Noruega: la otra Europa


Con sus 30.000 km² de fría y rocosa geografía, y una población de tan sólo 5 millones de habitantes, Noruega puede parecer un país insignificante. Sin embargo, este país escandinavo altamente desarrollado es una potencia global en varias industrias: se cuenta entre los cinco principales exportadores de petróleo, gas, pescado y marisco del mundo, y es una de las mayores naciones en las áreas de transporte marítimo y energía hidroeléctrica. La combinación de estas industrias, su postura conservadora y una gestión prudente de sus finanzas públicas conceden a Noruega un perfil económico especialmente atractivo.

En un momento en que España, Italia, Francia y otras grandes economías europeas –por no mencionar Estados Unidos– se están viendo obligadas a implementar enormes medidas de austeridad para cumplir el objetivo de déficit público del 3%, el superávit presupuestario de Noruega ascendió al 13,6% en 2011, y se prevé que alcanzará el 15,1% en 2012.

Y mientras la mayor parte del mundo desarrollado pasa apuros para reducir su deuda pública hasta niveles sostenibles, el gobierno noruego dispone actualmente de activos netos por un valor aproximado del 170% de su PIB. El fondo de pensiones del Gobierno noruego representa más de un 1% del mercado global de renta variable, y gestiona activos por un valor de 100.000 euros per cápita.

Una economía estable fuera de la eurozona

La solidez de las finanzas públicas de Noruega afianza la posición del país como uno de los siete países europeos fuera del euro con calificación crediticia AAA y un panorama estable. Pero, sobre todo, brinda a su Gobierno un amplio margen de maniobra para tomar medidas de estímulo al crecimiento y de respaldo a su sector bancario en caso de que la situación europea resulte ser cada vez más contagiosa para la economía noruega.

No obstante, de momento no hay indicios de que la economía vaya a necesitar apoyo gubernamental alguno. Las estadísticas más recientes muestran una tasa de paro del 3,0%, un crecimiento previsto del PIB (excluyendo a las industrias petrolera y offshore) de entre un 2,7 y un 3,4% de cara a los próximos cuatro años, y un crecimiento firme pero sostenible del consumo privado, del 1,5% anual. Además, la importante industria petrolera y offshore presenta un panorama inmejorable: las inversiones totales en la plataforma continental noruega crecieron un 16% en 2011, y se prevé un nuevo aumento del 29% en 2012; el mayor gasto de los últimos años ha permitido descubrir nuevos yacimientos importantes que presumiblemente prolongarán la "era del petróleo" en Noruega casi por otra generación.

Los inversores iniciales ya han obtenido buenos niveles de rentabilidad

Noruega lleva ya bastante tiempo siendo tema de conversación en los mercados, y hemos visto a tres tipos de inversores internacionales acudir al mercado noruego: los que buscan diversificar sus tenencias fuera del euro, los que persiguen una inversión efectivamente libre de riesgo, y aquellos que buscan rentabilidades atractivas en el próspero mercado petrolero y offshore.

Una señal del estatus de Noruega como refugio seguro entre los inversores internacionales es el nivel de propiedad extranjera de activos gubernamentales noruegos, que en los últimos años ha pasado del 52% a más del 70%. Los bancos noruegos también se han beneficiado del apetito de los inversores por activos seguros, no denominados en euros: durante 2011, los inversores internacionales –la mayoría de ellos europeos– han depositado más de 340.000 millones de coronas noruegas en cuentas bancarias del país nórdico.

Los inversores internacionales establecidos en el mercado noruego han gozado ya de una buena racha: la corona se ha apreciado un 3,5% frente al euro en lo que llevamos de año. Las inversiones locales de alto rendimiento han ganado más de un 10%, mientras que las inversiones más conservadoras en el mercado monetario o en deuda de categoría grado de inversión han rendido entre un 1,5 y un 4%. Y pese a la tempestuosa trayectoria bursátil de los últimos seis meses, hasta una inversión en renta variable noruega habría valido la pena, tal como ilustra el rendimiento obtenido por nuestros fondos, situado entre el 2 y el 6% en el año hasta la fecha.
 

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