La estrategia de Amundi para convencer a los clientes de incrementar el riesgo en sus carteras


En un mercado como el español, en el que actualmente hay cerca de 800.000 millones de euros en depósitos que están ofreciendo rentabilidades muy próximas al 0%, son muchos los inversores que deberían preguntarse si mantener posiciones de este tipo es lo más apropiado para solucionar el verdadero problema al que se enfrentan en un entorno de mayor inflación, que no es otro que preservar el valor de su dinero. El coste de la vida aumenta día a día y mantener el dinero debajo del colchón no va a resolver los problemas. Tampoco el tenerlo en fondos monetarios, productos que ofrecen pírricas rentabilidades que el año pasado captaron en Europa 112.000 millones de euros, la demanda más alta experimentada por esta categoría en los últimos cinco años, según datos de Morningstar. Amundi fue una de las gestoras que más se vio beneficiada por esta tendencia, siendo el Amundi Cash Corporate su producto estrella, con entradas netas superiores a los 7.000 millones.

Sin embargo, Christian Pellis, director global de distribución de Amundi (en el centro de la imagen), reconoce que este tipo de estrategias no representan la solución para las necesidades que tienen sus clientes a medio-largo plazo. “El año pasado captamos 12.000 millones de euros solo en el negocio de retail. La mayoría correspondieron a entradas en nuestros productos del mercado monetario. Evidentemente, en un entorno de mercado de tipos negativos, no hay mucho margen para generar retornos en este segmento, pero los inversores están dispuestos a pagar una pequeña comisión de gestión para perder algo de su dinero. Y eso no tiene visos de cambiar en el corto plazo. Por ese motivo, nuestro trabajo es convencerles para que den un paso más e incrementen el riesgo en sus carteras, apostando por estrategias de renta variable, renta fija y multiactivos con las que se sientan cómodos y que les permitan generar retornos positivos. Convencerles no va a ser fácil, pero esa es nuestra labor”, asegura Pellis.

La estrategia de Amundi para convencer a los clientes de incrementar el riesgo en sus carteras es ofrecerles soluciones de inversión que respondan a sus necesidades. Las que ponen encima de la mesa son dos. La primera es la que defiende Frederick Hoogveld, especialista de producto de estrategias Low Carbon y Smart Beta (a la izquierda). Se trata del Amundi Funds Equity Europe Conservative, fondo cinco estrellas Morningstar y con la calificación Consistentes Funds People que durante sus cinco años de track record no solo ha destacado por haberse comportado mejor que el MSCI Europe en periodos de corrección (en 2011 obtuvo una rentabilidad del 1,6% frente al retroceso del 8,1% del índice), sino por haber sido capaz de batir al MSCI Europe en años como el 2010 (15,3% frente al 11,1%), 2014 (11,5% frente al 6,8%) o 2015 (11,6% frente al 2,8%). El retorno neto generado desde el lanzamiento por este producto gestionado por Melchior Dechelette ha sido del 13,7%, frente al 10,9% del MSCI Europe, con máximos drawdown que siempre han sido muy inferiores a los del índice.

El proceso de inversión busca identificar las compañías del Stoxx 600 que puedan beneficiarse de las subidas, mitigando las pérdidas en mercados bajistas. Para ello, deben ver en las empresas alta eficiencia operativa (márgenes brutos creciendo y creciente rotación de activos), alta rentabilidad (ROE y flujos de caja operativos positivos, retorno sobre activos aumentando y flujos de caja operativos mayores que el ROA) y bajo endeudamiento o no tener deuda (bajo coeficiente de endeudamiento a largo plazo, elevado ratio por cuenta corriente y que no hayan emitido nuevas acciones en el último año). “Invertimos en acciones no correlacionadas entre ellas, ya que una baja correlación reduce pérdidas en caídas de mercado. Esta correlación entre valores suele ser de entre el 0,3 y el 0,4. Es una muy buena manera de reducir el riesgo de tu cartera. Nuestro enfoque es conservador y se basa en apostar por compañías europeas establecidas y rentables. Tomamos el universo de inversión de compañías que integran el Stoxx 600 y a partir de ahí hacemos la optimización, para quedarnos con 80 valores”.

La segunda idea de inversión de la firma francesa para animar a los inversores a incrementar el riesgo en sus carteras es el Amundi Rendement Plus, fondo con la calificación Consistentes Funds People gestionado por Yannick Quenehen con un perfil de riesgo conservador (volatilidad máxima ex ante del 4%) y cuyo patrimonio ronda actualmente los 850 millones de euros. Morningstar lo encuadra dentro de la categoría de los mixtos defensivos, pero tiene enfoque de retorno absoluto. Florian Neto lo presenta como un buen sustituto de posiciones en renta fija. La gestión que hacen es flexible. La duración modificada puede ir desde los -2 hasta los 7 años. Combina una cartera core de bonos con estrategias que aportan diversificación. En cuanto a las primeras, la exposición a deuda pública puede ir del 0 al 100% y al crédito con grado de inversión del 0 al 50%. En cuanto a las segundas, la inversión en acciones puede oscilar entre el -10% al 30%, en deuda pública ex OCDE del 0 al 10%, en divisas del 0 al 30% y en high yield del 0% al 20%.

La estrategia también está habilitada para construir posiciones en el mercado de bonos convertibles y estrategias de volatilidad, con el objetivo de optimizar el riesgo e incrementar la diversificación de la cartera. Lo que hacen es posicionar la cartera en base a un escenario macroeconómico central, al que asignan una probabilidad del 65%. El resto está construido en función a escenarios alternativos a través de coberturas. “Es una estrategia diseñada para condiciones cambiantes de mercado. Por un lado, se buscan los conductores clave de rentabilidad en función a nuestro escenario central. Por el otro, cubrimos posiciones para limitar el riesgo en base a escenarios alternativos. Todo esto nos permite limitar el riesgo gracias a una cartera combinada, que busca valor dondequiera que el equipo lo pueda encontrar, y también ser capaces de mover la cartera más rápidamente en caso de que fuese necesario, al tenerla ya preparada con estrategias implementadas”, explica Neto.

El fondo ha cosechado la misma rentabilidad que el EuroStoxx 50 evitando invertir en los activos de mayor riesgo. Desde 2005, solo ha habido un año en el que ha generado una rentabilidad negativa. Fue en 2011 y perdió un 1,8%. Al siguiente vivió su mejor año, con un retorno del 8,45%. “No buscamos la máxima rentabilidad, sino el máximo ratio de Sharpe, el cual a largo plazo ha estado cercano a uno”, señala el experto.

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