¿Qué motores van a guiar la rentabilidad del high yield estadounidense a doce meses vista?


Quien hubiera invertido hace diez años en deuda high yield global hoy disfrutaría de un retorno superior al 200% (leer más). Quien decida invertir hoy en esta clase de activo debe tener en cuenta que, ni el mundo de 2017 es el mismo de 2007, ni tampoco lo es la deuda high yield… aunque las convicciones parecen similares, como observa el equipo gestor del Nomura Funds Ireland plc US High Yield Bond Fund (calificado como favorito de los Analistas y Blockbuster Funds People): “Los inversores todavía perciben al mercado de high yield como atractivo en relación con otros activos de renta fija, particularmente cuando se comparan las rentabilidades absolutas”. Nomura AM está representada en España por Dávide Zur Goldstaub, director de desarrollo de negocio para España (en la imagen).

La peor rentabilidad esperada para el high yield fue del 5,47% al acabar septiembre, con una tasa de impago del 1,07% (a doce meses para deuda viva). En comparación, la deuda con grado de inversión rindió un 3,18%, el high yield europeo ofreció un 2,6%, los bonos estadounidenses a diez años, un 1,33% y los alemanes, un 0,46%. Considerando que los fundamentales siguen mejorando y la tasa de impago continúa a la baja, la expectativa del equipo es que “los diferenciales se muevan dentro de unos rangos, y la rentabilidad se mantenga en niveles actuales”.

Desde Nomura AM advierten que, de aquí a dentro de doce meses, la mayor fuente de retornos para el high yield estadounidense será por cupón o por el carry: “El potencial de retorno por compresión de diferenciales en ese periodo es relativamente bajo, pero podría pasar si la economía sigue creciendo a un ritmo modesto y el entorno de impagos sigue siendo benigno”, aclaran. Su escenario base es que se genere un retorno total de entre el 5% y el 6% a un año vista.

Así pues, sepuede afirmar que la postura del equipo es constructiva: “La economía estadounidense seguirá expandiéndose al ritmo modesto actual durante el futuro próximo” Desde Nomura AM recuerdan que la recuperación desde la crisis financiera “ha sido muy lenta, y no ha dado como resultado ni un crecimiento excesivo ni la híper inflación vista en recuperaciones anteriores”. Lo que vigilan atentamente en la firma es la eventual aprobación de la reforma fiscal prometida por Donald Trump. Aunque reconocen que “puede ser difícil de implementar", creen que podría dar un gran impulso a la economía estadounidense, y de rebote beneficiar al high yield. 

El contexto favorable para el high yield tampoco se verá enturbiado por las futuras subidas de tipos señalizadas por la Reserva Federal, siempre y cuando sean graduales. El equipo de Nomura AM recuerda que los diferenciales actuales “son iguales o ligeramente más amplios que en puntos similares de los ciclos de subidas de 1994, 1999 y 2004”. En esos periodos, después de que se iniciara el ciclo de subidas, “el crecimiento económico se mantuvo fuerte y los diferenciales fueron estables”. Tampoco creen que la reducción del balance de la Fed tenga un impacto “directo o material”. En resumen, consideran que, más que las subidas de tipos, el high yield se verá más influenciado por “el crecimiento económico de EE.UU., el dólar y el precio del petróleo”. De hecho, afirman que “el entorno económico óptimo para el high yield es moderado, pero estable, con un ajuste gradual de la política monetaria”.

Dicho esto, y aunque consideren que las probabilidades son bajas, el equipo gestor considera que un error de política monetaria de la Fed (como seguir subiendo los tipos en ausencia de indicios de crecimiento o inflación, o quedarse detrás de la curva) sí que podrían ser riesgos significativos para el high yield. En este apartado mencionan igualmente “el potencial de que se ralentice el crecimiento de China, que tendría un impacto negativo sobre el crecimeinto global”, así como el riesgo geopolítico, con menciones a Corea del Norte o Irán. Igualmente, aclaran que “la probabilidad de que estos riesgos sucedan y tengan un impacto directo sobre el Mercado de high yield es relativamente baja”.

¿Dónde está el valor?

A la hora de seleccionar bonos para el fondo, la energía es uno de los sectores en los que el equipo todavía ve bolsillos de valor; lo sobreponderan junto con empresas del negocio de distribución del gas. De hecho, el fondo presentó un buen comportamiento en septiembre en parte gracias a la combinación del rally del petróleo WTI (de referencia en EE.UU.) con la perspectiva de que se apliquen estímulos fiscales en EE.UU. “El momento positivo del precio del crudo se puede atribuir al descenso de pozos de extracción activos, una demanda global más fuerte, los efectos de los huracanes que golpearon a EE.UU. y el optimismo ante la posibilidad de que la OPEP recorte la producción”, explican desde la firma. En complementariedad, sobreponderan el sector de minería y metales, aprovechando que también han registrado ganancias a lo largo del año metales industriales como el hierro o el cobre.

Otro sector que sobreponderan el del juego, que utilizan como una manera de estar expuestos a “la mejora de salud del consumidor estadounidense”. En concreto, tienen exposición a instalaciones de juego en Las Vegas y otras regiones estadounidenses. En cambio, infraponderan ventas minoristas, al considerar que salen perdiendo en la evolución de los patrones de consumo vistos en los últimos años, a favor de las compras online. La duración modificada de la cartera es de 3,07 años, ligeramente infraponderada respect a los 3,52 años del índice.

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