Por qué se ha pasado del too big to fail a alentar una nueva concentración bancaria


La semana pasada se hizo efectivo el acuerdo de fusión de CaixaBank y Bankia en España, una operación que dejará a la nueva CaixaBank como el banco más grande de España con más de 20 millones de clientes y una cuota en créditos y depósitos del 25% y 24%, respectivamente. Los primeros rumores de la fusión llegaron apenas días después de que Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, urgiera a que se produjera una mayor concentración en el sector bancario, no solo en España si no también en el resto de Europa, aun a riesgo de que esa concentración derive en la creación de entidades de gran tamaño, lo que en el pasado implicaba un riesgo que se materializó con el famoso too big to fail. Pero ¿qué ha pasado en la última década con el sector financiero que ha hecho cambiar la percepción sobre el tamaño que deben tener los bancos?

Básicamente en estos 12 años que han pasado desde la quiebra de Lehman Brothers han sucedido dos grandes cambios que han afectado al sector financiero: el aumento de la regulación en aras de garantizar una mayor solvencia de las entidades financieras y la puesta en marcha de una nueva era de tipos de interés bajos a la que el Covid-19 ha dado ahora una nueva prórroga.

“El cambio más relevante ha sido la normativa con Basilea 3 con más requisitos de capital para que las entidades sean más solventes y resilentes. Ahora a las grandes se les exige más y la banca internacional es muy solvente y a ojos del supervisor no hay tanto miedo para que los bancos sean grandes porque tienen capital suficiente para asumir pérdidas o enfrentarse a momentos de crisis”, afirma Fernando Rojas, consultor del área de servicios financieros de Afi.

Con un sector financiero más solvente que en el pasado, entra en juego la otra variable, la de la rentabilidad del sector y basta con ver la evolución que han tenido los bancos en esta última década para darse cuenta de que no gozan con el beneplácito de los inversores. Por ejemplo, el Stoxx Europe 600 Banks ha pasado de cotizar en los 219 puntos a los 89 actuales, lo que implica una caída acumulada del 138% mientras que el el Stoxx Europe 600 ha obtenido una rentabilidad acumulada del 36%. Además, según la última encuesta a gestores de Bofa Securities, en el mes de septiembre la ponderación al sector bancario global cayó en otros 7 puntos hasta una infraponderación del 15%, lo que deja al sector infraponderado en las carteras desde febrero de este año. 

Y en ese pesimismo sobre el sector mucho influye la continuidad de los tipos bajos que han anunciado los bancos centrales ahora como consecuencia del Covid-19. “En la época de Lehman los bancos mantenían una rentabilidad bastante aceptable y no había un problema de rentabilidad y cuando eso pasa, el riesgo es que tengas algo muy grande en un momento determinado se convierte en un riesgo sistémico. Había una preocupación por el riesgo sistémico. Ahora el paradigma es el contrario. Los bancos tienen un serio problema de rentabilidad con una curva de tipos 0 y es prácticamente imposible sacar margen de negocio y con estructuras muy grandes de oficinas, personal...”, afirma Javier Méndez, secretario General del IEAF. A esa complicada situación de tipos a la baja que se inició precisamente con la gran crisis financiera de 2008 se une ahora la crisis económica generada por el Covid-19. “Ha acelerado el proceso de bajas rentabilidades por la política monetaria ultra expansiva y si miras la valoración bursátil de los bancos ya valían menos de 1 en valor en libros antes del Covid-19  y con el Covid-19 además se incrementa la morosidad  que no se había digerido del todo y eso te impacta”, apunta Rojas.

Una concentración que no será solo made in Spain

Es por todo ello que es más que previsible que en los próximos meses sigan anunciándose más operaciones que desemboquen en una mayor concentrafcion del sector y no solo en España. De hecho, la consultora Bain & Company acaba de publicar un informe en el que prevé que la cuota de mercado media de los cinco principales bancos de la Unión Europea aumentare del 51% al 61% debido a la aceleración de la consolidación del sector en tiempos de pandemia. Al fin y al cabo, según explica Méndez, el problema de la falta de rentabilidad no es algo exclusivo solo de los bancos españoles sino de toda Europa. “Es un movimiento que tiene mucha importancia en Europa, que es donde la rentabilidad bancaria sufre más porque es un tipo de banca más de intermediación y retail. En EEUU no es tan importante porque ya hubo una consolidación tras la crisis financiera y allí es muy importante todo el negocio de banca de inversión aunque también puede haber movimientos”, afirma.

No obstante, queda por ver si esas fusiones se darán a nivel nacional o transfronterizo y ahí George Gould, analista Sector Financiero Europeo de Fidelity International defiende más la primera opción. “Con los inversores y los reguladores dando la bienvenida a la consolidación del sector bancario europeo como una de las pocas maneras en que los bancos pueden aliviar la presión sobre la rentabilidad, espero ver más acuerdos en los próximos años. Es probable que las fusiones y adquisiciones transfronterizas dentro de Europa sean más difíciles, debido a que los posibles acuerdos son diabólicamente complejos y pueden producirse choques culturales”, afirma.

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