Reacciones a la victoria de Macron en las legislativas francesas


Segunda victoria electoral consecutiva para Emmanuel Macron. Su partido, En Marcha, en alianza con el Movimiento Demócrata (MoDem), ha obtenido 350 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional. Han sido unas elecciones no obstante caracterizadas por un bajo nivel de participación (43,4%, frente al 50% de la primera vuelta la semana anterior), en las que el partido de Los Republicanos ha acabado como segunda fuerza política. Marine Le Pen ha conseguido al tercer intento un asiento en la Asamblea, aunque el Frente Nacional ha sufrido un fuerte varapalo, al obtener una representación de tan sólo ocho escaños (se necesitan al menos 15 diputados para tener grupo propio en la Asamblea). Al día siguiente de las elecciones, las bolsas europeas celebraban la victoria con subidas moderadas, lideradas por el EuroStoxx 50 y el CAC 40, mientras que se reducía la rentabilidad de los bonos soberanos franceses.

Philippe Waechter, economista jefe de NAM (filial de Natixis Global AM), comenta que estos resultados “están lejos del tsunami esperado después de la primera vuelta”, cuando se esperaba una mayoría del 80% para En Marcha. El experto indica que el siguiente paso será obtener el voto de confianza del nuevo gobierno, que se escenificará el próximo 4 de julio: “Será interesante, puesto que algunos miembros del partido conservador (Los Republicanos) podrían votar con la mayoría. En tal caso, los conservadores podrían dividirse”.

Waechter también considera necesario que se aclare, tras estos resultados electorales, quién será el líder de la oposición. Indica que, aunque los conservadores hayan obtenido 136 escaños, también podría ser posible que se erigiera como portavoz de las fuerzas opositoras Jean Luc Melenchon (cuyo partido, Francia Insumisa, obtuvo 27 escaños) o incluso la propia Marine Le Pen.

Los analistas de Barclays también opinan que el voto de confianza supondrá el momento de la verdad para la configuración del nuevo mapa político en Francia, dado que afirman que “tanto los socialistas como los republicanos están divididos en cuanto a la estrategia que van a adoptar con el gobierno”. La visión de la firma es que “esta elección confirma el cambio estructural en el entorno político, al obtener republicanos y socialistas un mínimo récord de escaños, mientras que los partidos de Le Pen y Melenchon no supieron convertir sus fuertes resultados en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en una representación significativa en el parlamento”.

Los expertos de Barclays comentan que ahora la prioridad en agenda será cerrar el presupuesto general para 2018, y calculan que es probable que el gobierno adopte algunas medidas correctivas para reducirlo por debajo del 3% del PIB en 2017 (la intención es presentar la ley de reforma del presupuesto general para 2018 a finales de septiembre).

El tour de force de la reforma laboral

Los analistas de Allianz Global Investors comentan que el resultado electoral “incrementa el poder y legitimidad de Macron en casa, mientras que refuerza su credibilidad en el extranjero”. En su opinión, es probable que el presidente de Francia aproveche el momento para sacar adelante en las próximas semanas las reformas más difíciles – especialmente las relacionadas con el mercado laboral- lo más rápido posible. “Los trabajadores franceses son conocidos por figurar entre los más caros en Europa. Macron quiere proporcionar a los empleadores más flexibilidad para negociar convenios con los sindicatos y empleados sobre salarios y horas de trabajo, antes que tener que cumplir reglas rígidas”, detallan desde la gestora alemana.

Como muestra de la ambición del dirigente, desde Allianz Global Investors recuerdan que Macron afirmó en campaña electoral que sería “razonable” alcanzar una tasa de desempleo del 7% para 2022, frente al 10% actual. También prometió en campaña recortar el Impuesto de Sociedades del 33,3% al 25%, así como reemplazar el Impuesto al Patrimonio Francés por un impuesto que afecte sólo a los activos inmobiliarios minoristas “para alentar la inversión y el emprendimiento”.

Desde NAM, Philippe Waechter pone en el otro lado de la balanza la previsible resistencia por parte de los sindicatos, pues la reforma laboral implicará para ellos una pérdida de poder, dado que las negociaciones “ahora serán debatidas a nivel de compañía o de franquicia, no a un nivel global”. Además, se ha de tener en cuenta que Macron ha opinado que la ley no debería aplicarse por igual a todas las empresas, sino adaptarse a las peculiaridades de cada sector, que es otro factor que previsiblemente debilite a los sindicatos. “La negociación será dura, pero el gobierno tiene una ventaja con su legitimidad democrática”, sentencia.

El economista jefe de NAM opina que el margen de maniobra que consiga el ejecutivo galo para cambiar el mercado laboral condicionará a su vez “la forma en que Alemania y Angela Merkel tengan en cuenta a Francia en el marco de las reformas institucionales europeas”.

Implicaciones de inversión

Los analistas de Allianz Global Investors afirman que, si Macron es rápido implementando sus reformas, “enviará un signo positivo que debería animar la percepción del mercado”. No obstante, aclara que hasta ahora el “efecto Macron” ha pasado bastante desapercibido en Francia porque muchas de sus cotizadas son más bien multinacionales con poca exposición doméstica, como en el caso del Ftse 100 británico. Sin embargo, añaden que “probablemente las compañías con mayor exposición a Francia sean las mayores beneficiarias de la agenda de Macron”, particularmente de sectores como infraestructuras, construcción o bancos si consigue sacar adelante su reforma fiscal.

Adicionalmente, desde la gestora indican que también merece la pena vigilar los valores ligados a la defensa, aunque no estén directamente vinculados a la victoria de Macron, sino a la posibilidad de que se incremente el gasto en Defensa en toda la UE para afrontar las recientes demandas de Donald Trump de cumplimiento con la cuota de gasto asignada a los miembros de la OTAN.

En cambio, desde Allianz Global Investors piden a los inversores de renta fija que – más allá del estrechamiento de los diferenciales tras los resultados electorales- tengan en cuenta las implicaciones de la reforma fiscal sobre la deuda, ya que afirman que “puede que Francia tenga dificultades para reducir su déficit presupuestario por debajo del 3% en 2017”.

 

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