Predominio de los fondos garantizados a lo largo del año


En 2010 se extingue la garantía de algo más de 270 fondos garantizados. Están en juego unos 16.200 millones de euros, distribuidos entre casi 443.400 partícipes, de acuerdo con los datos de Vdos Stochastics. Y, según publica Expansión, toca tomar decisiones.Cuando llega el vencimiento de un fondo asegurado suele establecerse un nuevo periodo garantizado, momento en el que se vuelven a definir las condiciones para el producto. El partícipe es informado por carta de estas modificaciones, que pueden llegar incluso a afectar a la vocación de inversión, dejando el producto de ser garantizado y pasando a ser un fondo de renta fija o fusionándose con otro.Una vez informado, el partícipe puede permanecer en el fondo o puede ejercer su derecho de separación y reembolsar o traspasar el producto sin que se le aplique ninguna comisión.Antes de nada, conviene dedicar un tiempo a valorar el resultado del fondo que acaba de vencer y analizar si ha cumplido las expectativas que se habían puesto sobre él. Este trabajo permite conocer mejor el potencial de estos productos y servirá para tomar después la decisión de continuar o no con una nueva garantía.Calcular la rentabilidad

Para calcular la rentabilidad real que ha dado el producto que vence, hay que tener en cuenta varios factores. La directora de análisis de Vdos Stochastics, Paula Mercado, explica que hay que fijarse en el momento en el que se entró en el producto para calcular el capital retornado.Tampoco hay que olvidar las posibles comisiones de suscripción que se hubieran tenido que pagar si el partícipe entró fuera del periodo de comercialización. En este sentido, es importante respetar las fechas de suscripción y reembolso, porque si no el ahorrador se puede encontrar con costes añadidos que reduzcan sus ganancias.Una vez que el inversor ya sabe lo que el fondo le ha dado, llega el momento de compararlo con lo que han hecho en ese periodo otros productos que se encontraban vinculados a similares referencias. En ocasiones, dos garantizados que vinculan su rentabilidad al Ibex 35 pueden tener resultados muy diferentes, según se realizara la estructura del producto.En ocasiones, la rentabilidad se calcula según una media de días del índice y en otros casos por el valor inicial o final. Los resultados son muy diferentes. Según el consejo delegado de Profim, Víctor Alvargónzalez, si se trata de un producto que garantiza el cien por cien del capital invertido debería compararse con fondos de renta fija de alta calidad crediticia, monetarios o Letras del Tesoro.También debe tenerse en cuenta si los ahorros invertidos no han corrido riesgo, ya que no todos los garantizados son iguales: “No es lo mismo que el producto lo garantice (garantizaba) Lehman Brothers o que sea un producto asegurado por un banco solvente”. Según Alvargónzalez, a menor solvencia del emisor, más rentabilidad hay que exigir al garantizado.Tras ver los resultados del fondo recién vencido, hay que analizar las nuevas condiciones del fondo y compararlas con lo que se está ofreciendo en el mercado. De nuevo, hay que ver dos factores: los activos que se toman como referencia para calcular la rentabilidad y la estructura de cálculo de esa garantía. Si finalmente el ahorrador decide quedarse en el producto no tiene que hacer nada. Si no da la orden de reembolso en el plazo previsto para ello se entiende que mantiene su inversión.Si se busca otro producto garantizado, en el caso de que sea de renta fija, se conocerá de antemano la rentabilidad final que va a ofrecer. Paula Mercado explica que ésta dependerá de las comisiones. Si se trata de un asegurado de renta variable, aquel que vincula el resultado final a la evolución de uno o varios activos, hay que fijarse en el riesgo asociado a esos activos. Por ejemplo, riesgo de divisa, de las acciones de referencia o de la inversión en emergentes.Víctor Alvargonzález cree que “el gancho será ofrecer más rentabilidad que un depósito a plazo para que el cliente al que le vence el depósito se quede en la entidad con ese señuelo”.Sin embargo, a su juicio, no son una buena opción para el inversor, porque los tipos de interés están en mínimos y, por tanto, es más fácil que suban en el futuro, con lo que esperando habrá rentabilidades más altas. “Si me voy a casar con un tipo fijo durante varios años, mejor que sea más alto”, de esta manera se evitan los disgustos, si luego suben los tipos de interés y como consecuencia cualquier depósito o monetario supera el rendimiento de un garantizado.Poco a poco se irán abriendo paso los asegurados de renta variable, aunque según Paula Mercado, su proporción se irá incrementando de forma lenta.

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