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¿Qué factores sopesar a la hora de invertir en el mercado de deuda?


“Las viejas divisiones existentes en el mercado de renta fija entre los mercados desarrollados y los emergentes se están difuminando dadas las diferentes trayectorias en términos de crecimiento y fiscalidad que siguen economías como, por ejemplo, Corea del Sur y Grecia”. Así lo asegura Standish, boutique perteneciente a BNY Mellon, al entender que “a medida que la línea entre ambos se vuelve más borrosa, la combinación de activos de deuda soberana aumenta significativamente la diversificación del riesgo”. A pesar de ser dos clases de activos con diferentes perfiles de riesgo que responden de manera diferente a las mismas condiciones macroeconómicas, “la suma de los mercados emergentes de deuda y los desarrollados genera una mayor diversificación y un mayor potencial de alfa”, afirman.

Según reconoce la gestora estadounidense en un informe publicado bajo el título Reconstructing Bond Investing to Align with New Global Debt Realities, dentro del universo que representan los activos vinculados a las economías de países de riesgo Standish utiliza cuatro variables para identificar las mejores oportunidades, entre las que destaca los niveles de rentabilidad, la gobernanza del país, el riesgo geopolítico y la posibilidad de default. No obstante, esto no quiere decir que “los mercados desarrollados deban seguir ocupando una parte importante de las carteras de renta fija dada su mayor seguridad y liquidez”. Para separar entre estos activos, la firma se fija en el nivel de corrupción del país, la estabilidad política y la calidad del entorno regulatorio.

En este sentido, la gestora considera fundamental identificar cuál es el índice de referencia más eficiente. “El que se utiliza de una forma más convencional va en función de la capitalización del mercado, si bien este método tiene el efecto adverso de una mayor concentración del riesgo”, señalan. Standish considera erróneo dejarse llevar por este benchmark, ya que esto supondría mantener obligatoriamente una fuerte exposición a economías desarrolladas fuertemente endeudadas. Guiarse por otros índices “daría una mayor representatividad a las economías emergentes frente a aquellas que simplemente tienen mucha deuda”, indican desde la firma. “Con un potencial de crecimiento más fuerte y un mercado de crédito con buena salud, los inversores deberían abrazar las nuevas realidades que ofrece una economía mundial que se reequilibra”.

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