Por qué la lucha entre gestión activa y gestión pasiva es irrelevante


La manera en la que se piensa sobre la construcción de carteras ha evolucionado y el cambio es imparable. La reciente regulación ha puesto el foco en el valor real que ofrece cada fondo; en su coste, pero también en si es el vehículo más eficiente con el que lograr el objetivo deseado. “Está calando la noción de que cada decisión que se toma en una cartera es  una decisión activa”, explica Stephen Cohen, responsable de iShares (BlackRock) para EMEA. Cada vez hay más datos que respaldan la tesis de que es más determinante para la rentabilidad acertar con la asignación de activos que elegir al gestor correcto

Los inversores están repensando su manera de plantear la construcción de su cartera lo que, en opinión de Cohen, deriva en tres puntos clave: 

1- ¿Estoy acertando con mi asignación de activos?

2- ¿Cuál es el coste de la cartera?

3- ¿Dónde puedo generar alpha adicional al que me estádando mi asignación de activos?

“Y el resultado de ello será una cartera compuesta por ETF o fondos indexados, gestores que generan alpha, alternativos, etc.”, afirma el experto. 

Estas tres preguntas reflejan un cambio importante ya que históricamente hablar de construir una cartera ha sido hablar de gestión activa. Es una nueva manera de pensar que no necesariamente anuncia el fin de la misma. Más bien, es una apertura a preguntarse dónde merece seguir a un índice, dónde apostar por factores y dónde elegir un gestor activo. Porque Cohen, pese a ser representante de uno de los mayores negocios de ETF del mundo, es claro en su predicción: “Los inversores seguirán queriendo pagar por gestores que de verdad generen valor. Y así debería ser”. 

La entrada de Mifid II y demás regulación ha reforzado el foco en la transparencia de las carteras. Cohen nota mayor presión al determinar qué entra en las carteras y por qué. Esto está poniendo en duda incluso valores tradicionalmente asociados a la gestión activa como la inversión por factores. Apostar por variables como el momentum o el value se ha convertido en una commodity hasta tal punto que ya no se pueden considerar como fuentes del alpha. 

La expansión de los ETF en Europa

En Europa el uso de fondos cotizados aún es tibio, especialmente en comparación con mercados más maduros como el estadounidense. Esto está a punto de cambiar. En iShares estiman que en 10 años la industria europea crecerá un 17-18%. Ese crecimiento llegaráde la mano de los profesionales de la banca privada (del universo del wealth management) y de inversores institucionales, que están reduciendo el coste medio de sus carteras

Y dentro de ella, la mayor expansión se prevéen los indexados de renta fija. Al igual que pasócon los ETF de renta variable, el mercado se ha dado cuenta de que son una alternativa eficiente para lograr exposición deseada. A veces, incluso, puede ser más eficiente comprar y vender ETF en el mercado secundario que hacerlo con los activos subyacentes. 

El apetito por estos productos ya se está dejando notar. Según cuenta Cohen, son el área de mayor crecimiento en estos momentos. Los inversores están demandando vehículos del universo high yield europeo, crédito, pero sobre todo renta fija de mercados emergentes, la gran apuesta del año ahora que la Fed ha pausado las subidas de tipos. También destacan los bonos corporativos europeos, que vuelven al foco de los inversores tras mucho tiempo. 

Pero lo que más convence a Cohen de que esta evolución es estructural es el hecho de que los ETF ya no se emplean únicamente para apuestas tácticas. “Están comenzando a ser incluso parte del núcleo de las carteras”, asegura.  

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