Pasado y futuro de un Ibex 35 atractivo por valoraciones pero que no ilusiona


Si los gestores presentaban 2011 como el año de la bolsa, doce meses después el tiempo no les ha dado la razón. El recrudecimiento de la crisis de deuda soberana y la previsión de una nueva recaída de la actividad económica en Europa han terminado de expulsar a los inversores de un mercado de renta variable que, en el caso del español, ha perdido un 30% de su valor en los últimos dos años. Traducido a euros, esto le ha costado a las compañías que integran el Ibex 35 hasta 87.000 millones en términos de capitalización.

 

A pesar de que la mayor presión ejercida sobre España ha reducido el interés de los inversores por sus empresas, dado el nocivo efecto que el incremento de la prima de riesgo ha tenido sobre su coste de financiación, el índice selectivo cierra 2011 con un retroceso anual del 13% que le deja en los 8.566 puntos, un comportamiento incluso mejor que el que han registrado otras plazas de su entorno, como Milán (-26%), París (-17%) o Frankfurt (-15%). La palma se la vuelve a llevar Grecia, cuyo índice, el Athens General, ha sufrido un descalabro del 50% en el año.

 

Según coinciden en señalar la mayoría de los analistas, la Bolsa española está barata. Otra cosa muy distinta es que sea aconsejable invertir en ella. La fuerte exposición del Ibex 35 a un sector financiero con un futuro incierto, así como la pérdida de atractivo que ha sufrido su principal buque insignia, Telefónica, ante el recorte aplicado en su política de retribución al accionista, explican el desinterés de los inversores por un índice que en absoluto representa a la economía española.

 

Pese a que las compañías de mayor peso en el índice son multinacionales con un importante posicionamiento en mercados emergentes, la rebaja del rating ejecutada por las agencias de calificación de riesgos sobre el Reino de España en 2011, unido al ensanchamiento del diferencial entre la rentabilidad de su bono a 10 años respecto al bund, que ha cerrado el año sobre los 326 puntos básicos, ha hecho que muchos inversores eliminasen de sus carteras cualquier activo con exposición al país.

 

Y es que, no conviene olvidar que “la situación económica tanto a nivel doméstica como a escala internacional presionarán los beneficios empresariales a la baja”, indica Irma Garrido, directora de análisis de Ahorro Corporación. Además, las medidas que ya ha empezado a aplicar el nuevo Gobierno para reducir el gasto público tendrán un especial impacto en la banca -un sector con un peso en el Ibex 35 que actualmente ronda el 35%-, así como en compañías de infraestructuras, farmacéuticas y medios de comunicación, afirma esta experta.

 

En este escenario, ¿qué podemos esperar del Ibex 35 en 2012? Según el sondeo de Encuestafacil que Funds People elabora para Expansión, la rentabilidad media que los gestores esperan que les ofrezca el índice es de apenas el 3%. El futuro es tan incierto que existe una gran disparidad de criterios entre las firmas a la hora de estimar el rendimiento que ofrecerá el mercado de renta variable español en el año que ahora comienza. Los más pesimistas hablan de pérdidas para el índice del orden del 15%; los más optimistas, de ganancias del 20%.

 

Dentro de este último grupo se encuentra Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4, quien apuesta a que el Ibex 35 recuperará en 2012 los 10.000 puntos. “Consideramos que nos vamos a mover en un mercado de amplios rangos en el que habrá que ser muy flexible para aprovechar estas fuertes fluctuaciones, que podrían ser del orden del 50% entre bajo y alto anual”, asegura esta experta en un artículo.

 

Entre los valores más recomendados por las firmas de análisis para el próximo año figuran compañías de corte defensivo, como Repsol YPF, Grifols o Ebro Foods. Otra de las mayores apuestas para 2012 volverá a ser Inditex, de la que los expertos destacan su facilidad para generar caja y el hecho de no estar endeudada. Algunos analistas también se atreven con Santander y BBVA, si bien el sector goza de muy pocas simpatías. Fuera del índice las más mencionadas son Viscofán, NH Hoteles y, un año más, CAF.

 

El desconcierto que existe sobre el mercado español alcanza incluso a la composición del Ibex 35. Tan es así que el selectivo acaba el año con 36 valores, uno más de lo que es habitual, una circunstancia que no resulta baladí, ya que la incorporación de una nueva compañía supone un ligero reequilibrio de fuerzas en el índice y resulta un inconveniente técnico para todos aquellos productos, como los ETFs, que replican la evolución del índice.
 

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