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¿Pueden las estrategias factor investing anticiparse a los mercados?


El concepto factor investing ha aportado a los gestores una manera diferente de añadir riqueza a las carteras. Pero, ¿pueden estas estrategias anticiparse a los cambios de tendencia en los mercados? Gestores y expertos debaten sobre las posibilidades de aplicar estrategias de market timing a los factores en un desayuno organizado por Funds People y patrocinado por Amundi.

Hay momentos en los que unos factores se comportan mejor que otros, dependiendo del ciclo y de otras variables. Pero a día de hoy no está demostrado que se pueda hacer timing de factores. Eso es lo que piensa Jaime Martínez, responsable global de Asset Allocation en BBVA AM. Explica que “desde el punto de vista académico se han realizado muchos esfuerzos para lograrlo. Por ejemplo, cuando un factor está muy barato (a dos o tres desviaciones típicas respecto a su media) se opta por ponerse largo. Otra manera es identificar cuándo en un factor hay mucha gente invertida. Y otra más sería sobreponderar el factor que se ha comportado mejor en el periodo reciente (momentum)”.

Pero el problema, según cuenta, es que hay poca frecuencia de datos. “Es un camino a explorar, pero a día de hoy no creo que ese sea el sitio para dedicar el presupuesto de riesgo. Cuando uno pretende utilizar el ciclo para hacer timing de factores tiene que acertar dos veces: primero, con el ciclo; y luego, con que en ese momento del ciclo funcione bien el factor. Y esa relación entre el momento del ciclo y el factor es menos estable que la de las primas de riesgo tradicionales, los bonos o la bolsa, con el ciclo”.

Existe bastante controversia respecto a la eficiencia que pueda ganarse haciendo timing de factores, e incluso respecto a la capacidad real de llevarla a cabo, explica Francisco Esteban, responsable de Estrategias Cuantitativas de Santander AM España, pero asegura que “es una evidencia empírica que determinados factores tienden a comportarse mejor que otros ante determinadas condiciones del ciclo. Por tanto, de igual forma que los gestores adaptamos nuestra selección de activos de forma dinámica a las diferentes condiciones de mercado (asset allocation), también deberíamos tener capacidad de adaptar los sesgos factoriales de las mismas a cada régimen (factor based allocation). Lo que prima es desarrollar herramientas de posicionamiento de ciclo efectivas”.

En cualquier caso, considera que lo que sí se debería es tener capacidad para distinguir, al menos, aquellas condiciones en las que merece la pena hacer apuestas individuales por factores de aquellas en las que es preferible adoptar una estrategia multifactorial. La clave para elegir una u otra opción es la correlación entre factores:  “Cuando es muy alta no prima la inversión monofactorial porque todos los factores van a comportarse más o menos en el mismo sentido. En ese caso la aproximación debería ser multifactorial. Pero cuando hay más dispersión entre factores se puede generar alfa con la selección de factores, gestionándolos de forma individual”.

Juan San Pío, responsable de ETF e Indexados y Smart Beta de Amundi, añade que “cada factor tiende  a descorrelacionarse respecto a los otros, por eso el rendimiento que ofrecen es muy cíclico y diferente en cada momento y es difícil establecer una pauta que muestre que factor será el ganador cada año”.

Por este motivo considera que “una exposición en factores multiestrategia puede ayudar a optimizar la inversión en factores a largo plazo. Nosotros pensamos que dicha combinación de factores debe aportar una reducción del riesgo asumido tanto en una asignación estratégica como táctica”.

Desayuno_Amundi_Dentro

Los ponentes coinciden en que simplemente con mantener una asignación factorial a lo largo del tiempo se puede batir a los benchmarks con algo menos de volatilidad. Pero la selección de factores no es tarea sencilla. Quizá por eso a día de hoy las estrategias factor investing están reservadas al inversor institucional y profesional. Pero, ¿llegará algún día al inversor retail?

Todos destacan que no es fácil debido a su complejidad, pero que acabará llegando, fundamentalmente en el marco de un proceso de asesoramiento, ya que, según insisten, está demostrado que es una manera de tener mejor rentabilidad ajustada por riesgo y, por tanto, tiene que ser parte de las carteras de los clientes.

De hecho ya se está haciendo. David Cano, director de AFI Inversiones Financieras Globales EAF, comenta que asesoran a SGIIC en fondos perfilados y ya incorporan factores. “Todavía es pronto, pero ojalá que con el tiempo, cuando se haga una cartera a un cliente de fondos de inversión, igual que ahora se incluye bolsa americana o bolsa emergente, se incorporen factores”.

Asegura que todavía estamos muy lejos de llegar a eso, pero afirma que el cliente final ya está invirtiendo en este tipo de estrategias “de forma indirecta a través de fondos perfilados, fondos de fondos y, desde luego, a través de la inversión en fondos value, que los hay en todo el mundo, y los hay también en España”.

 

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