Qué están haciendo los gestores de fondos mixtos para reducir el riesgo en sus carteras


El primer trimestre del año ha dejado un buen sabor de boca entre los inversores, los mismos que despidieron 2018 con la agria sensación de estar diciendo adiós al que fue el peor año, en términos generales, para todo tipo de mercados. Pero ese refrán de año nuevo, vida nueva se ha convertido en realidad y raro ha sido el partícipe de fondos que no ha llegado al mes de abril con rentabilidades positivas en sus carteras. De hecho, atendiendo a los datos de Morningstar, el 96% de los fondos de inversión activos que se comercializan en España ha llegado a este segundo trimestre del año en números negros.

Y eso a pesar de que ninguna de  las causas que provocaron el gran desastre de 2018 -guerra comercial, desaceleración económica, auge del populismo y bancos centrales empezando a recular en su normalización monetaria- ha desaparecido. Sí, es cierto que algunas como la guerra comercial se ha apaciguado pero también lo es que otras como la desaceleración económica no han hecho otra cosa que cotizar al alza como se ha visto en las últimas semanas con la publicación de varios datos de PMI tanto en Europa como en EEUU por debajo del nivel de alerta de los 50 puntos y que a medida que se avanza en este ejercicio crecen las dudas sobre el impacto en los mercados que pueden tener los diferentes acontecimientos políticos que se desarrollarán a uno y otro lado del Atlántico.

A estoy hay que unir que las valoraciones que se encuentran hoy en el mercado, tras el fuerte repunte que han protagonizado la renta variable y también la renta fija, ya no son tan atractivas como las que se vieron a finales de 2018 por lo que se complica la tarea de encontrar oportunidades de inversión a buen precio. “Las valoraciones están en riesgo: son mucho más altas que en diciembre pasado y es probable que la próxima temporada de resultados traiga consigo una corriente de noticias decepcionantes y revisión de previsiones” afirman en Unigestion, lo que les ha llevado a asumir y una postura más defensiva en sus carteras.

No es una excepción en la industria. De hecho, es la medida que han tomado la gran parte de los gestores de algunos de los fondos mixtos flexibles más vendidos en España que cuentan con Sello Funds People 2019 por la calificación de Blockbuster. “Hemos reducido un escalón nuestro apetito por el riesgo. Aunque creemos que nuestro escenario base sigue siendo el de una estabilización económica con una posibilidad de rebote en la última parte del año, la combinación de una desaceleración en la economía y la menor prima de riesgo invita a la cautela para los próximos tres meses”, apunta Serge Pizem, gestor del Axa WF Global Optimal Income y del AXA WF Optimal Income. Y en este entorno, el gestor cree que es un buen momento para mantener neutral su exposición a bolsa e incrementar la posición en deuda emergente y bonos de la periferia europea ante el giro dovish que ha dado el banco central.

También Scott Wolle, gestor de Invesco Balanced Risk Allocation Fund, ha optado por dar un giro más defensivo a su cartera. “Seguimos sobreponderando la renta variable aunque en menor medida que meses anteriores y en renta fija hemos incrementado nuestra posición a bunds alemanes y reducido exposición a los bonos estadounidenses”, afirma.

Otros profesionales han optado por aprovechar el buen inicio de año del mercado de acciones para recoger beneficios en algunos sectores reduciendo la exposición al mercado de acciones o al menos rotar dicha exposición a segmentos más defensivos o a aquellas áreas que pueden beneficiarse del cambio de rumbo de los bancos centrales. “Aunque mantenemos la exposición a renta variable en niveles del 30%, hemos recogido beneficios en algunos activos e incrementando posiciones en otros que ofrecen más valor”, afirman Geraldine Sundstrom y Mihir P. Worah, gestores del PIMCO GIS Dynamic Multi-Asset fund. En concreto, han reducido su exposición en bolsa de EEUU para mudarla a los mercados emergentes, cuyas valoraciones encuentran más atractivas tras el mal ejercicio que tuvieron en 2018.

Por su parte, Andrea Delitala, gestor del Pictet Multi Asset Global Opportunities, ha optado por reducir el riesgo dando más peso en la cartera a las compañías se servicios públicos en EEUU y del sector salud, uno de los más sobreponderados por los gestores de fondos según la última encuesta de Bank of America Merrill Lych.

Este sesgo hacia estrategias o activos más defensivos no se ha producido, al menos no solo, al cierre del primer trimestre del año. Algunos profesionales decidieron empezar a reducir el riesgo en sus carteras incluso antes de que acabara el segundo mes del año. “A mediados de febrero redujimos el riesgo de la renta variable en nuestras carteras a nivel global y desde entonces hemos decidido no llevar a cabo más variaciones. Nuestras carteras siguen teniendo un sesgo pro riesgo ya que vemos pocas posibilidades de que se produzca una recesión global”, revela Juan Nevado, gestor del M&G (Lux) Global Dynamic Allocation. De hecho, alerta del peligro que implica considerar a los bonos gubernamentales, más allá de los estadounidenses, como una vía para preservar el capital, ya que son “muy vulnerables a los cambios que se pueden producir n las preferencias por el riesgo”.

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