Precaución, amigo inversor


El mercado inmobiliario español lleva doce meses dando señales de reactivación. Indiscutiblemente, tanto los fondos internacionales primero, como las SOCIMIs que han comenzado a cotizar durante este ejercicio 2014, han impulsado el negocio de una forma esperanzadora. El sector inmobiliario comercial comienza a despuntar, la llegada de los grandes jugadores está contagiando al inversor privado cuyo ánimo renace al calor de las grandes operaciones que aparecen en prensa. Es muy humanono quererse quedar fuera” del repunte que se pueda producir; pero debemos intentar no copiar errores pasados y ser muy cautos y analíticos cuando tengamos por delante una hipotética buena oportunidad de inversión.

Es importante ser consciente del poder que tienen estos grandes inversores. Tienen liquidez, tiran exclusivamente de recursos propios (por ahora), y negocian con muchos vendedores (propietarios) en una situación financiera crítica, o ciertamente compleja. Y, además, la mayor parte de estos vendedores son profesionales. El inversor privado suele enfrentarse a propietarios que no ceden en precio fácilmente por la consideración de que su activo tiene un plus de valor que lo hace diferente al resto de las fincas vecinas y que, por ello, merece un precio mayor. Entre los propietarios particulares hay una mayor carga emocional sobre sus inmuebles…y la negociación roza una serie de componentes que nada tiene que ver con meras variables económicas, financieras o inmobiliarias.

Por todo ello, seguimos viendo mercados muy diferenciados, aunque intrínsecamente ligados. Los primeros están marcando las reglas del juego en esa Champions League que se está formando alrededor de las SOCIMIs y grandes fondos de inversión extranjeros. Los segundos van a rebufo de lo dictado por los mayores considerando, erróneamente que ambos mercados son iguales.

No cabe duda que todo lo que estamos viviendo ahora mismo es muy bueno para la reactivación del sector, aumento de la inversión extranjera, incremento de la actividad inmobiliaria, etc. Pero recomendamos cautela a la hora de analizar las inversiones, repercusiones por metro cuadrado, niveles de rentas, ubicaciones y entornos poblacionales, posibles proyectos urbanísticos a desarrollar en las intermediaciones, etc. Es decir, ser muy analíticos cuando nuestras capacidades son limitadas.

No obstante, bienvenidos estos movimientos del mercado y que perduren por mucho tiempo.  

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