Primeras impresiones sobre el recorte histórico de la producción de la OPEP


Después de semanas plano, ayer el mercado del petróleo amaneció especialmente animado, a la espera de un resultado concluyente tras la reunión de países productores de la OPEP en Viena. Las colas de periodistas – difundidas a través de redes sociales por corresponsales allí presentes- también fueron antológicas. Y, por fin, el cártel claudicó en su guerra de precios: a media tarde (hora española) trascendía el acuerdo para recortar la producción en 1,2 millones de barriles al día (frente a los 700.000 previstos en octubre), hasta 32,5 millones de barriles. Se trata del primer recorte serio en la producción desde 2008, y los mercados respondieron rápidamente: el Brent y el WTI se dispararon, con subidas superiores al 8%, lo que les llevó a rozar la cota psicológica de los 50 dólares.

Bob Minter, estratega de Aberdeen, declara sobre el acuerdo que “es un recorte mucho más grande del que mucha gente pensó que se conseguiría, y podría enviar al precio del petróleo hacia 56-60 dólares el barril”. Al margen del tamaño, el experto considera el acuerdo importante por dos motivos. El primero, que “han seguido el ejemplo del libro de normas de los bancos centrales. Al incluir a Rusia, están usando una acción coordinada con países de fuera del cartel, en un eco de los bancos centrales tras la crisis financiera. Después, adoptaron efectivamente la forward guidance para tratar de conducir las expectativas del mercado”.

En segundo lugar, Minter afirma que, al acordar el recorte de la producción en las economías más fuertes y permitir a las más débiles aumentar su producción, “llevará unos meses ver si los recortes aclamados se han ejecutado de facto”. En este sentido, el estratega considera que la reputación del cártel ha salid reforzada: “La gente estaba empezando a cuestionarse seriamente la capacidad de la OPEP a reaccionar a lo que estaba pasando en el mercado del petróleo, y esto reafirma su habilidad para actuar en grupo”. Teniendo en cuenta los desafíos que quedan por venir – una alteración estructural en el equilibrio de la oferta y la demanda, el posible incumplimiento del Acuerdo de París por parte de Donald Trump…-, el estratega asevera que “la OPEP va a necesitar emplear todos sus poderes de coordinación y negociación para organizarse ante esta amenaza existencial”.

Norbert Rücker, responsable de análisis de materias primas de Julius Baer, se muestra en cambio más escéptico con las habilidades organizativas de la OPEP: “Arabia Saudí fue muy franca sobre conseguir un acuerdo y lo necesitaba para proteger su credibilidad”. No obstante, el experto se muestra muy escéptico con el futuro de la organización en los próximos meses: “Es improbable que el acuerdo sostenga la influencia sobre los precios, porque los productores de mayor tamaño están exentos y porque la OPEP históricamente tiene un historial pobre en cumplimiento de sus mensajes”.

Por otra parte, Rücker afirma que seguramente los precios superen los 50 dólares el barril como consecuencia de la medida, pero ve improbable que vayan a aguantar, porque “podrían añadir más fuego para revivir el boom del shale oil en EE.UU. y retrasar el pretendido reequilibrio del mercado”.

Es una opinión similar a la de Nitesh Sha, analista de ETF Securities: “Mientras que es probable que el momento mantenga los precios al alza en el corto plazo, dudamos que el rally pueda ser sostenido, porque el acuerdo requiere tanta participación de la OPEP como de países fuera de la OPEP”.

Además, Sha afirma que “los números son confusos”: si bien se ha anunciado el recorte en 1,2 millones de barriles al día en la producción, al mismo tiempo hace notar que el grupo ha suspendido la producción de Indonesia, que hasta ahora producía 0,7 millones de barriles al día. “Por lo que en realidad indica sólo una reducción de 0,5 millones”. Por otra parte, Arabia Saudí asumirá un ajuste de 0,486 millones de barriles.

“Al mismo tiempo, el grupo está dependiendo de un recorte de 0,6 millones de barriles de los países no miembro. ¡Por lo que la responsabilidad del equilibrio del mercado descansa sobre los países que no forman parte de la OPEP!”, añade el experto, en referencia al compromiso de Rusia de ajustar a su vez la producción en 0,3 millones de barriles a la baja.

En base a este anuncio, la previsión de ETF Securities es que el “el mercado regresará al equilibrio en el segundo semestre de 2017”. No obstante, aclara que “más allá de la euforia inicial, para ver un incremento sostenible del precio creemos que hay necesidad de ver signos visibles de moderación en la producción (y que este anuncio no es sólo retórica vacía, como hemos observado en el pasado)”.

 

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