Pictet: La deuda emergente en moneda local ha pasado de inversión de nicho a global


Pictet gestiona deuda de mercados emergentes en dólares desde 1998 y el fondo Pictet Emerging Local Currency Debt, lanzado en junio 2006, aprovecha la cada vez mayor emisión de deuda en moneda local y la mejora de la liquidez en esta clase de activos –atribuible a los fondos de pensiones nacionales, compradores naturales en sus propias divisas-. 

Entre los inversores extranjeros esta clase activo, inicialmente de nicho, ha ido ganando una credibilidad que culminó con la puesta en marcha de los índices JP Morgan EM (serie GBI-EM) en 2005, según Pictet. Así, mientras la inversión en bonos tradicionales de deuda emergente en dólares se trataba de jugar el diferencial de rentabilidad por encima de la deuda de EEUU, en los denominados en moneda locales se juegan dos componentes, divisa y tipo de interés, especialmente gestionables por separado ante el desarrollo de bancos centrales independientes con objetivos de inflación y transición a tipos de cambio de divisa flotantes.

Durante la crisis de 2008 la deuda emergente en moneda local se mostró relativamente resistente frente a otras clases de activos, mostrando los beneficios de diferenciar entre divisa y tipo de interés. Además los emergentes deben converger con los mercados desarrollados a medio y largo plazo, algo que ya viene ocurriendo con el deterioro entre los emisores de mercados desarrollados. Dados los fundamentales comparativamente fuertes de los países emergentes en comparación con países occidentales excesivamente endeudados y el estado de los emisores periféricos de Europa, existe la posibilidad de que la categoría de deuda emergente en moneda local se reconozca como deuda global.  En cualquier caso muchas instituciones ya tratan de aumentar la asignación a este tipo de activos, que ya no se considera de riesgo o nicho.

Según Simon Lue-Fong, jefe de deuda emergente y gestor del fondo, conviene reflejar el mayor peso económico y político de los mercados emergentes, de manera que los asignadores de activos deben aumentar su posición en deuda emergente en moneda local, una tendencia que ha ido cogiendo ritmo, aunque está todavía en su infancia -muchos inversores institucionales históricamente han tenido cero exposición-, de manera que la demanda neta probablemente siga muy positiva. Así, los fondos de pensiones locales siguen siendo compradores, pues están sujetos a reglamentaciones que requieren invertir en sus mercados locales.

El estilo del fondo de Pictet es de inversión activa sobre el índice de referencia, en lugar de alta convicción o retorno total, con un potencial de rentabilidad del 1% al 3% sobre el índice. El proceso hace hincapié en la evaluación macroeconómica y los fundamentales por país. El equipo del Pictet Emerging Local Currency Bonds ha desarrollado proxies mediante deuda de mercados desarrollado, que permiten ajustar sensibilidad a variaciones del mercado en períodos de estrés, cuando la liquidez en emergentes se puede deteriorar significativamente.  El equipo está formado por 14 especialistas dedicados y en Singapur dos gestores senior, un analista de crédito, uno de cartera y un comercial. 

Tendencias locales más idiosincrásicas

Las perspectivas a medio plazo siguen contando con soporte fundamental, en contraste con muchos países desarrollados, lo que probablemente contribuya a que prosiga la asignación estructural de fondos hacia esta clase de activos.  Sin embargo, dada la actual crisis de deuda soberana europea y las preocupaciones acerca de crecimiento en China y países desarrollados, hay motivos para ser cautelosos a corto plazo.

Las tendencias de mercados locales probablemente serán más idiosincrásicas -dependientes de acontecimientos domésticos- y dado que los ciclos actuales de subidas de tipos de interés parecen estar llegando a su fin o haberse detenido en muchos países –con crecimiento más débil- en Pictet se inclinan por sobreponderar sensibilidad a variaciones de tipos de interés, que han aumentado en Brasil, Indonesia, México y Sudáfrica.  

“Nos inclinamos por una posición sobreponderada o larga en divisas emergentes a medio plazo.  A corto plazo hemos reducido exposición a más neutral, hasta que el mercado se normalice.  En cualquier caso mantenemos una posición larga en renminbi chino y dólar de Hong Kong, previendo ajustes en sus tipos fijos respecto al dólar”, comentan desde la gestora.

 

 

 

 

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