Otra vez elecciones en España: ¿qué escenarios deben esperar esta vez los inversores?


Ya es oficial: los españoles vuelven a las urnas el 26 de junio, apenas seis meses después de la última cita electoral. Los analistas de gestoras internacionales están tratando de indagar qué impacto han tenido sobre la ciudadanía los últimos cuatro meses de negociaciones: “La cuestión real es si los últimos cuatro meses han roto la fe de los españoles en la regeneración de la política”, resume Jean-Alexandre Vaglio, analista y estratega de AXA IM.

Vaglio recuerda que una de las claves de las elecciones de diciembre fue la elevada tasa de participación, “guiada en gran medida por los votantes de los dos nuevos partidos que votaban por primera vez o que volvían a las urnas”. El experto recuerda también que el sentir general era que “el sistema bipartidista había llegado a su fin”. Sin embargo, describe los últimos acontecimientos como “la división entre los conciliadores (PSOE, C’s) y los intransigentes (PP, Podemos)”, y considera que “con mucha probabilidad ha afectado la fe de los españoles en un nuevo entorno político”.

Siguiendo en esta línea, el experto afirma que una de las reacciones más esperadas por la sociedad española sería un cambio de caras en los principales partidos, tanto de sus líderes como de otros cuadros principales, “pero parece todavía lejos de que se pueda dar por hecho”, algo que considera “particularmente cierto para el caso del PP”. Es más, Vaglio resalta que “Albert Rivera, líder de C’S, muestra disposición a aliarse con el PP si el partido se regenera, es decir, si Mariano Rajoy da un paso atrás”. Paralelamente, el estratega y analista se fija en las conversaciones entre Podemos e IU para unir fuerzas – las describe como “una extensión de las exitosas alianzas regionales de las anteriores elecciones”- de cara a los próximos comicios, aunque en su opinión este posible tándem “cuestiona su habilidad para actuar como un partido unificado”.

Con estos mimbres, el pronóstico de AXA IM es que en la cita electoral de junio “una tasa de participación inferior favorecerá al PP, mientras que el PSOE teme convertirse en la tercera fuerza tras Podemos-IU”. Sobre la promesa de Pedro Sánchez de no establecer ninguna alianza entre el PP y el PSOE, el experto opina que entonces “sólo una coalición de izquierdas (PSOE, Podemos, IU) o una de centro derecha (PP, C’s) podría obtener la mayoría de escaños, pero con un margen muy pequeño”. Además, considera que “ambos casos serán decisiones difíciles: las relaciones entre el PSOE y Podemos-IU han demostrado ser difíciles y hay grandes diferencias (el referéndum sobre la independencia de Cataluña) que tienen que resolverse; PP y C’s deberían entenderse más fácilmente si el PP cambia de líder”.

Finalmente, el experto indica sobre la repetición de las elecciones que “es probable que duren las negociaciones después de los comicios, pero una tercera ronda electoral debería ser evitada porque sería rechazada por los votantes españoles y destruiría la confianza limitada que todavía tienen en los políticos”. Desde AXA IM prevén que, en los días posteriores al 26-J, “los partidos se comporten de forma diferente después de que se conozcan los resultados”. Específicamente, el analista y estratega piensa que si los escenarios detallados previamente no se materializan o no suman suficientes apoyos, “la presión sobre el PP y el PSOE será elevada, para formar una gran coalición como último recurso para evitar nuevas elecciones”.

Los retos del nuevo gobierno

Para cuando se materialicen las elecciones, España ya llevará seis meses con un gobierno en funciones. Con independencia de cuál sea la formación o formaciones políticas gobernantes, Vaglio afirma que “la primera prioridad será viajar a Bruselas para negociar una relajación del objetivo de déficit público para este año con la Comisión Europea”, especialmente porque, a pesar del fuerte crecimiento económico registrado en 2015 (3,2%), el año pasado se incumplió por ocho décimas (5% del PIB en vez del 4,2%). Eso sí, lo que cambiarían serían las excusas del nuevo Ejecutivo: “Un gobierno de centro derecha liderado por el PP echaría la culpa a la parálisis política y los seis meses perdidos, mientras que una coalición de izquierdas culparía a la herencia recibida del PP”.

Amén del déficit, el segundo gran reto que deberá afrontar el nuevo gobierno será la consolidación fiscal, especialmente debido a que lo más probable es que el Congreso esté muy fragmentado. “Por consiguiente, no ha sido una sorpresa que la Comisión Europea revisara recientemente a la baja sus proyecciones para España, que ahora se espera que caiga por debajo del objetivo del 3% previsto para 2018”, comenta el experto.

Finalmente, Vaglio afirma que “el nuevo gobierno tendrá que clarificar las cuestiones sobre la independencia catalana”. En este sentido, afirma que “se necesita urgentemente un nuevo gobierno y, por tanto, el comienzo de las negociaciones”, debido a que “la deuda regional de Cataluña se está volviendo cada vez menos soportable”. En este sentido, recuerda que el pasado mes de marzo la agencia S&P rebajó el rating de Cataluña a nivel de bono basura, al asignarle un B+. “Dado que España tiene cerca del 60%

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