, que están muy expuestos a Reino Unido”.

#4 Inversiones alternativas

El equipo de alternativos realiza un análisis para los activos inmobiliarios europeos y otro sobre infraestructuras. En el primer caso, afirman que “el impacto en el mercado inmobiliario británico dependerá en gran medida de las consecuencias económicas del resultado electoral”, aunque anticipan “mayor volatilidad a corto plazo y un descenso de la actividad inversora y del valor de los bienes inmuebles”.

De hecho, se trataría más bien de la continuación de una tendencia iniciada tras el referéndum del Brexit en junio de 2016: “Los volúmenes de inversión han caído un 30% y el número de transacciones ha descendido un 50%. Por tanto, la tendencia actual debería persistir y es probable que el valor de los inmuebles sufra mayores presiones bajistas”.

En cuanto a las infraestructuras, en la firma se fijan de que el incremento del gasto “es uno de los pocos puntos en los que coinciden los principales partidos”. Indican al respecto que el Partido Laborista ha hablado de un incremento de 250.000 millones de libras en el gasto en infraestructuras durante los próximos diez años, mientras que el Partido Conservador prometió un gasto de 170.000 millones hasta 2020 en vivienda, I+D y transportes. “Si la política de austeridad da paso a la expansión fiscal, se prevé que la inversión en infraestructuras represente la mayor proporción del gasto del nuevo gobierno, aunque el tamaño todavía está por determinar”, concluye el equipo de inversiones alternativas. Siguiendo con la misma lógica, descartan que se produzcan cambios en el ámbito energético tras las elecciones, “dado el amplio respaldo de los partidos a la política energética global y el apoyo a las renovables”.

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