Nathan Gibbs (Schroders): “No entendemos por qué los inversores siguen siendo tan escépticos con Japón”


Con el último dato oficial de PIB, Japón ha registrado cinco trimestres consecutivos de crecimiento al alza. También han mejorado otros datos macro, como la confianza del consumidor, el crecimiento salarial, el PMI o incluso la inflación: “La inflación subyacente ahora está cerca de cero, y se espera que se acerque al 1% durante el segundo trimestre de este año”, adelanta Nathan Gibbs, responsable de producto de renta variable japonesa de Schroders, categoría en la que se incluye el Schroder ISF Japanese Equity, calificado como Blockbuster Funds People.

La firma también espera “un poco más de crecimiento positivo del salario en los próximos uno a dos años” como reflejo de esta subida de la inflación y de la fortaleza del mercado laboral nipón: “El repunte previo de la inflación en Japón no se notó en los salarios, pero ahora el mercado laboral está muy ajustado, por lo que si sube la inflación es probable que también aumenten los salarios”, aclara el experto.

La parte más positiva de esta mejoría desde la óptica de la inversión es que estas mejorías de la economía real “se están filtrando hacia los beneficios corporativos”. La previsión del beneficio por acción (BPA) que maneja Schroders es del 10% para el actual año fiscal nipón (que comienza en marzo) y de otro 10% para 2018. Las reformas impulsadas por las Abenomics han tenido mucho que ver con este crecimiento de doble dígito, y así lo detalla Gibbs.

El especialista de producto comienza por la reforma del gobierno corporativo: “Ha sido muy positiva y se prolongará en el largo plazo. Pensamos que es difícil ver una reversión de la tendencia, porque se constata el cambio de actitud de los equipos directivos. El nivel y la calidad de la conversación ha mejorado”. Paralelamente, las compañías japonesas han ido remodelando sus comités directivos, añadiendo a ejecutivos independientes: “Ahora, las empresas niponas tienen al menos un miembro externo a la dirección”, explica Gibbs.

Éste aclara que estos cambios no son comparables a una situación de activismo, que sigue siendo ejercido principalmente por inversores extranjeros con participaciones en compañías japonesas: “En todo caso, una petición hostil de cambios en el seno de la junta directiva sería menos productiva que en EE.UU. En Japón sería más constructivo un enfoque de largo plazo”.

“Las empresas niponas están empezando a comprender que los accionistas tienen derecho a intervenir en el negocio”, añade el experto. Uno de los aspectos más obvios donde refleja este cambio de percepción es el incremento de los dividendos y en la recompra de acciones, que se encuentran actualmente en máximos históricos. Estima que esta tendencia todavía va a tener continuidad en el tiempo, puesto que “la generación de efectivo en yenes sigue siendo más elevada que el pago de dividendos y recompra de acciones”.

Sin embargo, a pesar de estas mejoras notables, Gibbs constata que “Japón está muy infravalorado, especialmente respecto a EE.UU., y su perfil de crecimiento de beneficios es mejor”. No entendemos por qué los inversores siguen siendo tan escépticos con Japón”, añade. Para el especialista, este escepticismo puede atribuirse a dos posibilidades; la primera, que “Japón ha decepcionado muchas veces en el pasado”, por lo que sería comprensible una actitud de escepticismo. La segunda, porque “quizá los inversores no están entendiendo bien el apalancamiento operacional de las empresas niponas: en un periodo de inflación positiva, el impacto sobre los beneficios es más acentuado, las empresas se vuelven más rentables”.

En todo caso, el experto insiste en que el contexto macro actual es muy positivo para Japón, hasta el punto de que plantea la posibilidad de que la economía esté acercándose a un ciclo virtuoso: “No sugerimos que vaya a crecer a un 3%, pero se ha de tener en cuenta que su tendencia de crecimiento en los últimos años ha sido muy baja y que sí va a crecer por encima de esa tendencia, por lo que en este caso hablar de un crecimiento del 1,5% es emocionante. Además, que la inflación haya pasado de -0,5% al 0,5% es mucho más importante que si hubiera subido del 1% al 2%”, aclara. En este contexto, los principales riesgos para el país son externos: “Que el yen se aprecie si se incrementa la incertidumbre global, y el proteccionismo de EE.UU”. Gibbs opina que si Donald Trump toma decisiones como cancelar NAFTA o incrementar los aranceles a la importación, “sería muy dañino para la economía nipona”.

Posicionamiento de la cartera

La cartera del Schroder ISF Japanese Equity ha experimentado pocos cambios en los últimos seis meses. “Ahora estamos ligeramente más procíclicos y un poco más infraponderados en áreas defensivas”, resume el especialista. De esta forma, el fondo sobrepondera en cartera compañías del sector automovilístico – Isuzu, Toyota, Bridgestone- por ser competitivas a nivel global, presentar valoraciones atractivas y oportunidades de crecimiento en mercados emergentes.

Al equipo gestor también le gustan empresas de ventas minoristas (Nitori, Ryohin Keikaku) porque disponen de una cuota de mercado doméstica sólida y creciente y un potencial de crecimiento en el extranjero significativo. Dentro de los defensivos muestran preferencia por telecos y farmacéuticas, por presentar valoraciones más razonables; en el caso de las telecos, observan una alta rentabilidad del flujo de caja, junto con el incremento del pay out.

Gibbs indica que recientemente el equipo ha estado añadiendo empresas de real estate en la cartera, por ser “claras beneficiarias de la reflación”. Añade que al equipo gestor les gustan las small caps: “Si bien ahora presentan una valoración similar a las grandes capitalizadas, dentro de este universo aún podemos encontrar ideas infravaloradas. Además, encajan en nuestra visión macro por ser compañías domésticas”.

El especialista de producto de renta variable de Japón termina su análisis con una reflexión: “Muchos mercados han estado guiados por la política en los dos últimos años, cuando lo interesante era el stock picking. En coincidencia con la temporada de resultados, durante los dos últimos meses el stock picking ha vuelto a ganar interés; el mercado ha estado movido por historias específicas de valores”.

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