Oportunidades y riesgos del mercado de high yield en 2013


En ocasiones, a la hora de hablar sobre las bondades de apostar por una determinada clase de activo, los gestores se centran en las oportunidades que representa dicho mercado olvidándose de hablar de los riesgos. No es el caso de Brett Pybus, director de Renta Fija de UBS Global Asset Management, al analizar la deuda de alto rendimiento (high yield), un mercado que, de acuerdo con sus palabras, continúa ofreciendo oportunidades para aquellos inversores que, en un entorno de bajas rentabilidades, sigan una estrategia centrada en las rentas…  pero en el que también existen riesgos. ¿Cuáles serían los aspectos que el inversor debería tener en cuenta?

En una presentación celebrada en Madrid, Pybus señaló que el actual entorno de bajos tipos apoyará la demanda por esta clase de activo. “Los defaults deberían permanecer en niveles bajos, el escenario de modesto crecimiento económico será favorable para el crédito y el activo presenta una sensibilidad menor a los tipos de interés”. En este sentido, los abultados cupones proporcionan un cojín para la rentabilidad si los tipos suben inesperadamente, asegura. En el otro extremo, Pybus señala que el respaldo a este mercado podría variar en función de cambios en la aversión al riesgo. “El sentimiento inversor sigue siendo una fuente muy poderosa de volatilidad”, indica.

Hasta el momento, el inversor se ha visto atraído por el alto rendimiento que ofrecen estos activos y el bajo riesgo. Analizadas las oportunidades y los riesgos, Pybus se decanta claramente por los atractivos atributos que ofrece el mercado de bonos de alto rendimiento. Existen, en su opinión, datos objetivos que apoyan al mercado de high yield. “Por ejemplo, la mayor parte de la deuda de las empresas que forman parte de esta categoría ha sido refinanciada para más allá de 2014. Este es uno de los motivos por los que esperamos que los defaults permanezcan en niveles bajos en 2013”, afirma.

Por otro lado, la fotografía que dibujan los fundamentales siguen siendo muy sólidos. “El apalancamiento ha aumentado, si bien sigue moviéndose en niveles manejables, mientras que la liquidez en el mercado continúa siendo suficiente”, apunta el experto de UBS Global AM. “Las bajas correlaciones añaden diversidad a la cartera de los inversores, ofreciendo además unas atractivas rentabilidades ajustadas al riesgo”, afirma. Defiende una estrategia basada en las duraciones cortas, como la estrategia que siguen en el UBS Short Duration High Yield, lo que permite una menor sensibilidad a los tipos de interés y supone una aproximación a este mercado defensiva.

¿Por qué apostar por una estrategia de este tipo? Pybus reconoce que, al final, todo depende de lo que busque el inversor. “Esta estrategia permite invertir en el mercado de alto rendimiento con una menor volatilidad”, indica. En términos generales, el experto ve más atractivo el mercado de high yield europeo que el estadounidense. “Esperamos la entrada de más compañías en el espectro de alto rendimiento. En este sentido, el experto destaca que el crecimiento en términos de nombres y volúmenes que a nivel global ha experimentado el high yield durante los últimos 3-4 años ha hecho de él un mercado mucho más diversificado en lo que respecta a su composición.

El experto cree que 2013 es un año para la inversión por fundamentales (bottom-up). En el caso de Europa, el UBS Euro High Yield invierte algo más de la mitad de la cartera (53%) en deuda con rating BB, frente al 70% del índice de referencia. Apuesta por emisiones de determinadas entidades financieras, excluyendo las italianas. El rating medio de la cartera es BB2, un escalón por encima del BofA ML Euro HY Index (BB3). Este producto cosechó en 2012 una rentabilidad del 30,5%, tres puntos por encima del índice de referencia. El UBS US High Yield, por su parte, sigue una línea más ligada al indicador en términos de calificación de las emisiones, destinando el 40% de la cartera a deuda B y el 35% a activos BB.

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