¿Por qué tipo de fondos apostaron las gestoras internacionales en el primer trimestre?


A finales del año pasado, 2011 apuntaba maneras de convertirse en el año de la renta variable. Aunque hay varias gestoras internacionales que en los tres primeros meses han comercializado activamente estos productos -principalmente fondos centrados en EEUU o Europa- trayendo a sus gestores y responsables de producto a España para captar clientes, la renta fija ha seguido siendo una de sus apuestas clave, al menos en lo que se refiere a su estrategia para el mercado español. Entre los más activos y los que más han visitado nuestro país desde enero destacan los gestores de bonos convertibles, crédito -especialmente de alta rentabilidad- y también de deuda emergente. Las materias primas han sido otro de los temas estrella para vender en nuestro país durante el primer trimestre de 2011.

El convencimiento de que éste será un buen año para bonos convertibles es lo que motivó a CQS, una de las principales gestoras de Europa en este activo a través de hedge funds, a traer a España uno de sus fondos en formato regulado a través de la plataforma de JP Morgan, el JP Morgan Mansart Investments CQS Convertible Alph. Su gestor, Oliver Dobbs, apuntaba como beneficios la protección en las caídas típica de los bonos con el potencial de revalorización de la parte de renta variable, combinado con menor volatilidad que esta última. Y señalaba que tras dos años de fuertes retornos, siguen ofreciendo valor.

Hart Woodson, director de gestión de convertibles en Advent CM y gestor del fondo Oyster Global Convertibles, confirmaba además que este activo resuelve las dudas actuales de los inversores ante su menor sensibilidad a las subidas de tipos, gracias a su menor duración, y pronosticaba retornos cercanos al 10%. También visitó España Cris Deblander, responsable de bonos convertibles de Edmond de Rothschild AM, explicando que son imprescindibles para una diversificación efectiva a largo plazo, y Alain Eckmann, director ejecutivo y gestor senior de UBS Global AM, con la tesis de que “nunca es mal momento para invertir en convertibles”, entre otros gestores. Además, DWS registró en España su fondo de este tipo de activos.

En renta fija, la otra tendencia, heredera de lo ocurrido el año pasado y mantenida en el primer trimester de 2011, fue la de fondos de bonos corporativos, y especialmente high yield. Desde Janus Capital, Colleen Denzler, su directora de estrategia de renta fija, recordaba en Madrid que la renta fija sigue ofreciendo protección y además es una atractiva fuente de rentabilidad, desde un enfoque selectivo y centrado en los valores de calidad que puede ofrecer retornos de entre el 2% y el 6% en EEUU, y una visión aún más positiva para el universo de alta rentabilidad. Roman Gaiser, antes gestor de Threadneedle y ahora de Pictet, también hablaba de retornos de entorno al 7%. Otras gestoras como UBS, que presentó el fondo UBS Short Duration High Yield, o AXA IM, cuyo gestor Thomas P. Kelleher viajó a España explicando que el secreto en high yield es aprovechar los cupones y preservar el principal, también se decidieron a publicitar activamente este tipo de fondos con la visita de sus gestores.

La deuda emergente fue otra de las tendencias que siguió activa, con casas como Amundi o BNP Paribas IP entre las implicadas. Así, Adrian Bender, especialista de producto de renta fija y divisas de Amundi, explicaba que, aunque hay que olvidar los retornos del 20% en este activo, se pueden esperar retornos de el 7%-8%, pues los flujos continuirán de forma más estratégica y apoyados principalmente por los inversores institucionales. Es más, Ernesto Bettoni, especialista de inversión de BNP Paribas IP, considera esta clase como un “must do”, es decir, una obligación. En esta apuesta por la renta fija, las gestoras foráneas también han traído a España ideas de fondos de deuda con una gestión muy activa, tanto del crédito como de la duración que permitan protegerse contra la inflación o las subidas de tipos, o incluso con perspectiva de retorno absoluto, como ha hecho por ejemplo Aviva Investors con los fondos Absolute T250 Bond Fund y el Index Opportunities. También M&G presentó un fondo de bonos ligados a la inflación.

Bolsas del mundo desarrollado

Aparte de la renta fija, las casas extranjeras han sido más activas en la comercialización de sus fondos de renta variable, apoyados por una mejora del sentimiento que sobre todo en los primeros compases de 2011 favoreció los flujos hacia ese activo y principalmente enfocado al mundo desarrollado. De ahí que casas como Dekabank, Fidelity, Oyster, Invesco, Allianz, JP Morgan AM o Nordea hayan recordado el atractivo de las acciones europeas. Así, Eric Bendahan, gestor del Oyster European Opportunities apuesta para 2011 por firmas financieras, cíclicas tardías y por el área de Europa Central y del Este, mientras Nick Mustoe, desde el Invesco Perpetual, se centra en la calidad. Para Thorsten Winkelmann, gestor del fondo Allianz RCM Europe Equity Growth, el enfoque es más de crecimiento, pues confía en que que las valoraciones de las firmas que crecen se distanciarán de las que no lo hacen.

Por su parte, JP Morgan AM, apuntaba tres estrategias para aprovechar el momentum: el de empresas con altos dividendos, firmas que se beneficien de la recuperación bursátil y por la bolsa alemana. La cultura dividendos, aunque de forma global, también fue apoyada por M&G e Invesco, entre otras gestoras. El enfoque de Nordea se concentra, sin embargo, en la diversificación de las carteras europeas con bolsa de los países nórdicos, que según su gestor martin Nilsson, tienen a batir al resto de forma consistente. En acciones emergentes, casas como Barclays Wealth o Schroders siguieron trayendo gestores, atreviéndose incluso con el lanzamiento y registro en España de fondos que se posicionan en países de los llamados mercados frontera, como hizo esta última con el Frontier Market Equity.

El otro activo clave por el que apostaron las gestoras para vender en España de enero a marzo fueron las materias primas, con fondos como el Threadneedle Enhanced Commodities, presentado en España por David Donora -que cree “cualquier cartera diversificada debería tener al menos un 10% en este activo”- o el Amundi Global Resources, que apuesta por renta variable de firmas de materias primas y se posicionaba a principios de año positivo con los metales industriales a corto plazo y con los preciosos a largo. También en acciones de empresas relacionadas con metales preciosos invierte el fondo Craton Precious Metal, cuyo gestor Doug Ellish mostró en Madrid su confianza por la revalorización de las empresas auríferas.

 

 

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