Para Invesco, España está en mejor forma que sus vecinos periféricos


Para el equipo de renta variable paneuropea de Invesco en Henley, en sus perspectivas de mercado para 2011, España está en mejor forma que sus vecinos periféricos si se mide en función del análisis de la deuda relativa y de las posiciones de déficit, así como del análisis de los sistemas bancarios de España en comparación con Irlanda.

"No infravaloramos las dificultades causadas por el estallido de la burbuja inmobiliaria y sus implicaciones para el sistema bancario nacional y para la economía en general, representadas en la tan citada tasa de desempleo del 20%. Estos problemas garantizan que el crecimiento, en caso de existir, será muy débil durante los años venideros", explican. En su opinión, respecto a la deuda y al déficit, España está en mejor posición que muchos otros en Europa. "Tras los recientes anuncios que destacan el progreso en la reducción del déficit, se espera que éste alcance el 6% del PIB para 2011. Aunque es todavía una cifra más elevada de lo deseado, supone una mejora espectacular y debería proporcionar tranquilidad sobre la viabilidad de las finanzas españolas a los mercados de capitales". En términos de deuda gubernamental bruta, esperan que España suba hasta el 70% del PIB, lo que la posiciona en una situación muy favorable respecto a otros países de Europa, incluyendo a Alemania. Además, destacan que la proporción de la deuda gubernamental viva en manos de las familias es de casi el 60%, porcentaje más elevado que en Grecia, Irlanda y Portugal. Este hecho indica un gran apoyo financiero de las familias que puede ser muy importante para emisiones futuras llevadas a cabo por el gobierno, así como por el sector bancario.

El equipo de Invesco cree que es importante examinar el sector bancario ya que, como en Irlanda, el estallido de la burbuja inmobiliaria puede llevar a su insolvencia así como a la transmisión de estos problemas a la deuda soberana. No ven que esto vaya a ocurrir en España. El primer punto que resaltan es que, a diferencia de Irlanda, el sistema bancario español está dominado en tamaño por bancos como Santander y BBVA, instituciones globalmente diversificadas con una exposición limitada y gestionable al mercado inmobiliario doméstico. En segundo lugar, el régimen regulatorio en España siempre se ha considerado uno de los más sólidos de Europa. A través de la obligación de adoptar provisiones contracíclicas permitió que el sector español estuviera en una posición mejor para absorber pérdidas cuando éstas se materializasen. En tercer lugar, las prácticas irresponsables en los préstamos se concentraron fundamentalmente en las cajas de ahorros locales no cotizadas. "El gobierno y el regulador han sido rápidos en recapitalizar y consolidar este sector, asegurando que el riesgo de contagio que podía presentar, se contenga. Estas medidas no suponen la vuelta del crecimiento a España, pero nos ayudan a llegar a la conclusión de que España está en el camino de una recuperación lenta sin tener que recurrir a fuentes externas", añaden.

En este sentido, explican que se reunieron en mayo con el Banco de España, en medio de la crisis de deuda soberana que azotó a los mercados. "Concluimos que la prima de riesgo de España estaba demasiado inflada y reaccionamos invirtiendo en renta variable española que había sido excesivamente castigada, incluyendo a los grandes bancos multinacionales. Las conclusiones a las que llegamos en aquel momento no han hecho más que confirmarse, por todo lo que hemos visto en el sector bancario español y por el progreso llevado acabo en la reducción del déficit", explican.

Ahora bien, mientras reconocen que los riesgos que rodean a España son contenibles, también destacan que los políticos europeos tienen un papel muy importante que jugar para tranquilizar a los mercados.

 

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