Penta AGF: "La verdad es que los fondos de inversión privados tienen muy poco sentido en estos tiempos"


Antes de la llegada de la Lay única de Fondos (LUF), Penta Administradora General de Fondos (AGF) optó por la estructura de los fondos de inversión privados (FIP) para acceder a los inversionistas institucionales. Sin embargo, algunos aspectos del entorno suponían algunas complicaciones en el desarrollo de esta rama del negocio. Christian Villouta, gerente general de Penta AGF, nos explica cómo ha sido la evolución estratégica de la administradora sobre los fondos de inversión, y cuáles son sus objetivos para los próximos meses.

"Los fondos de inversión privados van a quedar para casos muy puntuales. La verdad es que tienen muy poco sentido en los tiempos que corren". Así de clara ve la situación Villauta. "Con la LUF para que un fondo sea privado o continúe siendo privado hay que cumplir con unos requisitos que son muy complicados, y por lo tanto es un desincentivo muy fuerte para tenerlos". Sin embargo, no siempre fue así. "Nosotros desarrollamos fondos privados porque era muy fácil crearlos. Básicamente era un instrumento privado del que se depositaba un reglamento de forma interna y se creaba una escritura pública. Hoy en día, con la LUF es mucho más fácil crear un fondo de inversión público, por lo que hemos modificado nuestra estrategia".

Además, la nueva regulación permite a la gestora aliviar una de las preocupaciones de los inversionistas institucionales: la liquidez. Villauta destaca que "en nuestras conversaciones con los institucionales, los inversionistas están interesados en tener ventanas de liquidez mayores de las que existían con la antigua regulación". La LUF no sólo permite que los fondos de inversión públicos tengan series, sino que también permite configurarlos para que los aportantes realicen rescates. De esta forma, "un fondo de inversión rescatable en la práctica funciona igual que un fondo mutuo pero con un plazo de pago más largo".

Lo más leído