¿Qué es Lyxor ARMA?


¿Qué es Lyxor ARMA? Se trata de una gama de fondos mixtos flexibles y globales que distribuye Lyxor AM en Europa. Su principal objetivo es la generación de retorno absoluto descorrelacionado de los activos tradicionales con límites estrictos de volatilidad. Su gestor, Cédric Baron, explica algunas de las claves del producto. La principal, un estilo de gestión activo y flexible.

Baron explica que se concentran los esfuerzos en crear una cartera equilibrada entre activos de renta variable y renta fija y diversificada. “Para nosotros, una gestión activa del riesgo consiste en adaptar una paridad del riesgo en los distintos mercados. Es una estrategia que funciona bien a lo largo del ciclo”, añade. 

A la hora de seleccionar activos en Lyxor ARMA, el gestor sigue un proceso de varios pasos. El primero establece una cartera neutral, construida para que cada activo contribuya en la misma proporción al riesgo total de la cartera. A partir del posicionamiento neutral, se implementan dos modelos de gestión, que dotan a la cartera de una mayor flexibilidad ante cambios en el mercado. Por un lado, realiza un análisis macro en el que trata de identificar las tendencias que dominan el mercado en el corto plazo y asigna a distintos eventos un punto de vista positivo, negativo o neutral que va a determinar las sobreponderaciones o infraponderaciones. Por otro lado, estudia factores técnicos, como los el momento, o los flujos de capital a distintos activos.

El tercer paso es crucial; se trata del control de la volatilidad. En el caso de ARMA, el fondo tiene como objetivo obtener un 6% adicional a la rentabilidad al mercado monetario, con una volatilidad inferior al 8% sobre una base semanal. Para conseguirlo, se están vigilando diariamente el comportamiento de cada clase de activo, las correlaciones entre activos de la cartera y la volatilidad implícita. Si se supera esa cota del 8%, entonces se reequilibra la cartera. Aquí está otra de las pruebas de la flexibilidad del fondo: su porcentaje de rotación de activos es del 700%, es decir, que cambian toda la composición de la cartera hasta siete veces al año, aunque el gestor aclara que “el impacto en costes es bajo porque se utilizan mayoritariamente futuros”. 

He aquí otro de los datos importantes del fondo: sus altos niveles de liquidez, que se consiguen gracias a la utilización de futuros sobre el Nikkei, el S&P 500 y el EuroStoxx 50 en la parte de la renta variable, y sobre los bonos a diez años de Estados Unidos y Alemania en la parte de renta fija. También se pueden utilizar ETF, aunque marginalmente, como aclara Baron. De esta forma, el Lyxor ARMA proporciona liquidez diaria en formato UCITS. 

Distribución de la cartera

El gestor aclara que, aunque su visión estratégica es más positiva con los activos de renta variable frente a la renta fija, actualmente es la segunda la que tiene mayor peso en cartera, un 130% actualmente. “Incluso aunque estemos más positivos en bolsa, el repunte de la volatilidad y la falta de claridad justifica esta posición”, señala Cédric Baron. La parte de inversiones en deuda está compuesta básicamente por bunds y treasuries, aunque también tiene invertido hasta un 5% en high yield europeo, un 2% en high yield estadounidense y un 2,5% en renta fija emergente. 

En cambio, la exposición a renta variable supone un 60% del total, sobreponderando el S&P 500 e infraponderando los valores emergentes. El gestor subraya que está “especialmente positivo” con la renta variable estadounidense porque “el mercado está mejorando, el capex está repuntando, el consumo está subiendo y los balances son fuertes”. 

También le gusta la bolsa japonesa, que sobrepondera ligeramente en cartera, incluso a pesar de las dudas en torno al éxito de las Abenomics: “El Banco de Japón está logrando que suba la inflación, el problema es que es debido a la debilidad del yen, no al incremento de los salarios. Creemos que el BoJ podría aportar nuevos estímulos en los próximos meses”. 

Baron expresa asimismo su convencimiento de que el BCE “va a necesitar hacer un QE. No sabemos si lo hará o no porque depende de la inflación, pero el mercado lo quiere”. Si a esto se le suma la incertidumbre geopolítica por el conflicto de Ucrania y Rusia y que Francia no está creciendo, el gestor justifica la falta de atractivo que ve en Europa, posicionándose así en contra de la postura dominante en el consenso de mercado. 

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