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Oportunidades y riesgos que supone para una gestora comercializar fondos con comisiones flexibles


La gestión pasiva está poniendo en un brete a la gestión activa. El auge que están experimentando los ETF y los fondos indexados está obligando a las gestoras tradicionales a tomar medidas para evitar lo que está sucediendo, por ejemplo, en Estados Unidos, donde se está produciendo un importante trasvase de fondos de gestión activa a pasiva y donde los productos indexados representan ya el 40% del total de los activos que atesora la industria... y subiendo. Esto está siendo visto por las gestoras como una seria amenaza a la que deben hacer frente en un entorno muy difícil, en el que las comisiones tienden a la baja y los costes aumentan, lo que deriva en una fuerte presión de márgenes.

La noticia es que las entidades han abandonado el inmovilismo y se han decidido a actuar, ideando nuevos modelos de comisiones con los que poder atraer a un inversor que, además, está descontento con los resultados generados en el pasado por los fondos activos frente a las estrategias pasivas. AllianceBernstein es una de las gestoras que están poniendo en marcha este nuevo sistema de cobro de comisiones. Por ahora lo aplican en fondos que distribuyen en EE.UU., aunque también esperan poder ofrecérselo a los clientes europeos lo más pronto posible. Se trata de un modelo que alinea mucho mejor los intereses de los gestores con el de sus clientes a través de fondos de inversión con comisiones flexibles.

Llevado a la práctica, esto significa que, cuando los fondos tienen una rentabilidad similar o por debajo de su respectivo índice de referencia, las comisiones que cobrarán al partícipe serán similares a las cargan los productos de gestión pasiva. Los clientes sólo pagarán más cuando sus inversiones generen una rentabilidad superior a su benchmark. “Esto hace que estos productos sean una muy buena alternativa para aquellos clientes que estén llevando sus inversiones hacia opciones más pasivas”, explican a Funds People.

“Mientras que los inversores pasivos pagan comisiones más bajas, no tienen la oportunidad de hacerlo mejor que el índice de referencia, dando a los clientes rentabilidades similares a las del mercado. Creemos que los fondos que apliquen este tipo de comisiones flexibles pueden ser una alternativa competitiva combinando los beneficios de comisiones similares a los fondos pasivos, con rentabilidades potencialmente superiores. Teniendo en cuenta la reciente tendencia de los inversores que quieren sólo pagar por la rentabilidad generada en vez de la propia rentabilidad de mercado, pensamos que es el mejor momento para lanzar este tipo de iniciativas”, afirman. En AllianceBernstein creen que las estructuras con comisiones flexibles tienen beneficios convincentes y que hay una tendencia clara hacia este tipo de fondos.

“En EE.UU. hemos firmado varios acuerdos de distribución con diferentes clientes para comercializar estos fondos desde principios de año. También hemos recibido mucho interés de clientes europeos y estamos ya hablando con un número inicial de clientes estratégicos para implementar estas soluciones. No estamos forzando a nadie para que se mueva a esta nueva estructura pero estamos dando a los clientes la alternativa de pagar las comisiones tradicionales o aplicar las comisiones flexibles. Creemos que las comisiones flexibles dan a los clientes un enfoque diferente alineado con sus intereses en donde sólo pagarán cuando las rentabilidades que se generen sean superiores a las del índice de referencia. Pero son los clientes quienes tienen que dar el paso para cambiar. Las estrategias de gestión para ambas estructuras de comisiones son gestionadas de la misma manera y por el mismo equipo de gestión”, indican.

Sin embargo, la puesta en marcha de este nuevo modelo de cobro de comisiones no siempre resulta sencilla. “Este tipo de cambios requieren tiempo. Implementar y calcular las comisiones flexibles también requiere, en numerosas ocasiones, nuevos procesos que se establezcan con nuestros distribuidores. Algunos aspectos administrativos de los fondos con comisiones flexibles en diferentes plataformas necesitan su proceso de adaptación. Por ejemplo, normalmente las comisiones se generan anualmente y miden la rentabilidad anual, así que en los cálculos de las comisiones flexibles se tendrá que tener en cuenta cuando el inversor haya entrado o salido del fondo y cual haya sido la rentabilidad en ese espacio de tiempo”, revelan.

En la gestora también quieren estar seguros de que el regulador se sienta seguro con esta iniciativa novedosa. “Vemos que hay mucho interés en este proyecto en EE.UU. y Europa e incluso aquellos que en un principio eran escépticos se han convencido una vez que les hemos explicado el proceso entero. En lo que respecta a nosotros como gestora, el modelo de comisiones flexibles es un proyecto a largo plazo y por eso no esperamos que tenga un impacto significativo en los resultados de la compañía en los próximos años", aseveran.

En cambio, desde Allianz Global Investors, otra de las gestoras que han puesto este nuevo sistema de cobro de comisiones en EE.UU, reconocen que “este modelo de precios introducirá un grado de volatilidad en nuestros ingresos, dado que no todos los productos tendrán un rendimiento superior todo el tiempo. En cualquier caso, estamos totalmente comprometidos con ofrecer una rentabilidad superior y creemos que nuestro negocio está lo suficientemente diversificado en todas las regiones, clases de activos y estilos de inversión, como para limitar la volatilidad de los ingresos de la compañía. Además, continuaremos modelando las comisiones de éxito de manera conservadora en términos de nuestra planificación comercial a fin de evitar cualquier riesgo en la forma en que manejamos nuestro negocio”, señalan.

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