Por qué es más arriesgado obtener rentas con bonos que con acciones


Desde el pasado verano, la crisis europea ha remitido ligeramente pero no hay que confiarse, porque la volatilidad dominará los mercados y los problemas tardarán años en resolverse. Pero los inversores tienen la oportunidad de rebelarse contra un escenario de represión financiera que penaliza a los inversores en renta fija. Para Allianz Global Investors, la renta variable europea es una de las alternativas, gracias a su capacidad de ofrecer rentas con menor riesgo que los bonos, a través de los dividendos de las acciones, y también a la huella global de las compañías, que les otorga la capacidad de crecer en un entorno de crecimiento raquítico.

Para Neil Dwane, responsable de inversiones de Europa de Allianz Global Investors, el entorno de represión financiera estará vigente durante años. “Este tipo de situaciones en las que se utiliza la inflación para desinflar la deuda, penalizando a ahorradores frente a deudores, se ha dado en Estados Unidos en épocas de guerra y se ha demostrado que tarda una o dos décadas en funcionar. Por eso, considera que este periodo con distorsión en los precios y en el que los activos libres de riesgo significan también retorno nulo o negativo, durará.

Pero habrá un punto de inflexión, ya sea porque que los máximos inversores foráneos en deuda pública estadounidense empiecen a reducir sus compras en algún momento –lo que afectará negativamente al precio de los Treasuries–, o porque tarde o temprano habrá una retirada de las políticas monetarias de estímulo, con la llegada de la inflación y la normalización de los tipos de interés, lo que provocará un colapso en la renta fija. “Los europeos no tienen en sus carteras renta variable del continente pero sí renta fija y esa situación será peligrosa entonces. Por el contrario, habrá una clara oportunidad de ganar dinero en bolsa, pues habrá un fuerte movimiento de capitales hacia el activo”.

Por eso, Dwane cree que llegará un momento en que los inversores empezarán a reaccionar a esta realidad y se plantearán apostar fuerte por activos que sirvan como protección contra la inflación, como las materias primas, o que ofrezcan una renta con incluso menor riesgo que la que ofrecen los bonos, a través de la renta variable y el dividendo. “El alto dividendo suele venir de compañías de calidad mientras que, en renta fija, para obtener altos cupones hay que recurrir a bonos de peor calidad y mayor riesgo”, explica.

Así, y bajo el argumento de que para obtener rentas es más arriesgado hacerlo en renta fija que en bolsa, cree que los dividendos son un argumento de peso para volver a las bolsas, pues, aunque algunas firmas están recortándolo, son muchas las que tienen capacidad para seguir pagándolo o incluso incrementarlo. “El MSCI Europe es uno de los índices más infravalorados del momento y el que mayores dividendos ofrece”, apostilla. Eso es lo que aprovecha el fondo Allianz European Equity Dividend.

La gestora cree que las oportunidades también pueden venir, paradójicamente, del crecimiento, algo que captan con el Allianz Euroland Equity Growth. Matthias Born, su gestor, señala la exposición de los nombres de su cartera a mercados globales así como su competitividad, productividad y capacidad exportadora. Compañías de calidad con fuertes barreras de entrada que en los últimos años han crecido una media del 15%. Inditex es uno de los ejemplos: aunque reducirá su crecimiento, seguirá haciéndolo a doble dígito en los próximos años.

Otras alternativas

Otra forma de aprovechar las oportunidades en renta variable europea son las small caps, compañías europeas de pequeña capitalización que componen la cartera del Allianz Europe Small Cap Equity. Su gestor, Frank Hansen, señala el efecto tamaño, los beneficios de la globalización y los potenciales movimientos corporativos como aspectos ventajosos y catalizadores, siempre con una selección activa de los nombres centrada en la calidad y en la diversificación (su cartera está compuesta por unos 90 nombres).

Allianz Discovery Europe Strategy es otro fondo con filosofía long-short y mercado neutral con el que se puede sacar provecho al activo, sobre todo a través de apuestas entre sectores y países. “En 2010 el país que dio más rentabilidad fue Grecia y en 2011 Irlanda. No descarto que en 2013 sea España”, afirma su gestor, Harald Sporleder, que destaca la gestión de riesgo diaria del producto y la importantica de mantener intacto el proceso en cualquier entorno, algo que les permitió ofrecer rentabilidades positivas incluso en 2008.

La deuda española, en manos del BCE y los españoles

El responsable de inversiones de la entidad habla de volatilidad en Europa en los próximos años, y explica la situación de España. “Draghi ha hecho público su compromiso de defender el euro de forma ilimitada pero no de financiar de la misma forma a los países con problemas, y hay que tener en cuenta el fuerte elemento de condicionalidad que conllevan las ayudas”, explica Dwane. Sobre todo, teniendo en cuenta que los inversores internacionales aprovechan las compras del Banco Central Europeo y las inyecciones de liquidez para salir de la deuda española. Así, ésta queda en manos de inversores nacionales, además de la autoridad monetaria.

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