Por un mercado más justo, seguro y ordenado


En los últimos años, el desarrollo tecnológico experimentado por las plataformas de negociación y los sistemas de envío de órdenes que acceden a aquellas ha supuesto la automatización progresiva de los mercados y ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer estándares y controles que garanticen un acceso, no sólo rápido sino también -y sobre todo- seguro, a los mercados. Este acceso debe realizarse en igualdad de condiciones para todos los participantes y debe minimizar el riesgo de un uso indebido del sistema por parte de los que acceden al mismo, así como maximizar la eficiencia de su funcionamiento.

Desde el pasado 1 de mayo son de obligado cumplimiento las “Directrices sobre sistemas y controles aplicados por las plataformas de negociación, las empresas de servicios de inversión y las autoridades competentes en un entorno de negociación automatizado” publicadas por ESMA en diciembre de 2011. La CNMV comunicó el 30 de marzo su adhesión a estas normas en el ejercicio de sus labores de supervisión.

Las normas son de aplicación tanto a los mercados regulados y sistemas multilaterales de negociación como a las empresas de inversión. Asimismo, son aplicables a todos los tipos de instrumentos financieros tal y como se definen en MiFID.

En el caso de los mercados regulados, son relevantes las normas 1, 3, 5 y 7 que aluden respectivamente a los requisitos organizativos en cuanto a seguridad, resistencia y continuidad de los sistemas de negociación, negociación justa y ordenada, abuso de mercado y acceso directo y patrocinado. 

El Sistema de Interconexión Bursátil acaba de completar la migración de su plataforma SIBE de contratación de acciones. En el proceso de desarrollo y puesta en marcha de este nuevo sistema se han realizado pruebas exhaustivas de capacidad y resistencia y se ha realizado, junto con los miembros y aplicaciones externas a través de los que éstos envían órdenes al sistema, un extenso proceso de pruebas de la plataforma. El objetivo de todo ello ha sido obtener una plataforma adaptada al nuevo entorno tecnológico, manteniendo sus niveles de seguridad y robustez.

Desde 2001, fecha en la que se inició en SIBE el envío automático de órdenes, se ha venido aplicando un estricto proceso de homologación de los sistemas de envío de órdenes (aplicaciones externas) utilizados por los miembros de mercado para acceder al mercado. Este proceso garantiza que los sistemas de envío de órdenes son capaces de enviar información y recibirla de manera eficiente, minimizando los errores y permitiendo así un buen uso del sistema. Como parte del proceso, estas aplicaciones deben contar además con una serie de filtros que permitan controlar bajo circunstancias excepcionales el envío de órdenes por volumen, tipo de operador, tipo de orden y valor. Este proceso y controles se aplican a todos los sistemas que quieran acceder al SIBE, independientemente del tipo de operativa o estrategia de envío de órdenes.

Además de estos requisitos técnicos, desde el punto de vista normativo, sólo pueden acceder al sistema los miembros de mercado y sus operadores deben realizar un curso obligatorio como paso previo a su acceso al mercado.

A los requisitos anteriores se añaden además los mecanismos de mercado. Las subastas de volatilidad y el doble rango (estático y dinámico) permiten una evolución de los precios de los valores flexible pero ordenada, de manera que los movimientos de mercado no se aceleren o amplifiquen por causas distintas a las de la propia evolución del mercado. La revisión mensual de los rangos permite también su ajuste a las características de cada valor.

Todos estos requisitos y procedimientos así como su monitorización permanente se ajustan a las normas propuestas por ESMA y garantizan el correcto funcionamiento del sistema.

Lo más leído