Por qué las últimas elecciones en Japón han sido un factor positivo para las Abenomics


Mientras que el mundo occidental está pendiente de los acontecimientos políticos en Reino Unido, España, Italia, EE.UU. y otras elecciones venideras (como la repetición de las elecciones en Austria, por ejemplo), Japón tampoco es ajeno al incremento del protagonismo de la política. Tal y como hace notar Nathan Gibbs, especialista de carteras de clientes de Schroders, los mercados han estado pendientes de las elecciones celebradas el pasado 10 de julio, algo inusual en Japón.

El resultado ha sido muy positivo para Shinzo Abe y el Partido Democrático Liberal (junto a su socio en el Congreso, el Partido Komei), al conseguir dos tercios de los escaños en la Cámara Álta. “Con este respaldo, Abe será capaz de aprobar casi cualquier reforma que se proponga, la implementación hasta ahora ha sido más lenta porque no disponía de tantos apoyos”, explica Gibbs.

“Queremos ver más reformas en política fiscal y monetaria y reformas estructurales en campos como el mercado laboral, el sistema impositivo o la inmigración, aunque vemos improbable el último caso. El mercado debería poner en precio estos cambios en los próximos años”, declara el especialista, que también cree que “los inversores subestiman el impacto de las reformas”. El equipo de renta variable japonesa de Schroders espera “un anuncio fuerte por parte de Abe en los próximos tres meses”.

“Es la tercera elección nacional bajo el mandato de Abe, y ha alcanzado una victoria clara en cada una de ellas. Aunque los sondeos de opinión demuestren que más japoneses desaprueben que aprueben el programa económico Abenomics, los votantes ven que Abe y a su partido ofrecen mejor liderazgo y competencia que otros partidos”, explica el equipo de renta variable japonesa de Goldman Sachs AM. Su postura es que “los impactos de las Abenomics han llevado a cambios considerables en las empresas japonesas y, por tanto, benefician a los inversores, pero han sido más lentas al beneficiar directamente al público general”.

Desde Goldman Sachs AM también anticipan algún tipo de anuncio por parte del presidente de Japón. De hecho, recuerdan que “Abe destacó en un programa de televisión posterior a las elecciones su deseo de crear rápidamente medidas económicas comprensibles y audaces”. En la firma también se hacen eco de los cálculos de muchos economistas de que el Ejecutivo podría anunciar un paquete de estímulos fiscales estimados en 10 billones de yenes: “Pensamos que las asignaciones clave de los estímulos podrían dirigirse hacia el desarrollo de infraestructuras, reconstrucción de instalaciones dañadas por terremotos, prevención contra desastres e instalaciones para el cuidado de la infancia”.

La opinión de los expertos de Groupama AM va en una línea similar. Explican que “estas elecciones van a reforzar la posición, ya favorable, de Shinzo Abe, tras las elecciones legislativas anticipadas en diciembre de 2014, que le otorgan una "súper-mayoría" de dos tercios en la Cámara Baja (con casi 300 asientos del propio PLD + los 35 asientos de su aliado centrista)”. “Abe había convocado este escrutinio para obtener un voto de confianza popular en su política económica”, añaden.

Desde la firma recuerdan que, gracias a este último respaldo, el presidente de Japón “tiene por lo tanto el campo libre todavía un año y medio más (hasta diciembre de 2018) para continuar con las reformas comprometidas, en particular su programa económico, pero también una reforma de la Constitución redactada por los americanos después de la guerra que nunca ha sido modificada”.

Una de las consecuencias del Brexit ha sido la fuerte apreciación del yen en semanas posteriores, al activarse su cualidad de activo refugio. Esta apreciación es justo lo contrario que ha perseguido el Banco de Japón y Shinzo Abe con las Abenomics, y tiene impacto directo sobre los beneficios del sector manufacturero nipón. Adrian Hickey, gestor de Pictet AM, reflexiona en este sentido que “el Brexit ha conmocionado el sistema financiero y Japón no es inmune”. Hickey aclara que, “aunque el mercado británico representa una cuota bastante pequeña del comercio para Japón, toda señal de inestabilidad política en Europa tiene inevitablemente repercusión en el crecimiento mundial”.

Sobre la escalada del yen, el gestor hace notar que “de hecho ha habido sorpresa en las débiles previsiones para el ejercicio que terminará en marzo de 2017, siendo el principal culpable el yen frente a las estimaciones conservadoras de las empresas”. El experto recuerda no obstante que la divisa ya se había fortalecido considerablemente frente al dólar ante del referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la UE, y posteriormente lo ha hecho frente al Euro. “Así que el índice Topix, en seis sesiones entre el referéndum y final del trimestre, ha llegado a caer 3,4%, si bien con subidas en áreas defensivas como ferrocarriles, telecomunicaciones, farmacéuticas, servicios públicos y alimentación y caídas entre 5% y 10% en sectores cíclicos, maquinaria, bancos y automoción”, describe.

Dicho esto, Hickey afirma que “es difícil creer que gran parte, por no decir todo, esté reflejado en las valoraciones”, en primer lugar porque las empresas más expuestas ya han hecho sus coberturas y porque también hay empresas que se benefician de un yen más fuerte, como por ejemplo el minorista Nitori, el fabricante de equipos de aire acondicionado Fujitsu General y los fabricantes de equipos de producción de semiconductores Tokyo Electron y Hitachi Kokusai. El gestor suma a todo esto que permanece intacta la tendencia a mejora del gobierno corporativo: “De hecho, es momento para que las empresas japonesas empiecen a activar sus programas de recompra de acciones”, sentencia.

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