Preguntas y respuestas sobre las estrategias de retorno absoluto


El retorno absoluto se ha convertido en una categoría que, en el complicado entorno que se presenta para la renta fija, ha despertado un gran interés entre los inversores. BNY Mellon Investment Management ha reunido a cuatro gestores de fondos de rentabilidad absoluta de Newton e Insight, ambas filiales de la entidad, para preguntarles acerca del mercado y la idoneidad de fondos con estilos más tradicionales de gestión activa y multidisciplinar. La primera pregunta es casi obligada: ¿Qué motivos les hacen pensar a los gestores de rentabilidad absoluta que sus fondos pueden resultar atractivos para los inversores en el entorno económico actual?

Según James Harries, gestor del BNY Mellon Global Real Return (EUR) Fund, los mercados se han visto distorsionados por las constantes intervenciones de los bancos centrales—por medio de compras de activos a gran escala– y, por lo tanto, ya no reflejan fielmente el estado de la economía global. “Esta distorsión ha propiciado una mayor volatilidad en los mercados, y es el motivo por el que una estrategia de rentabilidad absoluta se convierte en una opción razonable. En momentos como éste, es importante tratar de obtener rentabilidad a través de una cartera global multi-activo, en vez de centrarse en un solo tipo de activo o índice”, asegura. En Newton el énfasis principal son las posiciones centrales de cartera que, tal y como explica, deben tener capacidad para generar rentabilidades y rentas, combinado con otras que sirvan como cobertura.

Paul Brain, gestor del BNY Mellon Global Dynamic Bond Fund, explica que, en renta fija, afrontan un gran número de retos en un mercado difícil. Entre ellos cita un entorno de tipos bajos, la crisis de la deuda soberana en Europa, el envilecimiento de las monedas, el peligro de la inflación debido a las políticas monetarias expansivas, y la dudosa calidad crediticia de unos mercados de bonos que antes se percibían como libres de riesgo. “Ante este escenario, empleamos en el fondo una aproximación flexible y no limitada por un índice, que permite a los gestores invertir donde estén las mejores oportunidades dentro del universo de la renta fija”, afirma Brain. “Esto otorga al fondo capacidad de maniobra para generar rentabilidad a través de una gestión dinámica del tipo de activo en el que invierte, de la duración, exposición a divisas y selección de títulos”.

¿Cómo reducir el riesgo y la correlación al mercado y los fondos de rentabilidad absoluta?

Andy Cawker, responsable de renta variable de Insight Investment y cogestor del BNY Mellon Absolute Return Equity Fund, asegura que su fondo busca liberarse de los vaivenes del mercado mediante el uso de posiciones largas y cortas. “Con este proceso, los gestores buscan asegurar una rentabilidad positiva independientemente de la dirección del mercado, utilizando un enfoque de posiciones largas y cortas (pares), en el que cada idea de inversión se complementa con una cobertura para aislar los riesgos específicos de los que los gestores quieren obtener beneficio, a la vez que se minimiza el efecto de los riesgos no deseados”, afirma. “Tenemos la flexibilidad de variar la exposición neta de la cartera para conseguir nuestro objetivo de participar de las subidas en los mercados alcistas y, al mismo tiempo, mantenemos una política de límite de pérdida (stop-loss) a nivel de cada posición, lo que obliga a los gestores a reducir o eliminar aquellas que están en pérdidas”.

Peter Bentley, también de Insight Investment, es cogestor del BNY Mellon Absolute Return Bond Fund. Él reduce el riesgo y la correlación con el mercado manteniendo una cartera global diversificada que toma posiciones largas y cortas en deuda pública, bonos corporativos y mercados de divisas a través de una amplia gama de títulos de renta fija. “La precisión y la diversificación son los principios clave de la filosofía de inversión en renta fija de Insight”, afirma. “Al analizar oportunidades de inversión, el equipo busca incluir solo aquellos elementos de riesgo de mercado que considera atractivos, y eliminar los riesgos no deseados”. El riesgo y la rentabilidad se gestionan de forma activa a lo largo de una gama amplia de oportunidades de inversión. “Esto se hace para asegurar que las fuentes de valor añadido sean diversas y para evitar que una sola decisión de asignación de activos pueda ser responsable de la rentabilidad a largo plazo”, agrega.

¿Cuál es la visión de los gestores sobre las perspectivas de una recuperación económica?

Los responsables de los cuatro fondos comparten la visión de que, en un nivel macroeconómico, aún no hay signos claros de una recuperación generalizada de la economía. De hecho, consideran que, debido a la distorsión causada por la intervención constante de las políticas monetarias de los bancos centrales, los mercados financieros ya no constituyen un indicador fiable de la marcha de la economía. Paul Brain incluso va más allá al asegurar que la crisis global de crédito de 2008 fue el heraldo de un nuevo mundo financiero, muy distinto del que prevaleció durante buena parte de los 30 años precedentes. “Específicamente, pensamos que los inversores están sufriendo la transición hacia un entorno de inversión más ortodoxo, caracterizado por las rentabilidades más bajas y mayor volatilidad”, asegura.

“Creemos que esta transición, probablemente, hará que se abandone el enfoque especializado sobre un único tipo de activo y la indexación, que se vieron favorecidos por los mercados alcistas desde comienzos de los 80 hasta el comienzo de la década pasada, y que se vaya haciendo estilos más tradicionales de gestión activa y multidisciplinaria”.

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