¿Qué decisiones están tomando los gestores del GARS? Actualización de la estrategia


GARS es el acrónimo de Standard Life Global Absolute Return Strategies, y este fondo de Standard Life Investments tiene el firme propósito de dar lo que promete en todos los entornos posibles. No obstante, tal y como indica Chris Nichols, Investment Director del Equipo Multi-asset, es muy importante que los inversores comprendan su funcionamiento: “Aprovechamos todas las oportunidades para crear carteras verdaderamente diversificadas que puedan aguantar shocks extremos como la primera mitad del primer trimestre. Creemos que nuestra estrategia de retorno absoluto ha funcionado muy bien, pero para comprenderla es necesario tener un buen conocimiento del riesgo”. El experto añade que “un fondo de retorno absoluto como el GARS tiene objetivos de retornos muy materiales. Es fundamental que los clientes entiendan que para conseguir un retorno del 5% más cash, tenemos que poner una cantidad de riesgo sustancial a trabajar”.

El GARS es uno de los pocos fondos que cuenta con el sello ABC (Favorito de los Analistas, Blockbuster y Consistentes) de Funds People. Su gran aceptación forma parte de una tendencia general en Europa: “A lo largo de 2015, tuvimos suscripciones excepcionalmente altas. Nuestros flujos netos de entrada al GARS eran tres veces superiores a los niveles históricos”. Sin embargo, el experto admite que la tendencia se ralentizó a principios de año: “Creo que la gente retrasó sus decisiones financieras, y nuestros flujos de entrada retrocedieron a los niveles que registramos en 2014 y 2013 que, tengo que decir, siguen siendo bastante elevados”.

El gestor atribuye el parón en parte al impasse de espera que están viviendo algunos mercados: “La gente sigue comprometiéndose y hablando con nosotros, pero están en modo esperar y ver qué pasa con algunos eventos geopolíticos. Nos hemos dado cuenta de que se produce un enorme incremento de la cantidad de conversaciones que tenemos cuando se incrementa la actividad en mercados que son inciertos. Los años 2009, 2011 y 2012 fueron de mucha tensión y de muchas conversaciones con clientes, asesores financieros y prensa y sabemos qué es lo siguiente que sucede, un gran incremento en la actividad inversora”.

Claves sobre la construcción de la cartera

La construcción de la cartera y su adecuada diversificación por fuentes de riesgo son fundamentales: “Invertimos para generar resultados en el mayor número posible de escenarios. Obviamente, esta diversificación puede funcionar muy bien incluso aunque la rentabilidad del fondo esté cayendo, que es lo que vimos en enero y febrero de este año, cuando los mercados de renta variable global estaban cayendo un 12% y el GARS sólo cayó un 5%. La clave es construir una cartera que funcione bien en entornos positivos y negativos como el que vimos en el primer trimestre, si tomamos una posición distinta a la de la mayoría fue para proteger la cartera del riesgo bajista”.

La cartera del GARS suele contener típicamente entre 25 y 35 ideas o estrategias de alta convicción que gravitan en torno a uno o más temas de inversión. Actualmente, la cartera refleja cuatro grandes temas: un mundo de crecimiento global a varias velocidades, el desafío que afronta China para remodelar su economía, que los mercados están poniendo en precio una recuperación moribunda y la búsqueda de bolsillos de oportunidad en los mercados emergentes. “Con la intención de reflejar distintos grados de convicción, todas las estrategias son cuidadosamente seleccionadas, para crear una cartera en la que todas las ideas funcionan bien juntas y que sea resistente frente a los shocks”, insiste Nichols.

Nichols dedica más tiempo a los temas relacionados con el crecimiento: “Aunque no pensamos que vaya a ser muy elevado, sí pensamos que todavía habrá crecimiento. Estamos posicionados para un mundo de incertidumbre, que podría estar ya completamente reflejado en algunos activos”. En consecuencia, han optado por ponerse cortos en el dólar (principalmente frente a divisas asiáticas) y en tipos de interés cortos en la parte larga de la curva de EE.UU a través de derivados swap de tipos de interés,  junto con otra estrategia “Butterfly” (Mariposa) de valor relativo en dicha curva. “No tenemos posiciones largas en renta variable de EE.UU. Al tratarse de la mayor clase de activo del mundo puede parecer algo extraño que un fondo global macro de retorno absoluto se mantenga alejado, a no ser que creas que tu tesis de inversión ya se haya reflejado por completo en las valoraciones”, aclara el gestor.

También se ha reducido del 10% al 5% el par de valor relativo largos en tecnológicas estadounidenses y cortos en small caps, mientras que se ha incrementado del 5% al 10% el tamaño de la posición relativa de grandes capitalizadas estadounidenses versus small caps. Nichols aclara que el primer par “funcionó muy bien a lo largo del año pasado y aunque aún tiene un poco de potencial, el equilibrio big caps/small caps nos dice que podemos obtener más protección contra las caídas”. A efectos prácticos funciona como una posición neutral a renta variable estadounidense, “pero sirve para explotar la brecha de valoraciones entre big caps y small caps, que es bastante extrema”.  En este sentido, Nichols indica que le gusta la dispersión entre las valoraciones del sector bancario estadounidense y en las compañías de consumo básico.

Otras exposiciones relacionadas con el crecimiento han sido las de renta variable europea y japonesa: “Queremos tomar ventaja en lugares como Europa o Japón, donde la renta variable están siendo estimulada por los QE. En cambio, el nivel de crecimiento está suficientemente establecido en EE.UU. Este crecimiento permitirá a la Fed continuar con el ciclo de subidas de tipos”, afirma el gestor. Éste admite que la divergencia entre bancos centrales ha obligado a SLI a pensar en nuevas ideas para seguir haciendo dinero. Para ello, en los últimos años se ha ampliado el equipo gestor con la contratación de expertos en política monetaria. 

Sobre la temática de China, entre algunas de las decisiones figuran las posiciones largas en dólares frente al won coreano y el dólar de Singapur o tener exposición a tipos de interés en Australia. “Sabemos que en el corto plazo en China hay unos estímulos al crédito muy tentadores, para atravesar el trimestre con niveles relajados de crecimiento. Pero las autoridades chinas saben que en el largo plazo la economía estará más basada en el consumo, lo que permitiría sostener una tasa de crecimiento más baja. Esto necesita ser reflejado en la debilidad del renmimbi y en la debilidad continuada del dólar de Singapur y el won coreano, así como en Australia”, resume Nichols.

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