Prax Capital presenta en España su nuevo fondo de capital riesgo en China


En 2003, dos españoles se lanzaron a la aventura de constituir Prax Capital, una firma de capital riesgo en China. Seis años después, están preparando su cuarto fondo, el Prax Capital China Growth Fund III, que invertirá en compañías orientadas al mercado local y con un potencial de crecimiento de los beneficios de más de un 25% anual.



El objetivo es captar 400 millones de dólares para este nuevo fondo dirigido a inversores institucionales y cualificados. Prax cuenta con la ayuda de A&G, que ya le ha asesorado en el pasado para escoger la estructura legal y fiscal que mejor se adapta a las características de los inversores españoles.



Hasta ahora, los gestores han invertido en empresas dedicadas a las energías limpias y la eficiencia energética, a sectores como el de la hostelería y el turismo y a la producción de equipos médicos, entre otros. En general, intentan evitar a las compañías que se orientan al mercado exterior. “No nos gusta invertir en empresas que dependan de la exportación. Preferimos compañías que triunfen en el mercado local. Cuando una empresa exportadora tiene éxito, es difícil saber si la ventaja competitiva se deriva de la propia compañía o del país en el que está. Nos gustan los negocios que hayan ganado la batalla de la competencia en el mercado interno. La crisis ha demostrado que este enfoque es correcto. Las exportaciones han caído, pero el mercado local sigue tirando con fuerza”, afirma Fernando Rodríguez Vila, socio fundador y director financiero de Prax Capital.



Los fondos de Prax no utilizan apalancamiento. Rodríguez Vila considera que las valoraciones, que cayeron considerablemente desde los máximos de 2007 y comienzos de 2008, están ya cerca de niveles razonables. “Ahora pagamos unos múltiplos de seis u ocho veces los beneficios netos. La bolsa de Shangai cotiza con un PER de 11 o 12 veces y nos parece correcto pagar más o menos la mitad de ese nivel por una no cotizada”, señala el director de Prax.



Rodríguez Vila y José Luis Artiga fundaron la compañía junto con Jeff Yao, un socio taiwanés. Hoy, la entidad cuenta con un equipo de 27 profesionales, todos de origen chino salvo los dos socios españoles.



Su fondo inmobiliario invierte sólo en viviendas dirigidas a la clases media en ciudades de segunda y tercera fila, una de las actividades prioritarias para el Gobierno de Pekín. “En China es peligroso ir en contra de lo que quiere el Gobierno. No nos gusta ser socios del Gobierno, pero hay que estudiar muy bien lo que el Gobierno quiere e invertir en actividades que contribuyan a cumplir los objetivos oficiales”, destaca Rodríguez Vila.



A finales de año esperan lanzar un nuevo fondo para invertir en el mercado inmobiliario, con el que esperan captar entre 250 y 300 millones de dólares adicionales. El objetivo es que los productos inmobiliarios obtengan una rentabilidad superior al 20% anual.