Paul Casson, de Henderson: "Aún hay oportunidades en Europa"


En un momento en que los inversores se muestran pesimistas con respecto a la renta variable europea y han dejado de lado el activo, Henderson sigue apostando fuerte por el mercado del continente. “Los mercados son muy volátiles y a veces la gestión resulta muy frustrante, pero creemos que los inversores están obsesionados con los problemas y que aún hay oportunidades”, comenta Paul Casson, gestor del fondo Henderson Pan European Alpha, un long-short de renta variable europea. “No hay líneas rectas para conseguir las cosas y tampoco en los mercados”.

 

De cara al futuro, Casson aclara que tener una adecuada cautela no es lo mismo que ser pesimista y que aprovechará cualquier escenario de volatilidad para introducir nuevas ideas en cartera, sobre todo en un mercado apoyado por las valoraciones. “Hay una burbuja en el oro, pero no en la renta variable europea”, explica el experto. Casson, que indica que está igual de nervioso con respecto a sus posiciones largas que con respecto a las cortas, no se conforma con ser pesimista “en un entorno en el que los inversores ignoran las buenas noticias y convierten las malas en muy malas, refugiándose en activos que no tienen sentido”, dice el gestor. Aunque tampoco apuesta por un mercado alcista, considera que el sentimiento es extremo y que debería empezar a cambiar. En este contexto, considera que, aunque las valoraciones de acciones europeas son atractivas, el miedo implica una visión más pragmática y trabajosa para encontrar retornos.

 

Abandono del euro

Casson está convencido de que Grecia abandonará el euro, porque no hay otra alternativa, aunque será mejor que lo haga con apoyo que solo. “El mercado de deuda griego ha recibido demasiado capital extranjero y ha sido mal gastado”, comenta, equiparando la crisis de deuda griega con la crisis de deuda de un “país emergente que está pegado al resto de Europa”. Y es que cree, que al contrario que Irlanda, donde los planes de austeridad empiezan a funcionar, Grecia no ha hecho bien sus deberes.

 

El gestor es detractor de los mercados emergentes, especialmente China, pues cree que su sistema bancario seguirá los pasos del estadounidense ante la burbuja que se está creando en el mercado inmobiliario.

 

El Henderson Horizon Pan European Alpha es un fondo “long-short” de renta variable europea que busca una revalorización del capital a largo plazo, en relación con el índice de referencia, mediante la inversión en valores europeos. De esta forma, y aprovechando las posibilidades de la normativa UCITS III dentro de la cual se encuentra, el fondo combina un enfoque de hedge fund con la estrategia de construcción de carteras long-only con el objetivo de generar un alfa adicional. Con todo, no puede vender acciones a corto en el sentido aplicado a la inversión alternativa, pero emplea CFD (contratos por diferencias) para crear posiciones cortas, que no pretenden realizar labores de cobertura, sino suponer una fuente adicional de rentabilidad. El fondo no tiene limitaciones geográficas dentro de Europa y a día de hoy sus principales posiciones sectoriales están en consumo discrecional (19,4%), energía (14,8%) y consumo básico (13,4%). Lanzado en 2006 y con más 170 millones de euros bajo gestión,  el fondo está gestionado por Paul Casson que, desde su incorporación a la gestión en 2008, ha logrado retornos del 37%, en línea con su objetivo de conseguir rentabilidades de entre el 10% y el 12% anual en cada trienio.

 

Crítica a los políticos

El proceso de inversión, por su parte, implica la búsqueda del crecimiento de flujos de caja a un precio razonable. Para conseguirlo, Casson emplea un enfoque bottom-up para la selección de valores y sigue un análisis de cada título que se divide en dos áreas fundamentales: valoración del negocio y análisis del flujo de caja. Es más, cree que el análisis fundamental de las empresas puede dirigir las decisiones de inversión, tanto positivas como negativas, que van en contra de la opinión generalizada del mercado y puede además generar cantidades significativas de alfa. Y es que, aunque tiene en cuenta el escenario macro para ver dónde se enmarcan los negocios, está al margen de las decisiones políticas. “Los gobiernos ya no tienen dinero para gastar y además los políticos incrementan el coste de capital y disminuyen las ganancias potenciales en renta variable”, comenta.

 

Cuando se trata de seleccionar valores para la porción long de la cartera, el gestor trata de entender las perspectivas a largo plazo -2 a 3 años- para cada negocio e intenta calcular si la posición competitiva de la empresa es lo suficientemente fuerte para mantener importantes rentabilidades. Por el contrario, para las posiciones cortas, busca beneficiarse de algún hecho negativo, como un esperado profit warning, que tendrá lugar en un futuro cercano y que causará una caída destacada en el precio de las acciones de la compañía. “Se trata de compañías con daños que están caras”, explica.

 

Alta exposición neta

En cuanto a la composición de la cartera, esta suele contar con unas 50 posiciones: unas 30 largas y aproximadamente unas 20 cortas. En esta misma línea, la rotación típica del “long book” oscila entre 30-40% anual y la del “short book” varía entre el 90-160%. Asimismo, el rango absoluto de exposición es del -20%-150%, siendo su rango típico del 40-120%. La exposición neta, que llegó hace meses a rozar el 80%, se sitúa ahora en el 67%.

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