¿Por qué se va Mohamed El-Erian de PIMCO?


El pasado 22 de enero, Mohamed El–Erian levantó un revuelo mediático al anunciar que dejará a mediados de marzo la firma que fundó junto con Bill Gross, PIMCO, de la que ha sido hasta ahora consejero delegado y director de inversiones. La firma ha tardado un mes en encontrar sustitutos para las tareas de su consejero delegado, designando a seis directores de inversiones en sustitución de El-Erian entre los que está Mihir Worah, que pasará también a ser el nuevo gestor del PIMCO GIS Global Multi-Asset Fund, así como al gestor Lupin Rhaman como nuevo responsable de otro fondo que estaba a cargo de El-Erian, el PIMCO GIS Global Advantage Real Return. 

El cofundador de PIMCO no ha indicado los motivos de su marcha ni sus planes de futuro. Se había apuntado a las discrepancias sobre la forma de gestionar, tras terminar 2013 como el peor año en dos décadas para la gestora, al sufrir fuertes pérdidas por sus apuestas en renta fija estadounidense.

Pero, el diario Wall Street Journal publicó un artículo firmado por Gregory Zuckerman y Kirsten Grind en el que se acusaba a Gross de su conducta hacia El-Erian como motivo de la salida de éste. El propio Gross se defendió de este planteamiento en una entrevista en la cadena CNBCEn esta entrevista, según recoge MarketWatch, Gross –que siempre consideró a El-Erian como su sucesor natural en el cargo– se defendió de las críticas que apuntaban a que su fuerte personalidad y su intolerancia a la disidencia fueron la causa de la salida de El-Eriam. "Todos los comentarios sobre mi estilo y los conflictos con Mohamed se han exagerado", señaló. 

Además, en el artículo del Wall Street Journal se indicaba que El-Erian había pedido a Gross que tratara mejor a sus empleados, en relación a una serie de medidas poco ortodoxas empleadas por Gross dentro de PIMCO. Algunas de ellas pasan, por ejemplo, por instituir un tiempo para que los empleados tocaran música rock en la oficina… o por bailar la conga dentro de la oficina. Una conga iniciada por el propio Gross en el departamento de inversión de la compañía de Newport, y con la que el gurú de la renta fija pretendía, según sus palabras, “hacer saber a los empleados que está bien chillar y gritar para sacar todo lo que llevan dentro”.

Pero Gross rechaza que su conducta fuera la fuente del malestar de su socio: "A veces, la gente dice 'Gross es muy exigente' y tal vez sea así… Si cree que soy exigente ahora, debería haberme visto hace 20 años". Gross reconoció que pide "a los demás sólo lo que yo me exijo a mí mismo: trabajo duro, dedicación y un intenso enfoque que pone a nuestros clientes en primer lugar." 

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